Con el lanzamiento del portal de internet en español de los Reales, losroyals.com, presentamos este trabajo sobre el coach de tercera de Kansas City, el dominicano Luis Silverio, quien lleva más de tres décadas con la organización. Esta es la segunda de dos partes de la historia.

KANSAS CITY - Una mañana en 1979 un equipo japonés que también entrenaba en la Florida jugó un partido de práctica contra los Reales.

El dominicano Luis Silverio, de 22 años de edad, era uno de los jugadores de Kansas City designado para participar en dicho juego.

"Jugamos a las 10 de la mañana, conecté de hit, luego di otro y me robé la segunda. El catcher tiró la bola al jardín central y llegaba yo a la tercera", dijo Silverio. "El coach de tercera me decía que llegara de pie, luego que me deslizara, luego de pie, que me deslizara, entonces, no sabía qué hacer. Choqué con la base y ahí terminó todo. Me tuvieron que sacar del terreno."

Su rodilla derecha estaba hecha un desastre. Había daños en el cartílago y en los ligamentos. Se operó y trató de regresar.

"No era el mismo ya", dijo Silverio. "Algo que había tenido era velocidad, para jugar defensa y correr, pero ya no tenía esa velocidad."

John Schuerholz, gerente general de los Reales en ese tiempo, le había prometido a Silverio que si no podía volver como jugador, habría un lugar para él en la organización.

"Y en los entrenamientos del '83, me dijeron que no había nada para mí como jugador, pero sí como coach. No lo pensé dos veces."

Luis Silverio se convirtió en coach. Tenía 26 años de edad.

Fue instructor en las menores, luego manager durante cuatro años. Ayudó a formar la academia de los Reales en la República Dominicana, un proyecto del director de escuchas, Art Stewart. Al principio era un programa que operaba un mes al año. Luego, la operación creció bastante con el liderazgo del presidente de los Reales, Dan Glass.

"Eso fue bueno para los Reales y estoy orgulloso de lo que logramos", dijo Silverio. "Y el apoyo que recibimos de Dan Glass fue importantísimo, y luego operábamos nueve y 10 meses al año."

El béisbol también fue la razón por la que conoció a su esposa, Yenny, en La Romana, R.D, cuando Silverio era gerente general de los Azucareros del Este en la Liga Dominicana y ella era estudiante de medicina.

Sin el béisbol, jamás se hubieran conocido.

"Nunca. Por eso el béisbol ha sido positivo para mí en muchos sentidos. Ella es una esposa maravillosa, alguien a quien quiero y tenemos cuatro hijos y somos bien felices", dijo Silverio.

Los hijos son Jennifer, Louis, Luis hijo y Julia Luisa.

El béisbol es la razón también por la que su hija Jennifer llegó a casarse con su actual yerno, el torpedero Angel Berroa. Se conocieron en el 2003 cuando Berroa era en su temporada de Novato del Año de la Americana y ella estaba en Kansas City visitando a su papá, quien estaba en su primera campaña como coach de Grandes Ligas.

"Fue curioso porque uno de mis hijos le dijo a Angel en el estadio que tenía una hermana que quería que conociera", dijo Silverio. "No se conocían. Luego de buena a primera él se apareció en mi apartamento y tocó la puerta. Ahí estaba Angel y éste dijo que Junior le había dicho que fuera porque Junior quería que conociera a su hermana Jennifer."

Angel y Jennifer empezaron a salir y se casaron en enero del 2005.

"Fue Junior el responsable de eso", dijo Silverio sonriente.

La pareja le ha dado a los Silverio un nieto, Angel Luis.

Silverio era coordinador de las operaciones en Dominicana en el 2002 cuando el nuevo manager de los Reales, el dominicano Tony Peña, le dijo que se integrara al equipo para ayudarlo. En la campaña siguiente, Siverio ya era coach tiempo completo, puesto que tiene hasta hoy en día.

"Luis es un miembro bien leal de los Reales", dijo el gerente general de Kansas City, Dayton Moore. "A lo mejor lleva más tiempo aquí que nadie, menos Art Stewart. Luis le da un valor tremendo a nuestra organización como alguien que se siente tan parte de los Reales."

Una de sus tareas principales es ayudar a los jugadores latinos a adaptarse a la cultura norteamericana.

"Ha hecho eso como jugador, coach, manager, coach de Grandes Ligas y su familia se ha asimilado a la cultura también", dijo Moore. "Entonces Luis es la persona indicada para ayudar a nuestros jugadores, basado en sus experiencias."

Es algo que Silverio no tenía como jugador joven. Y es importante cuando nueve de los 25 jugadores en roster activo de los Reales son latinos.

"Prefieren tenerme aquí porque se sienten más cómodos (hablando conmigo). Eso me hace sentir bien, el poder ser el enlace entre las dos partes y poder ayudar. Es un beneficio que no tenía cuando llegué yo", dijo Silverio.

Trey Hillman, que tomó las riendas como manager de los Reales este año, aprendió rápido a valorar los aportes de Silverio.

"Es un hombre de mucho amor-no lo puedo decir de otra manera. Creo que tiene una sinceridad que todos quisiéramos", dijo Hillman.

"Realmente le importa lo que ocurre aquí."