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SAN LUIS -- Antes del Juego de Estrellas del 2009, Mariano Rivera dijo que lo que le faltaba en el béisbol era ganar otra Serie Mundial con los Yankees.

Sin proponérselo, el cerrador panameño logró otra hazaña histórica el martes, salvando su cuarto Clásico de Media Temporada en el triunfo por 4-3 del Joven Circuito para imponer un nuevo récord, rompiendo la marca anterior que pertenecía al Salón de la Fama Dennis Eckersley.

"Es otro salvamento", dijo Rivera. "Ganamos, y eso es lo más importante para mí-ganamos. Sin la oportunidad de mis compañeros, no pude haberlo hecho".

Rivera salvó las victorias de la Liga Americana en las ediciones de 1997, 2005, 2006 y ahora 2009.

Con una novena entrada perfecta-un rodado de Justin Upton al short, un ponche de Brad Hawpe y un elevado a segunda del dominicano Miguel Tejada--Rivera mantuvo su efectividad en 0.00 en ocho presentaciones en el evento (de sus 10 selecciones). Ahora en Juegos de Estrellas, el panameño lleva 8.0 entradas con apenas cinco hits permitidos, una carrera (inmerecida) y cuatro ponches-contra la crema de los bateadores de Grandes Ligas.

Lo de Mariano sigue maravillando y asombrando a sus colegas de la Gran Carpa.

"Ves cómo sale al terreno y hace que todo luzca tan fácil, como que no es difícil para nada", dijo el cerrador venezolano de los Mets, Francisco Rodríguez. "En realidad es bien difícil poder lanzar en el noveno como lo hace él. Es un cerrador sobresaliente y ha tenido tremenda carrera. Es un Salón de la Fama".

De su parte Mark Teixeira, en su primera temporada con los Mulos viendo trabajar a Rivera de manera regular, no pudo ocultar su alegría por lo hecho por su compañero.

"El mejor cerrador de todos los tiempos, poniéndole punto final al Juego de Estrellas", dijo Teixeira. "Así debe ser. Es el mejor de la historia, y no tengo temor de decir eso".

Del otro lado de la moneda, el veterano Derek Jeter, quien es compañero de Rivera en Nueva York desde hace 15 años, lo ha visto todo.

"Lo he dicho una que otra vez-nada de lo que hace me sorprende", dijo el torpedero de los Yankees. "Es otra cosa para colocar en su placa del Salón de la Fama, me supongo. Simplemente continúa haciendo cosas que son impresionantes".

En este caso, Rivera recibió un consejo bien especial, del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien le dijo al derecho que "siguiera tirando ese cutter (recta cortada)".

"Fue bien interesante. Fue maravilloso", dijo Rivera al describir su encuentro con el primer mandatario estadounidense antes del partido. "Siempre quise conocerlo y ahora tuve la oportunidad".

Agreguen este logro a sus 505 juegos salvados de por vida en campaña regular, sus 34 rescates en postemporada y sus cuatro anillos de campeón, y tenemos un Mariano Rivera que a sus 39 años de edad que no da señales de estar cerca del final, por lo menos en cuanto a condiciones se refiere.

Sin embargo, el derecho habló en términos que dejan entrever que no se presume de nada para el futuro.

"Estoy bajo contrato un año más y vamos a ver qué pasa", dijo el veterano de 15 temporadas en las mayores. "Disfruto cada minuto de esto, porque quizás sea éste mi último".

Al reflexionar, el taponero se expresa con bastante humildad.

"Nunca pensé que podía ser un All-Star", dijo Rivera. "Estoy siendo honesto. Simplemente me encantaba jugar este juego".