|
08/08/2007 12:02 AM ET
Hora de evaluar su legado
Barry Bonds ha tenido un impacto innegable en el béisbol
By Jesse Sánchez / LasMayores.com
|
|
Barry Bonds es una figura de muchas dimensiones. (Tom Gannam/AP)
| MLB Titulares |  |
|
|
|
|
|
|
|
|
ANUNCIO
|
Conocer es quererlo.
U odiarlo.
Viene de un lugar que pocos estadounidenses realmente entienden y vive en un mundo que pocos podrán experimentar. Si hablas en su "idioma", quizás llegues a conocerlo...pero hasta eso a veces no basta.
Es sin dudas uno de las figuras más carismáticos, más memorables y más históricas en todo en béisbol.
¿Hablamos de Barry Bonds o Sammy Sosa? Es imposible querer a uno y odiar al otro, o elogiar a uno y criticar al otro. Barry y Sammy estarán ligados siempre por las especulaciones sobre alegado uso de sustancias para aumentar el rendimiento, pero lo que han hecho en el terreno de juego será recordado por todo aquel que le tenga amor al béisbol.
Olvídate de José Canseco y Mark McGwire. Sosa y Bonds son el verdadero dúo de poder, dos hombres que han tenido un impacto indiscutible en el juego en nuestros tiempos.
En América Latina, Sosa es sinónimo del béisbol. Carisma, estilo, amor y algo que se acerca a la arrogancia. Tiene la piel oscura y su primer idioma es el español. Se le quiere.
En esta versión de los Estados Unidos, Barry es sinónimo del béisbol también. Es todo lo que se percibe como bueno, y todo lo que se percibe como malo. Carisma, estilo, amor y algo de arrogancia. Tiene la piel oscura y su primer idioma es el que él escoja. Se le debería querer.
Barry Bonds es el nuevo Rey del Jonrón, y su legado en la historia aún está por determinarse. Mientras tanto, se le debería recordar como uno de los mejores, y cuidado si el mejor pelotero que alguna vez su pudo un uniforme de béisbol. Lo que ha hecho en el terreno es suficiente como para llegar al Salón de la Fama. De hecho, tenía credenciales para llegar a Cooperstown antes de empezar la racha de temporadas jonroneras que ahora lo colocan en el primer lugar de todos los tiempos.
Barry Lamar Bonds. Tiene todos los premios individuales del mundo.
Siete veces ha sido Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Es dueño de la marca de más jonrones en una sola temporada con 73 en el 2001. Y para sorpresa de nadie, tiene el récord de más bases por bolas recibidas en una campaña con 232 en el 2004. En dicha temporada, también estableció la marca por más pasaportes intencionales con 120. A eso agrégale los récords para una sola temporada de porcentaje de embasarse (.601) y slugging (.863).
Puedes decir lo que quieras de él, pero el hijo de Bobby Bonds está entre los jugadores más respetados del juego. Puede que no sea un favorito de los medios, pero los fans lo quieren-fue elegido para ser titular en el Juego de Estrellas-y cualquier que sepa algo del béisbol sabe quién es.
¿Es el más querido del juego? Pues, ésa es otra historia. Ha habido rumores e historias circulando desde sus tiempos en Pittsburgh y quizás hasta su carrera universitaria en Arizona State que dan cuenta de que Bonds no siempre es el compañero más llevadero. Parece que tener el mayor talento en el terreno, combinado con un pedigrí de Grandes Ligas y cierta arrogancia no es la fórmula para ser popular en el clubhouse.
Pero Bonds es lo suficientemente inteligente-y ahora con suficiente edad-como para darse cuenta de que no todo el mundo siempre lo va a querer. Es una lección que nos serviría a todos de vez en cuando. Además, el béisbol se trata de respeto y rendir día tras día, no ser popular. Y Bonds siempre ha rendido. Él, prácticamente solo, por poco lleva a los Gigantes a un título de la Serie Mundial en el 2002, hasta que los Angelinos le aguaron la fiesta a San Francisco.
Su cuerpo no es lo que era y sus habilidades se han deteriorado algo, sobre todo a la defensa, pero Bonds a los 42 años de edad es aún el mejor jugador de su equipo. Piensa en eso. Y luego escucha lo que dicen sus colegas.
"No estamos en competencia", dijo el toletero de los Rojos, Ken Griffey Jr. "Ustedes hacen las comparaciones en los medios: quién es mejor, quién es eso o aquello. Para nosotros, pues somos dos hijos jugando un juego que nuestros padres jugaron."
"Creo que la percepción del público de Barry es distinta a la nuestra por lo que se lee en los periódicos", le dijo Derek Jeter de los Yankees al USA Today. "Si hay suficiente gente escribiendo cosas malas de ti, pues el público va a comenzar a creerlo."
Alex Rodríguez, quien parece estar encaminado a romper la marca de Bonds, no pierde mucho tiempo al elogiar al toletero de los Gigantes.
"Esto no es popular, pero Barry Bonds es probablemente el mejor jugador que se ha puesto un uniforme de béisbol", dijo Rodríguez. "Es increíble."
Increíble. Es poco decir. Bonds es una leyenda y un ícono.
Entonces, felicidades Barry. Sólo te pido que estés presente para felicitar a A-Rod cuando él rompa la marca tuya en una década, ¿de acuerdo?
Creo que a Bonds se le debe aplaudir por romper el récord de Hank Aaron. ¿Es el modelo de todo lo que es bueno y correcto del béisbol, como preguntó uno de mis colegas en días pasados? No estoy seguro, pero sí es dueño del récord.
Yo digo que se le aplauda a Bonds por éste dar tantos jonrones. Eso se debe al talento con el que nació.
A Bonds se le debe aplaudir por brindarle tanta felicidad a los fanáticos, y también por hacerlos enojar tanto. ¿Alguna vez viste a un fan de los Dodgers enojado? Eso en sí vale el precio de una entrada. El estereotipo del típico fan californiano que no le importa mucho el béisbol es un mito, pero eso es tema para otra columna.
Si odias a Barry, tienes que odiar también a Sammy. Si quieres a Sammy, tienes que querer a Barry. Están ligados para siempre, quieras o no reconocerlo. Son los Reyes del Jonrón de las Américas, y tus hijos hablarán de ellos durante muchas décadas.
Este artículo no era sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.
|