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NUEVA YORK -- La carrera de Phil Hughes, de sólo 24 años de edad, ha dado ya muchas vueltas.

Fue el prospecto número uno del pitcheo de los Yankees hace cuatro años. Por poco lanza un sin hit ni carrera en el 2007 en Texas, antes de salir por lesión en el mismo partido. En el 2009 pasó de abridor a relevista importante en la temporada regular, antes de desplomarse en los playoffs y caer a un segundo plano para el manager Joe Girardi.


En el 2010 volvió a la rotación como quinto abridor, pero con las malas temporadas de los veteranos A.J. Burnett y Javier Vázquez, Hughes asumió un papel mucho más importante. El sábado tendrá la oportunidad de llevar a los Yankees a la Serie de Campeonato de la Liga Americana cuando abra el Juego 3 de la primera ronda entre Nueva York y Minnesota, con los Mulos arriba 2-0.

"La adrenalina va a estar ahí", dijo Hughes un día antes de su primera apertura de por vida en postemporada. "Todo el mundo tiene eso en playoffs. Conozco el ambiente. Va a ser cuestión de controlar las emociones e ir pitcheo por pitcheo."

En el 2010 Hughes por fin se convirtió en lo que los Yankees esperaban desde hacía un tiempo: Un abridor tiempo completo. En su primera campaña completa en ese rol, el californiano tuvo marca de 18-8 con efectividad de 4.19 en 31 presentaciones (29 aperturas).

Al igual que con Joba Chamberlain en el 2008 y el 2009, la organización impuso una especie de "Reglas de Hughes", en el sentido de limitar sus innings para no desgastarle el brazo en su primera campaña completa como abridor en Grandes Ligas. El derecho lanzó 176.1 entradas en la temporada regular, así que debe de estar lo suficientemente descansado como para darle con todo ante los Mellizos.

"Siento que estoy listo", dijo Hughes, quien no tendrá límite alguno en sus innings para esta postemporada. "Debe de ser un reto emocionante."

Aunque ésta será la primera apertura para Hughes en playoffs, no será su primera experiencia lanzando en octubre. Ha participado en dos postemporadas con los Yankees, con resultados mixtos.

En el 2007, su año de novato, se adjudicó la única victoria de los Mulos en su Serie Divisional contra los Indios en el Juego 3, con 5.2 entradas sólidas como relevista en las que permitió apenas tres hits y una carrera. Sin embargo, el año pasado no le fue nada bien, ya en nueve presentaciones y 6.1 innings, permitió seis carreras (PCL de 8.53) y malogró una oportunidad de salvamento.

"Veo el año pasado como que me fue mal en el momento menos oportuno", dijo Hughes acerca de la debacle personal de la postemporada del 2009, cuando de cualquier forma los Yankees se coronaron campeones. "No creo que haya sido cuestión de playoffs ni nada de eso, sino que no estaba realizando buenos pitcheos.

"Estoy en muy buena posición ahora llegando a los playoffs", continuó el derecho. "Tuve par de buenas salidas para terminar la temporada. No pienso en (el año pasado) para nada."

Aunque los Yankees están arriba 2-0 en la serie, no dejan de respetar a los Mellizos y su habilidad de responder. De hecho, los tres titulares de Minnesota con historial ante Hughes llevan de 21-7, colectivamente.

"Son un buen equipo", dijo Hughes, quien no se midió a los Mellizos en la campaña regular del 2010. "Obviamente sin (el lesionado Justin) Morneau son un poco diferentes. Joe Mauer es peligroso. Delmon Young ha tenido un gran año. Hay que salir a hacer pitcheos de calidad. Tendremos que tener cuidado con ellos."

El respeto es mutuo.

"Tiene un gran material", dijo el manager de los Mellizos, Ron Gardenhire, acerca de Hughes. "Tiene un gran brazo y podría ser un pitcher para encabezar una rotación."

Lo que está por verse es si Hughes podrá canalizar sus energías y sus emociones en un partido de esta magnitud, como dijo él mismo que tratará de hacer.

De su parte, el manager de los Yankees, Joe Girardi, no se ve preocupado por eso, y afirmó que no ha tenido que tocar el tema con el derecho durante todo el año.

"Pienso en la experiencia que ganó lanzando en juegos importantes el año pasado, y este año también en la campaña regular", dijo el capataz. "Lucía relajado y como él mismo. No ha dado indicios de eso de estar demasiado acelerado."

Así mismo se vio Hughes previo al Juego 3: con los pies sobre la tierra.

"Hicimos lo que queríamos hacer en Minnesota, y ahora tenemos la oportunidad de cerrar la serie", dijo. "No podemos aflojar ahora. Tenemos que ganar un partido más y sabemos que este equipo (de los Mellizos) es peligroso. No va a ser más fácil porque estemos en casa.

"Entonces, estamos en buena posición, pero nos falta uno más."