SAN LUIS - El jugador típico en el Juego de las Futuras Estrellas es un joven prospecto, contento de estar en un gran escenario en un ambiente de Grandes Ligas.

El cubano Bárbaro Canizares, convocado para integrar el Equipo del Mundo en el 2009, no es el jugador típico del Juego de las Futuras Estrellas.

Canizares, quien juega a nivel de Triple-A con Gwinnett Bravos en la organización de Atlanta, tiene 29 años de edad y es todo un veterano de la pelota cubana.

"Imagínate, no pensé que me llamaran, pero me dieron la oportunidad y estoy contento", dijo Canizares en el Busch Stadium de San Luis.

El primera base batea un robusto .323 con Gwinneth este año, con 10 cuadrangulares y 47 empujadas en 316 turnos.

Fue subido a Grandes Ligas por primera vez el 11 de junio, y con el equipo grande de los Bravos, bateó de 17-4 con un doble.

"Me sentí contento (al llegar a Las Mayores); es el sueño de todo el mundo estar en Grandes Ligas...me gustó. ¿A quién no?" expresó Canizares, quien jugó muchos años con el Industriales en Cuba, donde fue compañero del actual inicialista de los Angelinos de Los Angeles-Anaheim, Kendry Morales.

Y hablando de compatriotas y compañeros, Canizares disfrutó el tiempo arriba al estar junto a torpedero cubano de Atlanta, Yunel Escobar.

"Sí andamos mucho juntos, fue bueno tener la oportunidad de compartir con él a nivel de Grandes Ligas", dijo Canizares.

El nativo de La Habana reconoce que hace falta afinar su juego, sobre todo con el guante. "Tengo que mejorar más la defensiva", manifestó Canizares. "Estoy haciendo muchas prácticas con los rollings, los tiros a segunda y a los pitchers."