NUEVA YORK -- En su ascenso a la marca de las 300 victorias, Roger Clemens se interesó por aprender algo sobre los mejores serpentineros de la historia.

Mientras se acercaba a ese selecto club, Clemens comenzó a atesorar en su casillero las fotografías de algunos lanzadores legendarios. Cuando abría la puerta para sacar su guante, se encontraba testimonios de las leyendas, que lo miraban cara a cara. Ahí estaban Lefty Grove, Early Wynn y Rube Marquard.

Evidentemente, Clemens conoce el pasado del béisbol, de modo que con seguridad está consciente de algo: la mera mención de que un jugador es sospechoso de haber consumido esteroides puede cerrarle la puerta del Salón de la Fama.

Mediante su abogado, Clemens ha negado que haya consumido drogas ilegales. Pero algunos tienen ahora más dudas, después de que su compañero de equipo, amigo y pareja de entrenamiento Andy Pettitte admitió que probó la hormona del crecimiento humano.

A Bob Feller no le impresionan los argumentos de descargo que Clemens pueda presentar.

"¿Saben lo que pienso?", dijo el renombrado serpentinero derecho. "Pienso que debería haber dos salones de la fama, uno para los fracasados que consumen drogas y otro para quienes no las utilizan".

¿Le gustaría que Clemens estuviera al lado suyo en el recinto de Cooperstown?

"No creo que él recibiría mi voto", dijo Feller por teléfono. "Fue un gran pitcher, pero no me gustan los mentirosos. Vi toda la conferencia de prensa, y debe haber consecuencias".

Mientras los aficionados siguen hablando del informe Mitchell, la familia del béisbol sopesa apenas las implicaciones.

Es casi seguro que ningún asterisco aparecerá en los libros de récords para poner en duda las marcas alcanzadas durante la Era de los Esteroides. El propio Mitchell ha advertido al comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, sobre la imposición de suspensiones y castigos.

"En realidad, todo se reduce al Salón de la Fama", consideró Dennis Eckersley, el célebre taponero miembro de ese recinto. "De eso hablamos: ¿Debe estar cierto jugador ahí?"

Por un periodo, Eckersley fue compañero de Clemens en Boston, y lo consideró "quizás el mejor lanzador de su generación". Actualmente, hay 20 objetos alusivos a Clemens que se guardan en el Salón de la Fama.

"¿Es él culpable? No lo sé. Es como con Barry Bonds o Mark McGwire. ¿Creen que ellos hicieron esto? Todo se reduce a lo que piensa uno. Yo quisiera esperar un poco y ver qué pasa".

El hecho es que a la mayoría de la gente no le importa si Matt Franco, Fernando Viña y muchos otros de los 85 peloteros mencionados en el reporte usaron drogas para mejorar su desempeño.

Desde que se publicó el informe, tres jugadores en la lista han admitido públicamente que tomaron hormona del crecimiento humano: Pettitte, F.P. Santangelo y, según el Washington Post, Gary Bennett.

David Justice, candidato al Salón de la Fama, y el venezolano Alex Cabrera, dicen que son inocentes.

Para Clemens, la votación para llegar a Cooperstown sería un referéndum de su legado, de sus 354 victorias de por vida, sus siete trofeos Cy Young y su lugar en la historia.

Clemens fue mencionado 82 veces en el reporte. Durante años, las referencias al "Rocket" Clemens han incluido la frase de: "El futuro miembro del Salón de la Fama".

Ahora, eso está en duda.