(Jed Jacobsohn/Getty)

SAN FRANCISCO - Asombroso.

Increíble.

Inconcebible.

Al preguntársele al jardinero boricua de los Gigantes, Andrés Torres, qué se siente estar en la postemporada, sólo alcanzó a dar respuestas de una palabra.

Maravilloso.


"Ha sido una bendición, de verdad que sí", dijo Torres. "Han pasado muchas cosas en mi carrera y estar aquí ahora es increíble. No puedo creer que vaya a estar listo para jugar en ese partido. Queremos triunfar".

De alguna manera, a Torres ya se le puede considerar un éxito. Mientras crecía en Puerto Rico, quería ser una estrella de atletismo, no héroe del béisbol. De hecho, no quiso jugar béisbol hasta que era adolescente y reconoce que se sorprendió bastante cuando los Tigres lo seleccionaron en el Draft de 1998. De Detroit pasó a los Medias Blancas, Rangers, Mellizos y Cachorros antes de firmar con los Gigantes en el 2009.

El camino hacia las Grandes Ligas fue largo. Torres pasó la mayoría de su tiempo en ligas menores aprendiendo el juego. El proceso no fue fácil pero fue importante para su desarrollo. Observó como otros peloteros jugaban la defensa y los copió. Aún tratando de hallar su postura en la caja de bateo, Torres llegó a copiar la del quisqueyano Albert Pujols. Cuando eso no funcionó, intentó pararse como los también dominicanos David Ortiz y Manny Ramírez. Hasta llegó a imitar la postura de Ichiro Suzuki, algo de lo que hoy en día se ríe.

Al fin ha encontrado su propio estilo y le ha dado resultados. En la temporada regular, Torres bateó .268 con 16 jonrones y 63 impulsadas por los Gigantes. Ha sido el catalizador de la ofensiva en el terreno y también en el clubhouse. También ha sido un compañero modelo y al final de la temporada fue nombrado el ganador del premio Willie Mac, el cual reconoce a un jugador por su habilidad, liderazgo y espíritu competitivo.

"Sin duda es bien merecido", dijo el manager de los Gigantes, Bruce Bochy. "Ha tenido tremendo año. Es importante con lo que trae. Nunca tiene un mal día. Los jugadores lo adoraran".

Torres no ha terminado. Dice que su meta a largo plazo es ganar la Serie Mundial. Su meta por ahora es vencer a los Bravos y atacar al abridor de Atlanta, Derek Lowe. El puertorriqueño sabe que podría ser una pieza clave del éxito de San Francisco en la serie.

"Me voy a mantener enfocado", dijo Torres. "Tiene un gran sinker por lo tanto uno trata de conectar la bola hacia el centro del parquet. Vamos a batallar. Vamos a jugar con todo. Estamos muy emocionados de estar aquí no vamos a permitir que esta oportunidad se nos vaya. Estamos aquí para ganar".