NUEVA YORK -- Son el centro de atención en todos lados, desde los millonarios Yanquis de Nueva York hasta los modestos Marlins de la Florida.

Mientras Barry Bonds, Sammy Sosa y Mike Piazza, con sus credenciales dignas del Salón de la Fama, siguen sin encontrar equipo, la tónica en las Grandes Ligas al despuntar la temporada del 2008 es hablar sobre el novato con etiqueta de infalible o el veinteañero fuera de serie.

Ricos o pobres, los equipos cada vez ponen más énfasis en jugadores jóvenes, traídos de Latinoamérica o seleccionados en el 'draft'.

Hace un año, los Diamondbacks de Arizona ganaron el título de la División Oeste de la Liga Nacional con un lineup titular en el que seis de sus ocho jugadores de campo surgieron de sus propias filas.

Los Medias Rojas de Boston se alzaron el año pasado con su segunda corona de la Serie Mundial en cuatro años. David Ortiz, Manny Ramírez Mike Lowell y Josh Beckett fueron claves, pero a nadie se le escapó el desempeño de los novatos Dustin Pedroia y Jacoby Ellsbury.

Boston y Yanquis, sus encarnizados rivales, pintaban como los favoritos para hacerse con los servicios del as venezolano Johan Santana, pero los dos equipos con las nóminas más abultadas de las mayores no accedieron a desprenderse de sus fichas jóvenes más cotizadas.

Nueva York, que ha perdido cuatro series consecutivas de playoffs y que por primera vez en una década no defienden el cetro de división, cree haber encontrado la fórmula para volver a ganar en octubre. Incluye a tres precoces lanzadores: Ian Kennedy (23 años), Phil Hughes (22) y Joba Chamberlain (22).

Los tres despertaron el interés de los Mellizos en las negociaciones por Santana, pero los Yanquis no cedieron. ¿Cómo es que el equipo que el año pasado fijó un récord al gastarse casi 220 millones de dólares está ahora en plan de prudencia?

El talón de Aquiles de los Yanquis en la postemporada ha sido su pitcheo, y cada vez que han apelado a la chequera el tiro les ha salido por la culata. Carl Pavano y Jaret Wright han sido sus fiascos más recientes.

Chamberlain podría ser el más valioso del trío, ya que asoma como un relevista capaz de lanzar el octavo inning y dejarle la mesa servida al taponero panameño Mariano Rivera.

"Esto es lo mejor para el equipo en este momento", afirmó Chamberlain, quien nunca ha ocultado su ambición de ser abridor. "La prioridad es ganar juegos. Esto no es una cuestión de gusto personal".

Los Medias Rojas no se quedan atrás en cuanto a nuevas figuras. Cuando supieron que Curt Schilling no iba a poder lanzar hasta mitad de año, los campeones vigentes de las mayores ni se inmutaron al recordar que ya tenían listo a Clay Buchholz, quien el año pasado lanzó un juego sin hits en apenas su segunda salida. Por eso obviaron los cantos de sirena al dejar pasar la oportunidad de obtener a Santana.

"Tanteamos varias posibilidades", admitió el gerente general de los Medias Rojas, Theo Epstein. "Pero fue cosa de que no íbamos a desprendernos no solo de un jugador, sino de toda a una generación de talentos que se formó en nuestras menores, y que ésta lista para causar impacto, y todo por un sólo jugador".

Quienes encantados de la vida pagaron el precio fueron los Mets de Nueva York, aunque los prospectos que enviaron a Minnesota por Santana no tenían el mismo fuste que los de los Medias Rojas y Yanquis.

Pero los Mets sí tenían el apremio de sacudirse tras dilapidar una ventaja de siete juegos en la recta final de la última temporada.

Así de un solo golpe, el otro equipo de Nueva York larga como leve favorito en lo que se percibe será una cerrado lucha con los actuales campeones Filis de Filadelfia y los Bravos de Atlanta en el Este de la Nacional.

Hay otro pitcher determinante en los planes de los Mets. El dominicano Pedro Martínez quiere demostrar que todavía tiene batería y además promete asumir más liderazgo dentro del equipo, algo que quizás faltó durante la debacle del año pasado.

"Si hay que decir algo, lo haré", aseguró. "Tengo bastantes años y me he ganado el suficiente respeto como para que se me escuche".

Santana no fue el único as que cambió de equipo. Erik Bedard fue transferido por los Orioles de Baltimore a unos Marineros de Seattle que quieren tumbar de su pedestal a los Angelinos de Los Angeles.

Dan Haren pasó de los Atléticos de Oakland a Arizona, donde formará un 1-2 de temer con Brandon Webb, un ex Cy Young. La división de los Diamondbacks, el Oeste de la Nacional, sacará chispas. Los Rockies de Colorado quieren comprobar que su avance a la Serie Mundial no fue obra de la casualidad, los Padres de San Diego tienen una rotación de lujo (Jake Peavy y el veterano Greg Maddux), y los Dodgers de Los Angeles confían que con su nuevo piloto Joe Torre podrán volver a la senda del triunfo en postemporada.

En la Central del Viejo Circuito, los Cachorros de Chicago quieren revalidar su banderín y ganar su primera Serie Mundial en 100 años. Tienen al venezolano Carlos Zambrano en la rotación, al guardabosque dominicano Alfonso Soriano asentado en su segundo año en el club e incorporaron al jardinero japonés Kosuke Fukudome.

Su división es quizás la más débil de todas, pero el equipo de Lou Piniella deberá cuidarse de los Cerveceros de Milwaukee.

¿Sienten presión?

"Esa es una pregunta tonta", dijo el primera base Derrek Lee. "Da lo mismo si son 99, 100 o 101."

Súbitamente, los Tigres de Detroit se han convertido en un equipo que gasta dinero y ahora tiene una nómina sobre los 100 millones. Adquirió al tercera base venezolano Miguel Cabrera, el torpedero colombiano Edgar Rentería y al pitcher Dontrelle Wills.

Detroit es el gran favorito en la Central de la Americana por encima de Indios y Medias Blancas.

"Este equipo me pareció que era el mejor de las mayores el año pasado, y ahora están un poco mejor con Cabrera y Dontrelle. Es algo increíble", comentó Rentería.

En el Oeste de la Americana, los Angelinos consideraran que la adición de Torii Hunter aporta el bate protector que necesitaba su estelar artillero dominicano Vladimir Guerrero. Pero los Marineros pisan fuerte al tener a Bedard y al venezolano Félix Hernández al frente de una rotación que mete miedo.

¿Equipos revelación? Ponga atención a los Rays de Tampa Bay, que nunca han conseguido una temporada con saldo positivo desde que debutaron en 1998. Con Scott Kazmir, Carl Crawford y el dominicano Carlos Peña como pilares, Tampa se siente optimismo de que finalmente llegará a la marca de .500.

En cuanto a logros individuales, a Ken Griffey hijo (Rojos) le faltan siete jonrones para llegar a los 600. El dominicano Manny Ramírez (Medias Rojas) está a nueve de los 500 y Gary Sheffield (Tigres) también está cerca de ese hito. Si la espalda se lo permite, Randy Johnson (Diamondbacks) podría llegar a las 300 victorias este año. Necesita 16.

La temporada regular arrancó el martes con una serie de dos juegos en Japón entre Boston y Oakland. El primer partido en Estados Unidos será el domingo en Washington, donde los Nacionales estrenarán su nuevo estadio al recibir a los Bravos de Atlanta.

El resto de los equipos entrará en acción al día siguiente. Los Yanquis iniciarán su última temporada en el mítico Yankee Stadium, sede del Juego de Estrellas. Los Mets también se despedirán a su vez del Shea Stadium. Mets y Yanquis se mudarán en el 2009 a estadios nuevos que han construido contiguos a los anteriores.