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NUEVA YORK -- Física y mentalmente, la posición de receptor es sin dudas la más exigente en el béisbol. Ser catcher es una vocación especial, ya que las responsabilidades detrás del plato requieren, entre otros atributos, de agilidad, resistencia, juicio y buenos reflejos.

Quizás nadie entiende mejor la complejidad de la posición que Tony Peña, el ex receptor de Grandes Ligas quién jugó en 1950 partidos detrás del plato con cinco equipos de 1980 a 1997. En una rueda de prensa para los medios de habla hispana en el Yankee Stadium, el dominicano habló sobre su trabajo con la actual generación de receptores de los Yankees en su cargo como coach de la banca de Nueva York.

Peña no se contuvo al alabar el desempeño del novato venezolano Francisco Cervelli, quien a los 23 años de edad se desenvuelve como receptor de los Yankees mientras que los boricuas Jorge Posada y José Molina se encuentran lesionados.

"A veces para una persona brillar, tiene que pasarle algo a otra persona", dijo Peña, quien tiene cuatro Guantes de Oro a su nombre. "Defensivamente, Francisco Cervelli no tiene que envidiarle nada a ningún receptor. Son muy pocos los receptores que se pueden mover detrás del plato como se mueve Francisco Cervelli."

Agregó: "No soy le ha ido una bola por atrás todavía y eso es una cosa de lo que nosotros los receptores nos sentimos orgullosos. El comando del juego. La energía que trae es una energía extraordinaria".

Peña también recalcó su buena relación de trabajo con los receptores veteranos del equipo.

"Me siento honrado de que (José) Molina y Jorge Posada tengan la confianza de que puedan venir donde mí y hablar conmigo y escuchar los consejos que yo les puedo dar", dijo Peña. "No es fácil (encontrar) un receptor que ya haya jugado 10 años en Grandes Ligas y todavía esa persona quiera aprender".

En lo personal, Peña de seguro también reparte muchos consejos sobre el béisbol, ya que sus dos hijos también son peloteros profesionales. Tony Peña Jr. es torpedero con los Reales de Kansas City y Francisco Peña, de 19 años de edad, es receptor en ligas menores de los Mets.

"Me siento mucho más honrando cuando yo veo que mis hijos se inclinan por la carrera que yo tanto amo. No fueron empujados", dijo Peña.

"Francisco está jugando todos los días. Se está viendo el progreso que el muchacho está teniendo", agregó el orgulloso padre. "Está poniendo out a todo el mundo. Estoy muy contento porque él juega la posición que yo amo."

Los Yankees obviamente valoran la labor de Peña, ya que el dominicano fue uno de los candidatos para reemplazar a Joe Torre después de la temporada del 2007. El puesto eventualmente se lo ganó el actual piloto del equipo, Joe Girardi, otro ex receptor de Grandes Ligas.

Aunque dice estar enfocado en su cargo actual con los Mulos, Peña, quien dirigió a los Reales de Kansas City del 2002 hasta a mediados del 2005 y fue el Manager del Año en la Liga Americana en el 2003, no niega que le gustaría volver a ser capataz.

"Yo no voy a decir que no que yo no quiero dirigir nuevamente", dijo el quisqueyano. Yo ahora mismo pienso como lo que soy. Yo soy el (coach de banca) y voy a tratar de hacer lo mejor que yo pueda hacer para ayudar a la organización de los Yankees y ayudar a Joe Girardi que gran trabajo está haciendo".

Agregó, "Yo soy una persona que no tengo ninguna clase de ego. Yo estoy viviendo el presente y estoy haciendo lo que a mí me gusta".