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NUEVA YORK - Desde el principio de una temporada regular de 95 victorias de los Yankees, un tema a seguir fue el desempeño del segunda base Robinson Canó, quien asumía un mayor papel en el lineup de los Mulos.

Y como todo el mundo vio claramente, el dominicano estuvo a la altura del reto.


"Ha sido tremendo", dijo el manager de los Yankees, Joe Girardi. "Ha tenido un año sobresaliente."

Es poco decir. En su primera temporada como quinto bate en el lineup de los Yankees-con la responsabilidad de proteger a Alex Rodríguez-Canó bateó .319 y estableció marcas personales en jonrones (29), empujadas (109), porcentaje de embasarse (.381) y slugging (.534).

Como siempre, a la hora de hablar de sí mismo, Canó prefiere expresarse en términos humildes.

"No se basa en uno solo", le dijo Canó a LasMayores.com durante esta primera ronda de los playoffs. "Para hacer lo que hice este año tuve la ayuda de mis compañeros y mis coaches. No es que uno solo lo vaya a hacer todo, sino el equipo entero."

En términos del equipo, nadie puede negar que sin los aportes de Canó, los Mulos no hubieran producido como lo hicieron en el 2010. Lo que hizo el dominicano es exactamente lo que visualizaban Girardi y la gerencia del conjunto en el invierno del 2009-10 cuando dejaron ir al designado Hideki Matusi vía la agencia libre.

"Había una gran interrogante de quién iba a sustituir a Matsui en nuestra alineación bateando quinto", dijo Girardi. "Hablamos de los diferentes peloteros que podían hacerlo, y para nosotros, Robbie era la mejor opción porque podíamos colocar a un ambidextro detrás de él y la oposición no podía dejar a un zurdo en el montículo."

Ante la ausencia de Rodríguez debido a lesiones en la ingle y luego la pantorrilla, Canó estuvo de cuarto bate y cumplió a carta cabal. En 102 turnos en dicho puesto, tuvo promedio de .324, con siete cuadrangulares 28 impulsadas.

"Fue hasta mejor en lugar de Alex bateando cuarto", afirmó Girardi.

Inmediatamente terminó la campaña regular, Canó siguió el ritmo como uno de los pilares del lineup de los Yankees. Cuando el equipo perdía 0-3 en el sexto inning ante el zurdo dominicano Francisco Liriano en el Juego 1 en Minnesota, Canó empujó con sencillo la importante primera carrera de los Mulos en la serie, lo que fue el inicio de una reacción de cuatro vueltas y una victoria de Nueva York.

"Fue importantísimo", dijo el jardinero de Nueva York, Nick Swisher, acerca del batazo del oriundo de San Pedro de Macorís. "Robbie lo ha hecho durante todo el año para nosotros; fue clave poder conseguir esa carrera y de ahí arrancamos."

La defensa
Con el crecimiento que ha tenido Canó con el bate, es fácil olvidarse de la defensa. Pero a sus 27 años, el quisqueyano está en su mejor momento con el guante también.

Encabezó a los intermedistas de la Liga Americana en porcentaje de fildeo este año con .996-una diferencia de 12 puntos en comparación con su mejor marca antes del 2010--y empató en el segundo lugar en Grandes Ligas en dicho departamento.

Y ni hablar del alcance. Desde hace un tiempo ha llamado la atención con su famosa jugada moviéndose hacia la segunda almohadilla y realizando su tiro fuerte y certero a la primera, prácticamente cruzando el cuerpo. Además, llega a muchos elevados a los jardines cortos a los que otros intermedistas ni se acercan.

¿Entonces, será éste su primer año como ganador del Guante de Oro?

"Sería un sueño hecho realidad", dijo Canó en agosto al preguntársele al respecto. "Como jugador, siempre quieres ganar un Guante de Oro o un premio al Jugador Más Valioso o un título de bateo. Trabajas duro y quieres ser uno de los mejores del juego. Es una de las cosas que te hacen trabajar duro todos los días.

Para Girardi, Canó se lo ha ganado ya.

"He hablado de Robbie Canó en términos de que ha tenido un año sobresaliente, y creo que es el Jugador Más Valioso de nuestra liga", dijo el capataz. "Si combinas su ofensiva con lo que creo que es su defensa calibre Guante de Oro y cómo impacta el juego con el guante, creo que ha tenido el mejor año en sentido general."