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ISLA MARGARITA, Venezuela -- Pocos jugadores del béisbol caribeño han pasado por tantas ligas y equipos como Nelson Figueroa, un puertorriqueño que se convirtió en el refuerzo por excelencia de la pelota invernal en los últimos años.

El derecho nacido en Nueva York de padres boricuas ha lanzado en las cuatro ligas invernales, eso sin contar sus pasos por la pelota de China y Grandes Ligas.

En República Dominicana pitcheó por las Aguilas Cibaeñas y los Leones del Escogido, éste último el equipo por el que abrirá el miércoles contra México en la Serie del Caribe.

Si a eso se le suma que lanzó por Puerto Rico el año pasado en el Clásico Mundial, es fácil entender por qué el serpentinero de 35 años se define de forma sencilla: "Yo soy latino".

"La oportunidad de jugar pelota para tantos países es algo especial para mi", señaló en Isla Margarita, donde disputará su segundo clásico caribeño.

En 2008 lanzó por los Yaquis de Obregón en Santiago, la misma ciudad dominicana donde reforzó a las Aguilas Cibaeñas en la recta final de esa temporada.

El béisbol dominicano tiene un lugar especial en el corazón de Figueroa, que pitcheó las dos últimas campañas de las mayores con los Mets de Nueva York.

"Yo tengo mi nombre en Dominicana, mis números", comentó. "Soy uno de los pocos boricuas que puede caminar en Santo Domingo y Santiago y me respetan".

Indicó que su cariño por el béisbol dominicano no es sólo por el lado económico, sino porque "ellos me dieron el chance para continuar".

Figueroa señaló que tiene esperanzas de regresar a los Mets para la temporada de 2010. En sus dos años con Nueva York tiene marca de 6-11, con efectividades de 4.57 y 4.09 en 2008 y 2009, respectivamente.

"No hay garantía, pero yo creo que hay un lugar para mi", sostuvo.

Indicó que si en los campos de entrenamiento no queda en el roster, el equipo lo colocará en waivers. Si nadie lo selecciona, se convertirá en agente libre.

"Yo sé que hay un lugar para mi en Grandes Ligas", sentenció.