Los que creen que el Informe Mitchell fue una pérdida de tiempo y un desperdicio de dinero no están viendo lo más importante.

Un deporte--un negocio--no puede mejorar si no está dispuesto a reconocer los errores del pasado y aprender de ellos.

Aplaudo al Comisionado Bud Selig por darle al ex Senador George Mitchell la responsabilidad y la libertad de ver la historia del béisbol en el área de esteroides y sustancias para aumentar el rendimiento.

El Comisionado no tenía idea dónde iba a terminar esto, pero estaba dispuesto a poner en movimiento la investigación.

La tarea que se le encargó a Mitchell fue bien difícil por una razón principal-el buen Senador no tenía poder para obligar a nadie a testificar.

Mitchell hizo lo que más pudo con los recursos a su disposición, y lo único que lo salvó fue el poder conectarse con dos investigaciones del gobierno federal.

Al final hubo 700 entrevistas, incluyendo 60 ex jugadores. Todo resultó en un informe 311 páginas que describe lo que Mitchell llama, "la era de los esteroides".

El Informe Mitchell nombró 89 jugadores del presente y del pasado que han sido vinculados a posible posesión o uso de drogas para aumentar el rendimiento.

De los 89 nombres, hubo 72 ligados a una de las tres fuentes con vínculos a investigaciones federales-la del ex empleado del clubhouse de los Mets, Kira Radomski (49 nombres), la de la farmacia floridiana en Albany, Nueva York (15 nombres) y la del laboratorio BALCO (ocho nombres).

No tengo pruebas, pero no puedo creer que ellos hayan sido los únicos proveedores de drogas para aumentar el rendimiento en el béisbol. Y por eso creo que los 89 nombres representan solamente una pequeña parte del uso de esteroides desde hace más de una década.

Y también creo que es por eso que Mitchell se enfocó más en el futuro que el pasado en cuanto sus recomendaciones para el béisbol se refieren.

"El uso de esteroides y la hormona de crecimiento humano (HCH) ha sido masivo", le dijo Mitchell al presentador de la cadena CNN, Larry King, a unas horas de haber anunciado los resultados del Informe. "Se atrapa a algunos criminales, y a otros no."

Mitchell vio y reportó que "las auténticas víctimas de todo esto fueron los jugadores de Grandes Ligas que enfrentaban la decisión de tomar estas sustancias, o estar en desventaja competitiva."

El ex Senador expresó la esperanza de que los medios se enfocaran en las recomendaciones para la mejoría del Programa Conjunto de Prevención de Drogas y Tratamiento, y no tanto en los nombres mencionados en el reporte. Pero tenía que saber que no sería así.

Los nombres de los jugadores mencionados acapararon los titulares y ahora algunos de estos peloteros tendrán que luchar para limpiar sus imágenes.

El Informe dice que 50 jugadores activos rehusaron tratar de refutar la información que Mitchell había obtenido. No veo la lógica en esto. Si fuera yo un jugador mencionado y fuera inocente de las acusaciones, hubiera confrontado de una vez lo expuesto por el Informe MItchell.

Si se cumplen las recomendaciones del Informe Mitchell, veremos una nueva época en el área de sustancias para aumentar el rendimiento.

Habrá un programa independiente y transparente con pruebas no anunciadas durante todo el año. Será un programa que respete los derechos legítimos de los jugadores, pero que a la vez les exija a los equipos a dar información en torno a posibles violaciones de las reglas antidopaje.

Hay muchos otros aspectos del programa que son recomendados por el Informe Mitchell, y encuentro a casi todos beneficiosos para los equipos y para los jugadores.

El Informe Mitchell no marca el final de esta lamentable época para el béisbol, pero sí hace posible la transición a mejores días en el futuro.

Fred Claire fue alto ejecutivo de los Dodgers de Los Angeles de 1969 a 1998.