(Charlie Neibergall/AP)

MINNEAPOLIS -- Francisco Liriano no sólo se topó con un muro ofensivo en la sexta entrada, sino que se estrelló contra él y los Mellizos de Minnesota cayeron una vez más en un primer partido de primera ronda de playoffs ante el equipo que los ha eliminado tres veces en octubre.

El dominicano lanzó cinco entradas sin permitir anotaciones pero vio desvanecerse su ventaja al concederle grandes imparables a Mark Teixeira y Curtis Granderson.

Además, un cuadrangular de dos carreras de Teixeira sobre el relevista Jesse Crain en la séptima entrada permitió que los Yanquis de Nueva York derrotaran por 6-4 a los Mellizos en el primer partido de la serie de primera ronda de playoffs el miércoles por la noche.

No fue una emboscada de la ofensiva de los Yanquis, sino simplemente otra remontada del equipo al que los Mellizos parecen no saber cómo derrotar cuando algo importante está en juego. Los Mellizos perdieron su séptimo partido consecutivo en postemporada ante los Yanquis.

En total, tienen foja de 2-10 ante Nueva York, incluidas eliminaciones en la primera ronda de las postemporadas de 2003, 2004 y 2009.

La derrota fue realmente dolorosa, pues todo parecía indicar que los Mellizos vencerían al lanzador estelar de los Yanquis C.C. Sabathia, quien tiene una rotación endeble después de él.

Liriano finalmente le mostró a los Mellizos y al resto del béisbol que esta temporada había superado la operación de reemplazo de ligamentos del codo izquierdo, que se dañó al lanzar 191 entradas y dos tercios y ganar 14 partidos en la campaña regular.

La recuperación de la operación, conocida como Tommy John, ha sido larga desde que Liriano vio recortada su temporada estelar como novato en 2006, cuando comenzó a sentir raro el brazo izquierdo luego de todos esos potentes lanzamientos.

Además, sus derrotas obedecen en ocasiones a la falta de concentración. Liriano ha reconocido en más de una ocasión que le cuesta trabajo mantenerse enfocado en momentos críticos, como cuando tiene corredores en las bases, y ha achacado algunas de sus peores entradas a ello.

Pese a que todo el equipo de los Mellizos también bajó su rendimiento a consecuencia de una racha negativa después de ganar el campeonato de su división, las tres últimas aperturas de Liriano también fueron difíciles.

Si se cuenta este partido, Liriano tiene promedio de carreras limpias admitidas de 7.58 en sus últimos cuatro juegos, todos ellos derrotas.

Liriano necesitó de 57 lanzamientos para acabar tres entradas y pudo ser un aviso de lo que estaba por venir en la sexta. Si se toma en cuenta la gravedad de la lesión de la que se recuperó y de los avances que tuvo en esta temporada tras una campaña de 2009 llena de altibajos, los Mellizos no podían haberle pedido más al zurdo dominicano.

Siguió mostrando ese confiable slider, obligando a casi todos, excepto a Teixeira y a Robinson Canó a poncharse al menos en una ocasión. Pero después de dar boleto a Bett Gardner y sencillo a Derek Jeter en la tercera, Liriano se asentó y retiró en orden a 10 rivales en fila.

Sólo necesitó nueve lanzamientos para acabar la cuarta y parecía dominar cuando Teixeira le conectó un doblete con un out.

Repentinamente, y después de recuperarse de un sencillo poderoso de Canó que arruinó la blanqueada al ponchar a Marcus Thames, Liriano se vio en problemas al sólo tener una ventaja de una carrera, cuando el boricua Jorge Posada le conectó un sencillo.

Después vino el triple de Curtis Granderson para darle la ventaja a los Yanquis. Los aficionados callaron instantáneamente, desanimados después de experimentar la posibilidad de otra dolorosa derrota a manos de Nueva York.