Un pitcheo daña actuación de Liván
Veterano estuvo sólido en la lomita, hasta que tiró la recta adentro
DENVER- Fue una recta adentro. Y fue el último lanzamiento que Liván Hernández quería tirar.
Hernández lanzaría 102 pitcheos en la derrota de los D-Backs, 4-1, ante los Rockies la noche del domingo, pero al final el resultado fue a base de un lanzamiento. El número 98, una recta adentro.
El hecho de que Hernández solo le había permitido una carrera a los Rockies en 5 1/3 entradas ya no importaba. Los cuatro corredores de los Rockies que Liván dejó en las bases en las dos entradas anteriores se convirtió en una segunda nota.
Un lanzamiento fue lo que pudo definir la noche de Hernández. Un lanzamiento ahora tiene a los D-Backs con una desventaja de 0-3 en la serie.
"Solo un lanzamiento," dijo Hernández después del partido. "Como dije antes, son los playoffs, y un lanzamiento, tu haces un error, y pierdes el juego."
Ese lanzamiento hacia el receptor de los Rockies Yorvit Torrealba en la sexta se fue sobre la pared del jardín izquierdo y le dio la ventaja a los Rockies sobre una ofensiva anémica de los D-Backs.
"El hizo lo que él siempre hace," dijo su compañero de equipo Eric Byrnes. "El lanzó bien." La culpa no es de él."
Comenzando la sexta entrada, Hernández le permitió un pasaporte a Todd Helton. Dos bateadores después los Rockies pegaron un sencillo, pero Hernández respondió rápidamente con un ponchete.
Dos out.
Ahí vino Torrealba, el receptor de Colorado con poco poder, que solo pegó ocho bambinazos durante la temporada. Después de su sencillo en la tercera entrada, él y Hernández, que son buenos amigos fuera del terreno, bromearon con cada uno cuando Hernández fue a batear en la quinta.
"Yo sé que me tirarás un slider," dijo Torrealba. "Lo sé."
"Sí, voy a lanzar un slider," respondió Hernández.
Media entrada después, Hernández fue un hombre de su palabra, por lo menos con algunos lanzamientos.
Al final, lo que preparó la recta que Torrealba mandó sobre la pared, incluyó una curva que llegó a 58 mph para el segundo strike, mientras Hernández tenía la ventaja en la cuenta 1-2.
"Solo me hizo reír," dijo Torrealba de su curva. "Parecía más un lanzamiento de softball."
Entonces comenzó la batalla. Hernández trató una recta alta. Torrealba no hizo swing. Entonces vino el slider que Hernández le había prometido. Torrealba no movió el bate. Una curva a 60 mph fue pegada foul.
Entonces Hernández decidió tratar lo que en realidad él sabía que no podía hacer.
"Yo tiré todo," dijo Hernández. "Tiro un slider, foul. Tiro una curva, foul. Yo dije, 'Déjame tirarle una recta adentro', y Torrealba conectó."
Hernández no fue el único que quedó sorprendido porque tuvo que ir con la recta.
"Estoy bien sorprendido que él trató de ir adentro contra mí," dijo Torrealba, que fue compañero de equipo de Hernández por dos años en San Francisco. "Yo me he enfrentado millones de veces, y la mayoría de tiempo él se queda en la parte de afuera del medio con sus rectas, sliders, o hasta sus curvas. En realidad yo buscaba algo en el medio y afuera. Me tiró una recta adentro, y yo reaccioné."
El receptor de Arizona Miguel Montero luego dijo que el lanzamiento fue un 'lanzamiento bueno', que iba hacia el lugar deseado.
Pero Hernández no estuvo de acuerdo.
"Nunca es un lanzamiento bueno cuando alguien pega un jonrón," dijo Hernández, que ahora tiene tres derrotas en 11 apariencias de por vida en la postemporada. "Cuando es un jonrón, no es un lanzamiento bueno."
Entrando al juego, Hernández tenía marca de 2-0 en los partidos de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, permitiendo un total de tres carreras en 17 entradas.
"Cada vez que lanza, él nos da una oportunidad," dijo el tercera base Mark Reynolds. "El solo tuvo un lanzamiento malo, y nos duele. Pareció que después de ese swing fue como, "Wow, no podemos hacer nada correcto."
El piloto de los D-Backs Bob Melvin dice que la actuación de Hernández en octubre ha sido al estilo de Houdini. Pero al final, el enemigo principal de Hernández durante la temporada fue su perdición.
Hernández terminó en segundo lugar en las mayores con 34 jonrones permitidos. Y los dos que permitió el domingo le dieron las cuatro carreras que Colorado necesitó para la victoria.
"Fue un buen juego," dijo Hernández. "Yo lancé un buen partido."
Todos estuvieron de acuerdo.
Dos de los entrenadores de los D-Backs fueron hacia Hernández, y le dieron crédito por sus esfuerzos. Por tanto tiempo él ha sido un lanzador que ha tenido éxito en los partidos importantes, y en los momentos importantes. Y a pesar de su recta, su equipo no cree que esa diferencia debiera cambiar.
"El lanzó muy bien," dijo Melvin. "En un partido adonde no le estamos dando ningún tipo de apoyo y con las condiciones allí afuera, pensé que él hizo más que su trabajo para mantenernos en el partido, y darnos una oportunidad.
Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación de Major League Baseball ni sus equipos.
