CHICAGO -- Tom Glavine consiguió su victoria 300 y se integró al grupo más prestigiado de lanzadores con una actuación formidable que incluyó cambios de velocidad y engaños a los bateadores como lo la hecho para convertirse en uno de los mejores en las Grandes Ligas.

Glavine salió del partido con una ventaja de cinco carreras después de trabajar seis entradas y un tercio, y sus colegas lanzadores de los Mets de Nueva York terminaron el trabajo con una victoria de 8-3 sobre los Cachorros de Chicago la noche del domingo.

Su esposa, Christine Glavine, se enjugó lágrimas cuando Billy Wagner retiró a Mike Fontenot con un rodado y se adjudicó el último out. Glavine, quien observaba desde la caseta, salió e intercambió abrazos y palmadas con sus compañeros. Fue también abrazado por sus hijos y esposa, además de que recibió felicitaciones de otros parientes al tiempo que saludaba a los espectadores.

"Por ahora terminó", exclamó después de abrazar a su hijo menor.

Glavine, de 41 años, se erigió en el 23er lanzador con 300 victorias y en el primero desde que su ex compañero Greg Maddux alcanzó la proeza en el 2004 cuando jugaba con los Cachorros. Glavine, apenas el quinto zurdo con 300 triunfos, culminó una semana de hazañas en las mayores. El sábado, Barry Bonds pegó su jonrón número 755 que empató la marca histórica de Hank Aaron y Alex Rodríguez se convirtió en el pelotero más joven con 500 cuadrangulares.

Ahora, la pregunta es: ¿Quién será el siguiente lanzador con 300 victorias? Randy Johnson tiene 284 pero sufre problemas en la espalda y cumple 44 años en septiembre.

Hace seis días, en su primer intento de llegar al número 300, Glavine salió del partido con una ventaja de una carrera en Milwaukee pero el cuadro de lanzadores dejó escapar la oportunidad.

Ahora, el boricua Carlos Delgado apoyó a Glavine con cuatro carreras empujadas y el dominicano Luis Castillo aportó cuatro de los 16 hits que conectaron los Mets.

Ante 41.599 espectadores presentes en una noche calurosa y húmeda que estuvo enmarcada con millares de lámparas cintilantes para captar el momento histórico en cámaras, Glavine permitió dos carreras y seis imparables, ponchó a uno y regaló un boleto.

Dejó el partido después que el puertorriqueño Angel Pagán le pegó un doblete al hacer su lanzamiento número 102 del encuentro y de que el manager Willie Randolph lo saludó con entusiasmo en la lomita en medio de un ovación de pie de los aficionados.

El dominicano Guillermo Mota ingresó y cedió un sencillo a Jason Kendall. Fue relevado por el boricua Pedro Feliciano, quien permitió al bateador designado Jacque Jones una carrera impulsada con un rodado. Fontenot siguió con un doble que puso el marcador en 5-3. Aaron Heilmann subió al montículo y retiró a Ryan Theirot con un elevado que puso fin a la entrada.

Luego que Delgado pegó un doble productor en el octavo episodio contra Will Ohman, la esposa de Glavine se puso de pie y aplaudió. Paul Lo Duca siguió con un sencillo productor contra Michael Wuertz.

Glavine era el tercer lanzador que buscaba la victoria número 300 en el estadio Wrigley Field durante las últimas cinco temporadas. Roger Clemens (7 de junio del 2003) y Maddux (1 de agosto del 2004) fracasaron.

Jason Marquis (8-7) comenzó a vislumbrar su derrota en la quinta entrada, cuando Delgado y Shawn consiguieron dobles productores que pusieron los cartones en 3-0.

Por los Mets, los dominicanos José Reyes de 6-3 con dos anotadas y una remolcada, Castillo de 5-4 con dos anotadas y Moisés Alou de 4-0: los boricuas Rubén Gotay de 1-0 y Delgado de 4-2 con una anotada y cuatro impulsadas.

Por los Cachorros, los dominicanos Alfonso Soriano de 2-1 y Aramis Ramírez de 4-1 con una impulsada, y el puertorriqueño Pagán de 4-1 con una anotada.