(Kevin P. Casey/AP)

SAN LUIS - Para el 19 de mayo, Félix Hernández no se parecía a un lanzador con destino al Juego de Estrellas.

Esa noche contra los Angelinos, el venezolano lanzó 5.1 entradas, en las que permitió 11 hits y seis carreras limpias, cargando con la derrota. En ese momento su récord era de 4-3 y llevaba efectividad de 4.13.

Al ver lo sucedido en ese partido, el manager de los Marineros, Don Wakamatsu, tuvo mucho que decirle a Hernández, y le habló sin pelos en la lengua.

"Ese día me llamó a su oficina, intercambiamos algunas palaras", dijo Hernández. "Me recordó las cosas que tengo que hacer."

Las palabras exactas no las dirá ni Félix ni Watsamaku.

Pero los resultados son difíciles de ignorar.

Desde aquel 19 de mayo y aquella conversación con Wakamatsu, Hernández no ha perdido, ha lanzado por lo menos 6.2 entradas y ha permitido tres carreras o menos en nueve aperturas, incluyendo una blanqueada ante los Padres de San Diego el 16 de junio.

Ahora el "Rey Félix" lleva 9-3 con efectividad de 2.53 en 18 aperturas. Está tercero en la Liga Americana en promedio de carreras limpias y cuarto en ponches con 121.

De su parte, Wakamatsu no quiere asumir el crédito por el repunte Hernández...pero sí expresó claramente lo que espera del derecho.

"Le doy el crédito a Félix. Lo más importante fue un diálogo que tuvimos en los entrenamientos de primavera", dijo Wakamatsu, quien se encuentra en su primera temporada con los Marineros.

"No teníamos líderes establecidos en este equipo. Él prefería estar en la parte de atrás haciendo chistes.

"Y para ser justo, tiene apenas 23 años de edad. Es un progreso natural de su maduración."

Para Wakamatsu, el papel de Félix era más que lanzar bien cada cinco días.

"Quería saber si estaba dispuesto a ser 'el hombre'. La forma de caminar, la forma en que se manejaba. En un momento pensé que no estaba haciendo las cosas que tenía que hacer."

Durante el susodicho partido contra los Angelinos, Hernández permitió que los Angelinos le robaran seis bases, algo que llamó Wakamatsu "una vergüenza" en ese momento.

"Sí, cuando Anaheim se robó muchas bases. En su mente, no le importaba si robaban, porque él poncharía al próximo bateador.

"Ahora está mucho mejor defendiendo el corring de los equipos contrarios. Es más eficiente, y al dominar los fundamentos en ese aspecto, ha afinado su mecánica al lanzar."

Hace cuatro años cuando Hernández apenas contaba con 19 años de edad, el venezolano llegó a Grandes Ligas con Seattle, y ya llevaba el nombre de "Rey Félix". Era mucha presión para un joven, sin dudas.

"No sé quién me dio ese nombre", dijo Hernández ahora, recordando aquellos tiempos.

Ahora, en su primer Juego de Estrellas, el valenciano se ve como un verdadero as.

¿Cómo le siente ese rol?

"Como as, hay que parar las rachas, hay que dar lo mejor de ti".

Algo que mucha gente ha notado en los últimos dos años es la manera en que Hernández se ha mantenido en un buen peso, comparado con el 2006 y el 2007.

Inclusive para este año, empezó sus entrenamientos en diciembre-antes de lo acostumbrado-para prepararse para el Clásico Mundial del 2009.

"Empecé a tirar, a correr y a levantar pesas", dijo Hernández. "Me siento muy bien, tan bien que creo que voy a hacerlo así todos los años."

Pero no ha sido solamente cuestión de ejercicios, sino también una buena dieta.

"(Rebajé) comiendo bien. No fue difícil. Son cosas que uno tiene que hacer", dijo Félix. "Si uno quiere ser buen pelotero, tiene que saber cómo cuidarse".