NUEVA YORK -- Con un swing, Jorge Posada grabó su nombre de manera indeleble en la historia del béisbol al conectar el primer jonrón en el nuevo Yankee Stadium.

Fue un logro prometedor para el receptor boricua de 37 años de edad, quien intenta recobrar su forma tras sólo ver acción en 51 partidos en 2008. La temporada pasada, problemas del hombro lo obligaron a ingresar a la lista de incapacitados por primera vez en su carrera.

"Yo creo que me va a tocar más cuando yo esté sentado con mis hijos en la casa y les pueda explicar en verdad que tan gran hazaña fue", dijo Posada del histórico cuadrangular en una rueda de prensa que se llevó a cabo en el nuevo hogar de los Mulos.

Pero no todo es color de rosa para el veterano, quien reconoció que aún no está completamente recuperado tras ser operado del hombro en julio del año pasado. Fue por eso que el piloto de los Yankees, Joe Girardi, lo sacó en la octava entrada de un partido contra los Indios cuando les tocaba batear a los corredores más veloces de Cleveland.

"Yo me siento que no está al cien por ciento. No puedo mentir. Por eso fue que se me sacó."

Esa serie inaugural contra los Indios estuvo llena de sorpresas, empezando por los 20 cuadrangulares que se conectaron en los primeros cuatro juegos. Posada rechaza la teoría sobre que hay una falla en el diseño del nuevo estadio que facilita el volarse la cerca.

"Era por el viento, no es por más nada. Ahora están haciéndole un montón de análisis al parque. Yo diría que es un poco absurdo. No cambia nada. Las dimensiones son las mismas," dijo Posada.

Los Yankees también sufrieron una de las peores humillaciones en su historia en el tercer juego de esa serie, encuentro que perdieron por marcador de 22-4. Chien-Ming Wang fue el abridor y cargó con la derrota al admitir ocho carreras en una entrada y un tercio. El taiwanés tiene efectividad de 34.50 en seis entradas lanzadas y el equipo ha decidido que no hará su próxima apertura.

"A Chien-Ming Wang le hace falta pitchear. Chien-Ming Wang no a pitcheado. Tenemos que buscar la manera de llevarlo a su ángulo de tirar. Ahora mismo está tirando con el hombro muy alto. Tenemos que bajarle ese brazo a un poco", comentó Posada.

Aún con los altibajos de las primeras dos semanas de la temporada, Posada le sigue teniendo plena confianza a la rotación abridora de los Yankees, integrada por CC Sabathia, Wang, A.J. Burnett, Andy Pettitte y Joba Chamberlain.

"Nosotros tenemos cinco abridores que cada día sabemos que tenemos oportunidad de ganar. No hemos tenido esto yo creo desde el 2003. No hemos tenido cinco abridores como los que tenemos ahora para poder llegar a los playoffs y avanzar", dijo.

Y según Posada, la meta del equipo sigue siendo la misma que ha conocido a lo largo de su carrera: ganar un título de Serie Mundial.

"Nosotros no solamente pensamos en los playoffs. Nosotros desde que llegamos a entrenamientos estamos enfocados y tenemos en la cabeza llegar a la Serie Mundial", dijo el receptor.

Agregó, "Nos estamos uniendo. Tenemos tremenda química. Yo creo que de la manera en que nosotros pensamos, vamos a llegar lejos. Por que la verdad tenemos tremenda actitud en el clubhouse".

A Posada le quedan tres años en su contrato con Nueva York, incluyendo la temporada actual. Está aproximando el final de su carrera como receptor y está conciente de que con los Yankees no tendría futuro como inicialista.

"Con este equipo, lo dudo. Nosotros firmamos a un muchacho por siete años que juega la primera base", dijo Posada, refiriéndose a Mark Teixeira.

No hay duda de que el futuro le guarda más cambios a Posada, pero eso no afecta el honor que siente el boricua por pertenecer a los Yankees de Nueva York ni la responsabilidad que esa afiliación implica.

"Yo cada vez que me pongo este uniforme me siento bien orgulloso. Hay que trabajar fuerte para llegar aquí y hay que trabajar más fuerte aún para mantenerse aquí. Nueva York no es fácil".