NUEVA YORK - Hace más de una década, antes de que la recta cortada de Mariano Rivera fuera un arma mortal en el noveno inning, el panameño llegaba temprano a veces al Yankee Stadium.

Aún tratando de hacerse un nombre en Grandes Ligas, Rivera se presentaba al estadio varias horas antes de su primer lanzamiento. Veía a los empleados prepara el terreno o pensaba en las leyendas que habían jugado en este estadio en décadas anteriores. Pero mayormente escuchaba las historias acerca del pasado.

"La historia detrás de todo esto, jugar en el Yankee Stadium con todos esos grandes que han jugado allí, no hay comparación", dijo Rivera. "Siempre le doy gracias a Dios por esa oportunidad, el poder jugar en el mismo lugar que Babe Ruth, Joe DiMaggio, Mickey Mantle, Lou Gehrig, Whitey Ford-todos esos nombres. Es algo grandioso. La historia. El Yankee Stadium. Wow."

Cuando el Yankee Stadium abra sus puertas por última vez el domingo, será un momento para recordar. La serie Yankees-Orioles del viernes a domingo representará la última oportunidad de ver esta "catedral" del béisbol.

"Es un gran lugar para jugar", dijo el capitán de los Mulos, Derek Jeter. "Y si hablas con los que jugaron con los Yankees y con los equipos contrarios, te dirán que el fondo para batear es muy bueno. Las luces son buenísimas. Jugar aquí es como jugar en Broadway.

"Parece que aquí es un poco más oscuro", continuó Jeter. "Entonces, al ser así, las luces lucen un poco más brillantes, como si estuvieras en un escenario de teatro. Definitivamente, es un lugar maravilloso para jugar. Aquí hay muchos recuerdos."

De los jugadores que celebraron el último título de la Serie Mundial de los Yankees en el 2000-el 26to en la historia de la franquicia-quedan cuatro en el roster actual: Rivera, el integrante con más tiempo consecutivo en los Yankees en la actualidad; Jeter, Andy Pettitte y el boricua Jorge Posada. Joe Girardi, integrante de tres coronas de los Mulos en los años 90, ha vuelto como manager.

"Al pensar en el Stadium, hay tantos gratos recuerdos para mí", dijo Girardi. "Tuve la suerte de formar parte de tres equipos campeones. Creo que el recuerdo más bonito es la celebración luego de ganar la Serie Mundial de 1996.

"Miras por el estadio y piensas en los grandes momentos aquí y los grandes jugadores que estuvieron aquí antes que tú y después de ti", continuó Girardi. "Va a ser difícil ver este estadio cerrado."

Para Pettitte, su primera reacción es recordar al tercera base Charlie Hayes atrapando el batazo del último out de aquella Serie de 1996.

Pero ése no es el único momento del recuerdo para Pettitte. Su apertura en el Juego 2 de la Serie Divisional de 1995 es algo que menciona, además de ser designado por el entonces manager Joe Torre para abrir el Juego 1 de la Serie Mundial de 1996. Claro, con la excepción de que no lanzó bien en dicho partido vs. los Bravos.

Pero eso motivó al zurdo a salir mejor en el Juego 5 en Atlanta, donde lanzó una joya en un triunfo por 1-0 para darle a los Yankees ventaja de 3-2 en la serie.

"Aquella primera, esa la recuerdo bien", dijo Pettitte. "Si nunca vuelves a ganar una, ya sabes que has ganado una Serie Mundial. Es para eso que juegas el béisbol."

De su parte, a Posada le ha sido difícil ver jugar a los Yankees por una variedad de razones. Fuera desde finales de julio con una lesión en el hombro, el boricua no puede ayudar al equipo por el momento. Y cuando decidió operarse, ya sabía que había jugado su último partido en el Yankee Stadium.

Su último turno en el estadio fue el 19 de julio contra los Atléticos, pero hay recuerdos más bonitos en el pasado.

"Diría que es el juego perfecto (de David Wells en 1998), la Serie Mundial-hay muchos", dijo Posada. "Creo que ese hit en los playoffs del 2003 contra los Medias Rojas, jonrones en Series Mundiales. A nivel colectivo, es la Serie Mundial, cada una de ellas. Hasta las que perdimos fueron especiales. Es divertido ver al estadio lleno a toda capacidad, y va a ser difícil ver desaparecer eso."

Mike Mussina, miembro de los Yankees desde el 2001 y quien vio su primer partido en el Bronx como un muchacho criándose en Pennsylvania, puede decir con orgullo que ganó su última apertura en el Yankee Stadium (el jueves), terminando con 70-38 con efectividad de 3.65 en 127 presentaciones aquí como pitcher de los Mulos.

Para su momento favorito, el "Moose" señaló un papel poco común para él que cumplió en el 2003-saliendo del bullpen para salvar la temporada de los Yankees con tres innings en blanco ante Boston en el Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Los Yankees vinieron de atrás, empataron el juego ante el dominicano Pedro Martínez y luego ganaron el banderín con jonrón de Aaron Boone en el 11mo episodio.

"Estuve aquí hasta las dos, tres de la mañana, pensando, ¿cómo ganamos?", dijo Mussina. "Fue uno de esos eventos y logros en mi vida que nunca olvidaré.

"Ganamos muchos grandes partidos aquí y aquí han ocurrido muchas cosas especiales", siguió Mussina. "Pero que estuviera involucrado yo de una manera que nunca había hecho lo hace aún más notable."

Pettitte será el abridor el domingo.

"Sin dudas estaré triste", dijo Pettitte. "Sin duda alguna. Será un gran día desde el punto de vista de poder hacer eso y experimentar eso, pero va a ser triste cuando sea demolido este lugar."