CARACAS -- El toletero venezolano Alex Cabrera, quien jugó brevemente con los Diamondbacks de Arizona en Grandes Ligas, negó haber consumido esteroides luego de que su nombre apareciera en el informe Mitchell.

El informe narra que en septiembre de 2000 se descubrió una botella con esteroides en el camerino de los Diamondbacks. Un empleado del lugar encontró el recipiente y varios cientos de píldoras en un paquete enviado por correo a Cabrera.

"Mal podría haber consumido las sustancias que allí se identifican", dijo el pelotero, que ahora juega con los Leones del Caracas en la liga invernal venezolana. "La presunta caja que supuestamente contenía los referidos fármacos nunca estuvo en mi poder".

Cabrera respondió al informe a través del sitio web de los Leones. No se le pudo contactar.

Las sustancias fueron enviadas a la oficina del comisionado por el entonces gerente general del equipo Joe Garagiola Jr., y luego a la DEA para analizarlas.

"Quienes han seguido mi carrera podrán dar fe que mi físico no ha cambiado desde mi época de novato y mi rendimiento ha mejorado producto de un arduo trabajo en el gimnasio y en el campo", reiteró el venezolano.

La botella contenía estanozolol, una forma inyectable de esteroides, y las píldoras eran de dieta sin receta médica, según el reporte. Mientras se hicieron las pruebas el contrato de Cabrera fue vendido a los Leones Seibu, de la Liga de Japón.

Cabrera, quien jugó en los jardines y en la primera base durante una temporada con Arizona, insinuó en su declaración que podría ser un chivo expiatorio.

"Era más fácil sugerir que un novato recién ascendido al equipo grande y cuyo contrato había sido vendido a Japón, era el responsable de la caja fantasma, la cual nunca tuve a la vista", destacó Cabrera.

Cabrera es uno de los más de 80 jugadores activos y retirados mencionados en el informe Mitchell publicado el jueves.