PORLAMAR - Respetar y hacer respetar a sus peloteros, esa es la clave para conducir en el béisbol.

Así lo considera Mako Oliveras, manager de los Indios de Mayagüez, equipo campeón de Puerto Rico, antes de defender los colores de su país en el primer cotejo de la Serie del Caribe contra la República Dominicana.

"Aquí hay una buena química, ellos saben que pueden contar conmigo, que son como mis hijos y si todo el mundo va a llorar, va a llorar. Si alguien va a bailar, todos vamos a bailar. Todos al mismo son. Eso es algo que trato de imponer en todos los equipos que dirijo, que seamos como una familia. Trato de inculcar que el nombre más importante en la camiseta es el que está en el pecho, y no el de la espalda".

"Creo que esa ha sido la base del éxito que este servidor ha tenido como estratega", expreso el Nativo de Santurce, quien nació en 1946 en la Isla del Encanto. Oliveras tuvo siete temporadas en las cuales militó en las Grandes Ligas.

Oliveras es contundente a la hora de emitir juicios sobre su carrera como pelotero activo, medio en broma, medio en serio. "Fuí malísimo. Malo, malo, era malo. Diez años engañando al pueblo, yo en el 1971 estuve con Ponce, y me acuerdo que Rod Carew era el dirigente del Valencia; y yo estaba como utility y tercera, el titular se lastimó y me pusieron a mí, terminando en el segundo puesto en bateo, empatado con Rod Carew. Ese fue mi momento más importante como pelotero".

"Aparte de las cosas que hago, siempre me baso en tratar a los demás de la forma como me gustaría que me trataran. Si hubo un manager de quien aprendí mucho fue de José Antonio Pagán", expresa Oliveras, refiriéndose al otrora campocorto proveniente de la población boricua de Barceloneta, quien llegó a la Gran Carpa en 1959 con los Gigantes de San Francisco, y dirigiera en par de oportunidades a los Vaqueros de Bayamón para convertirlos en campeones de la pelota profesional de ese país, y también llevara a los Leones de Ponce a la final.

"Pagán me hacía sentir parte del equipo y eso es lo que trato de hacer. Estoy aquí gracias a los peloteros; si no fuera por ellos, no existieran los managers, ni los trainers, ni siquiera los periodistas deportivos. Por eso le doy todos los días gracias a Dios que ellos existen", afirmó.

El dirigir en el Caribe es sumamente complicado. No solamente hay que lidiar con lo que podría considerarse como el desnivel entre peloteros, con la cohabitación frecuente entre Grandeligas establecidos y novatos que apenas comienzan a despuntar en el diamante. También se trata de la inestabilidad de la nómina, tener que adaptarse a las reglas de las Organizaciones de Grandes Ligas sobre los préstamos de jugadores.

Eso lo entiende bien Oliveras. "Que si tuviste a éste, que si aquél se va.... Como dijo mi ídolo de la música, Tito Rodríguez, que cantaba "El que se fue no hace falta.. hace falta el que vendrá, te fuiste por cuenta tuya, buscando ambiente mejor..." Y eso es lo que yo practico".

"Aquí todos nos conocemos, y ante Venezuela y Dominicana, ahora somos considerados el patito feo, la última vez que ganó Puerto Rico una Serie del Caribe fue en 2000, con el equipo de Santurce. Pero esa es una gran incógnita que le he hecho saber a los muchachos, son adultos estamos en una isla preciosa, hay que disfrutar, pero que ese disfrute no se convierta en problema para nosotros, de hacer nuestra misión de cumplir un buen papel y ganar un título para nuestro país".

Los boricuas quieren una nueva corona del Caribe, que podría ayudar a mejorar el porvenir de la hasta ahora alicaída Liga Profesional de ese país. "Si yo te pudiera decir una causa por la cual ha decaído tanto el béisbol en mi país, te estuviera mintiendo... Son tantas las razones, falta de patrocinio, desinterés de la prensa. Aunque en los dos útlimos años la pelota ha mejorado mucho, hay un poquito más de presencia, y espero que en la próxima campaña, con un nuevo estadio que vamos a inaugurar las cosas mejoren en cuanto a atraer a los fanáticos".

Y es por ello que Mako Oliveras tiene claro que uno de los pasos para reconstruir al béisbol en Puerto Rico, se debe estampar en la Isla de Margarita.