FORT MYERS, Florida - La cosa está buena en el City of Palms Park. ¿Y por qué no?

Ahí están los campeones, luego de salir de una sequía de 86 años sin ganar, los Medias Rojas son el único equipo del Siglo XXI en gana dos Series Mundiales.

Llegando de su viaje a la Casa Blanca, el ambiente está bien positivo en Fort Myers con los Medias Rojas. Pero hay optimismo sin arrogancia. El aire positivo se debe no sólo al hecho de que Boston viene de un campeonato y han ganado dos Series Mundiales en cuatro años, sino también porque este equipo cree que los buenos tiempos seguirán.

Al llegar de Washington, Josh Beckett y Boston se enfrentaron al equipo universitario Boston Collage. En dos entradas, Josh Beckett no permitió corredores de base y ponchó a cuatro. Claro, uno puede decir, "pues son unos muchachos universitarios", pero la última vez que vimos a Beckett, ni los Angelinos, Indios ni Rockies pudieron batearle mucho. Beckett tuvo 4-0 y efectividad de 1.20 en la postemporada del 2007.

"Ahí estoy tratando de ejecutar mis pitcheos-no importa a quién te enfrentas", dijo Beckett.

Pensándolo bien, fue casi palabra por palabra lo que dijo el as de Boston mientras acababa con los Angelinos, Indios y Rockies en octubre pasado.

Los Medias Rojas del 2008 serán difíciles de vencer. El roster de 40 de Boston tiene apenas tres jugadores que no estuvieron con el conjunto en el 2007. Esa clase de estabilidad se ve ya poco en el béisbol hoy en día. También es testimonio de lo poco que tenía que alterarse en este plantel.

La lesión del hombro de lanzar de Curt Schilling es preocupante, pero se puede hacer el argumento de que aún sin el veterano, Boston tendrá cinco abridores genuinos. Si bien es cierto que Jon Lester y Clay Buchholz son jóvenes todavía, también es verdad que tienen mucho talento. Y como van las cosas para los Medias Rojas, el dominicano Bartolo Colón podría ser de ayuda.

De todos los equipos en competencia por los servicios del venezolano Johan Santana en el invierno, los Medias Rojas eran el único equipo sobre el que se podía decir: "Pueden triunfar sin él". Un bullpen sólido y profundo, encabezado por el cerrador dominante Jonathan Papelbon, tampoco es motivo de preocupación.

Y ni hablar del valor de la alineación de los Medias Rojas. Y eso, que muchos decían que nadie podía ganar un campeonato con Julio Lugo en el campo corto. Pero más allá de esa posición, no puede haber debate. Y Boston podría ser aún mejor este año, sobre todo si el jardinero central Jacoby Ellsbury repite la gran actuación que vimos de él en septiembre y octubre.

Festejados en la Casa Blanca, reyes del béisbol en los entrenamientos de primavera, los Medias Rojas de Boston empiezan la temporada como el equipo a vencer. Esto es diferente al 2005, cuando todo el mundo había quedado maravillado con la corona del conjunto del 2004. Ahora el ambiente se presta a que la gente le dé a Boston como favorito una vez más.