NUEVA YORK -- Roger Clemens, Miguel Tejada y Andy Pettitte fueron nombrados en el informe Mitchell divulgado el jueves, en el que aparecen varios astros del béisbol de Grandes Ligas vinculados con el uso de esteroides y otras sustancias para mejorar el rendimiento.

Barry Bonds, quien ya enfrenta acusaciones de perjurio por supuestamente mentirle a las autoridades sobre el uso de esteroides, y Gary Sheffield, también aparecen en el informe preparado por el ex senador George Mitchell.

El informe es la culminación de una investigación de 20 meses de Mitchell, contratado por el comisionado de las mayores Bud Selig para examinar la que ya es conocida como la "Era de los Esteroides".

"Todos las partes involucradas con el béisbol en las dos últimas décadas --los comisionados, los directivos de clubes, la asociación de peloteros y los jugadores-- comparten de alguna forma la responsabilidad por la era de esteroides", dijo Mitchell. "Hubo una falla colectiva para reconocer el problema cuando surgió y para atenderlo desde el principio".

Mitchell recomendó que el programa de detección de uso de drogas sea independiente, que se publique periódicamente una lista de las sustancias a las que los jugadores arrojan positivo, y que las pruebas sean más al azar.

"Si hay problemas, quiero que sean revelados", dijo Selig. "Este informe es un llamado de alerta, y voy a tomar medidas".

Sin embargo, no se espera que el informe genere una serie de sanciones. Aunque algunos jugadores, como Bonds, la mayor parte de los casos citados por Mitchell ocurrieron antes de que se iniciaron las pruebas de detección en el 2003.

Mitchell dijo que los castigos no era justificados, salvo en los casos más extremos, y Selig indicó que cualquier decisión sería tomada "rápidamente", decidiéndose caso por caso.

Mitchell agregó que el problema no surgió de la noche a la mañana y que muchos tienen culpas.

"Todos los que han estado relacionados con el béisbol durante las últimas dos décadas, comisionados, funcionarios de los equipos, la asociación de jugadores y los mismos beisbolistas, deben de compartir en alguno momento la responsabilidad por el advenimiento de la Era de los Esteroides", dijo Mitchell.

"Hubo un fracaso colectivo en reconocer el problema mientras surgía y en enfrentarlo desde el inicio", agregó.

El dominicano José Guillén, Jason Giambi, Eric Gagne, Paul Lo Duca, Paul Byrd, Troy Glaus, Gary Matthews Jr., Brian Roberts, Rick Ankiel y Jay Gibbons figuran en la lista de jugadores activos nombrados en el informe. Algunos fueron vinculados con la hormona de crecimiento humano, otros con esteroides.

Clemens es mencionado en casi nueve páginas, con 82 referencias a su nombre, y la mayoría de la información sobre el pitcher proviene de su ex preparador físico Brian McNamee. Tan sólo Bonds es mencionado más veces, 103, aunque la mayoría es citando reportes anteriores.

Cerca de una docena de jugadores de los Yanquis aparecen entre los más de 80 peloteros identificados.

Los jugadores fueron vinculados con el dopaje de varias formas: algunos son identificados como usuarios, otros como compradores, y algunos son mencionados por los informes de prensa y otras investigaciones. El libro de José Canseco, "Juiced", también es citado.

"Según McNamee, desde que McNamee le inyectó (el esteroide) Winstrol a Clemens hasta el final de la temporada 1998, el desempeño de Clemens demostró una gran mejoría", indica el informe. "Durante este período de un mejor desempeño, Clemens le dijo a McNamee que los esteroides 'tuvieron un efecto bastante bueno' en él".

NcNamee también le reveló a los investigadores que "a mediados de la temporada de 2000, Clemens le dijo que estaba listo para volver a usar esteroides. Durante la última parte de la temporada regular, NcNamee inyectó testosterona en las nalgas de Clemens de cuatro a seis veces, con una sustancia de una botella con la etiqueta de Sustanon 250 o Deca-Durabolin".

"Es muy injusto incluir el nombre de Roger en este informe", dijo el abogado del serpentinero, Rusty Hardin. "No le queda forma de refutar lo que afirma que son alegaciones totalmente falsas. El no ha sido acusado de nada, él no será acusado de nada y sin embargo está siendo juzgado en el tribunal de la opinión pública sin recursos. Eso es totalmente incorrecto".

"Nunca ha habido ni una pizca de evidencia física de que haya usado estas sustancias, y sin embargo hoy está siendo difamado", añadió Hardin, quien calificó a McNamee como un "hombre con problemas".

El ex preparador físico de los Yanquis dijo que le inyectó hormona de crecimiento humano a Pettitte en el 2002 para ayudar al lanzador zurdo a recuperarse de una lesión en el codo.

"Pettitte indicó que quería acelerar su recuperación y ayudar a su equipo. McNamee viajó a Tampa a solicitud de Pettitte y estuvo unos 10 días ayudando a Pettitte con su rehabilitación. NcNamee narró que le inyectó en dos o cuatro ocasiones hormona de crecimiento humano a Pettitte que obtuvo de (Kirk) Radomski", indica el informe.

En el caso de Tejada, el informe señala que en el 2003 el toletero dominicano le preguntó a su compañero en los Atléticos de Oakland Adam Piatt si tenía esteroides.

"Piatt tuvo varias conversaciones con Tejada antes de que ocurriera una transacción. Piatt admitió que tenía acceso a esteroides y hormona de crecimiento humano y aceptó obtenerlos para Tejada", señala el informe.

"Piatt narró que le entregó a Tejada testosterona o Deca-Durabolin, al igual que hormona de crecimiento humano. Piatt enfatizó que no sabe si Tejada llegó a usar las sustancias", agrega.

El informe incluye la copia de dos cheques firmados por Tejada, por las cantidades de 3.100 y 3.200 dólares, depositados en la cuenta de banco de Piatt.

Mitchell le pidió a Selig que por el momento no castigue a los jugadores mencionados en el informe "excepto en los casos en los que determine que la conducta es tan seria que se requiere una medida disciplinaria para mantener la integridad del deporte".

Selig indicó que las acciones disciplinarias serán individuales, y que serán tomadas "rápidamente".

Varias estrellas nombradas en el informe sólo podrán pagar las consecuencias con el boleto de entrada al Salón de la Fama, al que Mark McGwire no pudo entrar en la más reciente votación por las sospechas de que usó esteroides.

"El ex comisionado (de Grandes Ligas) Fay Vincent me dijo que el problema de (uso de) sustancias para mejorar el rendimiento puede ser el reto más serio que el béisbol ha enfrentado desde el escándalo de las Medias Negras de 1919", dijo Mitchell en su informe de 409 páginas.

Las Medias Negras pasaron a la infamia por perder la Serie Mundial a cambio de dinero.

"El uso ilegal de esteroides anabólicos y sustancias similares, según Vincent, es 'la peor de las trampas'. El cree que es imperativo que el béisbol de Grandes Ligas 'tome la ruta de la moral' sobre este asunto y, con palabras y acciones, deje en claro que el béisbol no tolerará el uso de esteroides y otras drogas para mejorar el rendimiento", agrega.

El puertorriqueño Benito Santiago, el cubano Rafael Palmeiro, Kevin Brown, Lenny Dykstra, Chuck Knoblauch, David Justice, Mo Vaugh y Todd Hundley figuran entre los ex jugadores en el informe.

Mike Stanton, Scott Schoeneweis, Ron Villone y Jerry Hairston hijo se cuentan entre los otros jugadores actuales en ser señalados.

"Identificamos a algunos jugadores que fueron atrapados en este intento por conseguir una ventaja competitiva", indica el informe. "Otras investigaciones sin duda encontrarán más nombres y darán más detalles, pero es poco probable que eso cambie significativamente la descripción de la 'era de esteroides' del béisbol que se cubre en este informe".

"El uso ilegal en el béisbol de estas sustancias también afectan a la mayoría de los jugadores que no las usan. Hemos escuchado de muchos ex jugadores que consideraban muy injusto que los consumidores tuvieran una ventaja", indicó Mitchell.

El informe aclara la percepción de que los esteroides no estaban prohibidos antes de la aprobación del convenio colectivo de 2002.

Según el informe, estaban incluidos desde la política sobre el uso de drogas de 1971 que prohibía el uso de cualquier medicina con receta sin una receta válida, y quedaron expresamente prohibidos en la política de drogas de 1991.

"Los esteroides estaban incluidos desde entonces en la lista de sustancias prohibidas bajo la política de drogas del béisbol de Grandes Ligas", comenta el informe, aunque ningún jugador fue castigado hasta 2002 cuando el acuerdo del convenio colectivo aceptó que se realizaran pruebas de dopaje.

Giambi es el único jugador activo que se sabe que cooperó con la pesquisa, aunque bajo amenaza de Selig.

"La unión de jugadores en gran medida no cooperó, por razones que yo creo que se pueden entender", indicó Mitchell.

El jefe del gremio, Donald Fehr no ofreció justificación alguna. "Muchos jugadores fueron identificados. Sus reputaciones han sido afectadas adversamente, posiblemente para siempre, incluso si resulta que no debió ser así".