En una jornada maratónica debido a un largo retraso por lluvia en el Juego de las Futuras Estrellas, una constante en el Equipo del Mundo fue una buena energía y un ánimo fuerte, a pesar de caer abajo en el partido una vez que se reanudó en el Busch Stadium de San Luis.

El resultado fue una remontada dramática en el séptimo y último inning y una victoria emocionante sobre el Equipo de los Estados Unidos.

El receptor del Equipo del Mundo, el dominicano Carlos Santana, del sistema de los Indios, lo resumió de la manera más jocosa...y sencilla: "Jugamos fuerte, nos metimos abajo en el juego, pero hicimos un ajuste".

¿Cuál fue dicho ajuste?

"Hacer carreras", gritó Santana entre risas y alegrías en la cueva del Equipo del Mundo.

Llegando a la séptima entrada perdiendo 5-3, los nacidos fuera de EE.UU. anotaron cuatro en la primera parte de la entrada para tomar una ventaja definitiva y llevarse una vez más este evento en su 11ma edición.

Uno de los jugadores clave del Equipo del Mundo fue el prospecto venezolano de los Cerveceros, Alcides Escobar, quien dio sencillo clave en el noveno y se fue de 4-2 con dos anotadas.

"En ese rally me tocó batear, quería batear por el medio, le di y cayó en el lugar indicado", dijo Escobar describiendo su batazo crucial. "Esta fue otra gran experiencia", agregó el torpedero. "Compartir con los muchachos y ganar el juego de hoy."

A pesar de las cinco carreras permitidas por los lanzadores del Equipo del Mundo, muchos de los pitchers del conjunto impresionaron con su material.

Por ejemplo, el venezolano Jhoulys Chacín lanzó una entrada en blanco y ponchó a dos, mezclando un excelente cambio de velocidad con su recta, hasta el punto de que el coach boricua en el dugout, Mako Oliveras, comentó que "ese tipo de cambio fue lo que me sacó de la pelota (como jugador)". De su parte, Chacín se vio contento después de su participación.

"La clave fue tirar strikes y usar el cambio cuando era necesario", expresó el derecho. "Fue una gran experiencia compartir con algunos de los mejores (prospectos) del mundo y en un play de Grandes Ligas".

También llamó la atención el zurdo dominicano del sistema de los Diamondbacks, Leyson Séptimo, quien además de mantener a todos con risas en la cueva, sacó los outs importantes cuando le tocó lanzar con el partido 3-2 y Estados Unidos regresando en el marcador en el tercer episodio.

"Me sentí muy feliz, porque el catcher (Santana) me pidió un buen juego", expresó Séptimo. "Sabíamos que estábamos arriba por una carrera, y tratamos de seguir tirando strikes".

De su parte el dominicano Neftalí Féliz, prospecto de los Rangers de Texas, tiró puro fuego en el primer episodio, llegando en algunos radares cerca de las 100 millas por hora.

"Me sentí bien", dijo el derecho Féliz. "Estoy en salud y agradezco la oportunidad de estar aquí. Latioamérica pa'lante".

Pues sí. Hasta se puso el sabor latino con otro de los estelares del partido, el canadiense Tyler Gillies, quien con su velocidad se robó dos bases en el tercer episodio y manufacturó una carrera con sus piernas.

Ante esa demostración de velocidad, los latinoamericanos del dugout le dijeron "el eléctrico". Es algo que le dio mucha risa a Gillies.

"Sí me dicen 'el eléctrico' y me dicen que me desacelere", dijo riéndose Gilles, quien elogió sobre manera el talento con el que se vio rodeado en este evento.

"Es increíble. Ese ambiente fue magnífico y el nivel de talento en esta cueva. Van a ser tantos los de aquí en Grandes Ligas pronto".

Y por supuesto, Canadá aportó el Jugador Más Valioso del partido, el jardinero Rene Tosoni de la organización de los Mellizos de Minnesota.

Tosoni fue uno de los héroes en la séptima y última entrada con un doble empujador y luego una anotada.

"Fue mi único turno, quería que valiera", dijo el nativo de Toronto. "Es increíble, es buenísimo".