Kevin Millar, primera base de los Orioles y ex compañero de Manny Ramírez en los Medias Rojas, escribió un diario para MLB.com durante los entrenamientos de primavera, y pretende seguirlo haciendo en la temporada regular. Hace poco Millar compartió sus opiniones sobre el toletero dominicano y su búsqueda de los 500 jonrones de por vida.

Algo de Manny es que no deja que mucha gente forme parte de su círculo. Ves a Manny y escuchas muchas cosas acerca de él antes de conocerlo, y se ve como un tipo duro, rudo y difícil de conocer. Y luego cuando eres compañero de él, es una de las personas más bien intencionadas con la que te puedes topar en el béisbol.

Es bien generoso y le gusta complacer a la gente. Te dará los bates, guantes y gorras que quieras de su casillero. Llegará con comida en una mano y celular en otra, pero si te acercas a él y le pides que firme un bate para tu primo, lo deja todo para firmar. Siempre está a la orden, y eso es crucial. Cuando juegas con superestrellas, te llegan muchas solicitudes, y no es nada divertido cuando los astros se resisten.

Otra cosa que no sabe mucha gente es que Manny es uno de los jugadores más trabajadores del béisbol. En al ruta ya a las 9am se ha levantado y va a hacer ejercicios. Come bien, entrena y es bien inteligente. Muchos bateadores ven video del próximo lanzador contrario, pero Manny ve hasta los del bullpen luego de las prácticas de bateo.

Y no se ve sólo a sí mismo. Observa a Gary Sheffield, Alex Rodríguez-diferentes bateadores que él cree que rinden a la hora buena. Eso me sorprendió. Nunca se me había ocurrido observar a un relevista, pero tus turnos más importantes son contra ellos.

Manny tiene una velocidad natural con el bate, y eso no se puede enseñar. No me cabe la menor duda de que tiene el swing más bonito en la historia entre los bateadores derechos, y creo que será recordado como el mejor bateador derecho que hemos visto. La gente lo compara con Albert Pujols, pero estoy claro en algo: Pujols tiene que seguir cinco o seis años más en forma consecutiva. Manny tuvo 10 años seguidos con 30 jonrones y 100 empujadas. Eso es consistencia.

Una anécdota que siempre recuerdo es cuando jugábamos en Toronto, enfrentándonos a Roy Halladay. Siempre le pregunto a los compañeros qué buscan en un pitcher, y Roy Halladay siempre me domina. Manny me dijo, "Papi (Ramírez le dice "Papi" a todo el mundo), va a lanzar una curva colgando. Papi, voy a esperar el lanzamiento rompiente." Y estaba yo pensando, "Halladay tira un sínker de 94 millas por hora y una recta cortada de 89. Tira una curva, pero de unas 74 MPH. No hay forma de que pueda esperar la curva."

Entonces, bateaba quinto, detrás de Manny, y él se ponchó en su primer turno. Sínkers. En su próximo turno, tampoco lució bien Ramírez, y volvió a poncharse. Para el tercer turno, no había visto curva alguna. Pero con el primer pitcheo del tercer turno Halladay sale con una curva, y Manny puso la bola en el tercer piso. No podía creer lo que había observado.

Como bateadores, se supone que tenemos que hacer ajustes cuando un pitcher está dominando, pero Manny no abandonó su plan. Ese es Manny. Siempre tiene un plan, salga bien o no. Cuando llegó al plato, me dijo, "Te lo dije, Papi". Los grandes aprovechan esos errores del pitcher. No dan de foul ni de rolling. Cuando ve algo en su zona, hacen mucho daño.