PORT ST. LUCIE, Florida -- No se confundan por el poco inglés que Orlando Hernández habla. El cubano dice que lo sabe leer un poco, y para El Duque es es más que suficiente para mantenerse informado y leer lo que dice la prensa.

"Varios cronistas dicen que voy a estar en el bullpen", dijo Hernández. "Pero subiré a la lomita. Abridor: Orlando".

Fuertes palabras de un hombre que todavía ni ha pensado participar durante un juego esta primavera. Tal vez ya esté cerca. Tal vez no. A pesar de eso, El Duque ha reiterado desde el comienzo de los Entrenamientos de Primavera que los Mets lo trajeron para ser abridor, y que eso es lo que piensa hacer.

Es por eso que Hernández siguió preparándose como abridor este fin de semana, lanzando tres innings simulados desde un montículo del bullpen en el Tradition Field. Sigue ajustando su nuevo estilo de lanzar -- como un intento de quitarle presión al juanete en su pie derecho, ya no sube su rodilla hasta su mentón -- El Duque dijo que estuvo satisfecho con su labor.

"No fue perfecto, pero nada es perfecto", dijo Hernández. "Solamente Dios".

Tal vez todos eso ejercicios de calentamiento valgan la pena. Si Mike Pelfrey demuestra que está listo para dominar con consistencia -- o al menos simplemente ser consistente -- en el nivel de Grandes Ligas, entonces los Mets tal vez se inclinarán a mantener a su mejor abridor prospecto donde está ahora.

Es por eso que este fin de semana, todo lo que pasó durante los primeros cuatro innings en el Tradition Field parecían ser algo de bastante importancia. Pelfrey, al no poder apretar bien la pelota en medio de condiciones con bastante viento, permitió siete carrereras en la derrota 12-4 contra los Marlins. Habrán sido las primeras siete carreras de la primavera, pero sin embargo fueron siete carreras.

"Eso me pasó el año pasado", dijo Pelfrey. "Cayendo en el conteo, dando bases por bola -- pasé por eso el año pasado. La misma cosa".

Pero la misma cosa forzó a los Mets a envíar a Pelfrey a las Ligas Menores el verano pasado, mientras que un El Duque sano prosperaba en Queens. Sin embargo, el año pasado, estos dos no competían entre ellos. Este año sí están compitiendo -- con tal que Hernández siga en salud.

"Ni siquiera sé si hay un lugar disponible", dijo Pelfrey. "Pero si en verdad lo hay, mi última aparición no me ayudó".

No sería justo comparar a Hernández y a Pelfrey en estas alturas de la primavera. Uno ha hecho tres aperturas -- dos buenas, una mala -- mientras que el otro no ha participado en un juego. El piloto de los Mets Willie Randolph dijo que incluiría a El Duque en la rotación esta semana, dependiendo de cómo se sienta este fin de semana el cubano, quien es el abridor más viejo en la rotación de los Mets.

Tal vez El Duque lanzaría en un juego simulado -- por fin enfrentando a bateadores -- o seguirá en el mismo punto de su progreso. También hay dudas de si su nuevo estilo de lanzar puede dar los mismos resultados que daba su antiguo estilo. Hasta el estar en salud tal vez no lo ayude.

Lo que está claro es que si Hernández no puede regresar pronto a la lomita, simplemente no tendrá el tiempo suficiente para prepararse para la temporada regular. Tiene que lanzar pronto, o concederle su puesto en la rotación a Pelfrey -- el muchacho que ha seguido avanzado más de lo programado.

Hernández todavía tiene una oportunidad -- eso es lo único seguro. Sin embargo su tiempo se le está acabando. Si El Duque puede demostrar que tiene un brazo sano y un pie sano, entonces Pelfrey podría estar arrepentido de su aparición del fin de semana. Si no es así, entonces las siete carreras no serían de mucha importancia. Como resultado una de las pocas competencias de estos entrenamientos no sería tan reñida.