FILADELFIA - Para el aficionado casual, la serie Gigantes-Filis tiene todos los ingredientes de una serie sin hits, carreras o cuadrangulares.

En un enfrentamiento entre Tim Lincecum y Roy Halladay, quizás se vean un par de carreras y algunos hits. De seguro será un duelo memorable, quizás hasta histórico, pero no con mucha ofensiva.

La Serie de Campeonato de la Liga Nacional se perfila como uno de los mejores enfrentamientos monticulares en mucho tiempo. Halladay, Roy Oswalt y Cole Hamels vs. Lincecum, Matt Cain y el boricua Jonathan Sánchez.


Rara vez se han visto dos equipos con semejante tercia de lanzadores. Los tres son ases. Eso es lo que hace esta serie tan atractiva aunque los partidos se esperan que sean llenos de suspenso y de pocas carreras.

En cuatro juegos contra los Gigantes, los Bravos batearon .175, anotaron nueve carreras y sólo conectaron seis extrabases, incluyendo tres jonrones. Los lanzadores de San Francisco tuvieron promedio de carreras limpias colectivo de 1.66.

La serie comenzó con el no-hitter histórico de Halladay en el Juego 1 y los Filis barrieron a los Rojos, quienes anotaron apenas cuatro carreras y batearon .124 con dos dobles y dos vuelacercas. Filadelfia tuvo efectividad de 1.00 en los tres juegos.

Los Gigantes han tenido problemas con su ofensiva todo el año, pero el cuerpo monticular tuvo efectividad de 1.78 en septiembre, lo cual ayudó a San Francisco a hacer a un lado a San Diego y a Colorado para llevarse el título del Oeste de la Liga Nacional.

En el Juego 1, Halladay lanzó apenas el segundo partido sin hit ni carrera en la postemporada, mientras que Lincecum, ganador del premio Cy Young en la Liga Nacional en las últimas dos temporadas, ponchó a 14 rivales en la victoria de los Gigantes por 1-0 sobre los Bravos en el primer partido.

Los Filis arrasaron en septiembre, ganando 21 de 28 partidos - el mejor record en Grandes Ligas en ese mes- para llevarse el título del Este de la Liga Nacional por cuarta temporada consecutiva.

El pitcheo fue lo que mantuvo a flote a los Gigantes el mes pasado, ya que batearon .235.

Cody Ross, cuyo bate ayudó a los Gigantes a superar a Atlanta, pronostica que la serie con Filadelfia no será muy diferente a la Serie Divisional.

"No se puede alabar suficiente a nuestros lanzadores", dijo. "Anotar sólo unas cuantas carreras y terminar ganando la serie demuestra lo buenos que son. Sin ellos, obviamente no estaríamos donde estamos".

Los Gigantes y los Filis dividieron sus seis partidos en la temporada regular. Cada uno tuvo marca de 2-1 como local.

Tras lanzar un partido sin hit ni carrera, su próxima tarea sería interesante para Halladay, quien es el favorito para el premio Cy Young en la Liga Nacional. En sus primeras cuatro aperturas por Filadelfia este año, Halladay tuvo marca de 4-0 con efectividad de 0.82. Pero en su quinta salida el 26 de abril, los Gigantes le conectaron 10 hits y cinco carreras en siete innings para vencer por 6-1 a los Filis.

El Citizens Bank Park favorece a los bateadores y es un sitio incómodo para la mayoría de los lanzadores.

Si la ofensiva de los Filis - en papel, es más fuerte que la de San Francisco- despierta temprano, quizás las predicciones resulten ser incorrectas.

"Muchos de sus jugadores son como nuestro lineup, a veces no batean", dijo el manager de los Filis, Charlie Manuel, de los Gigantes. "Tienes que ver a Aubrey Huff y a su receptor Buster Posey. (El dominicano) Juan Uribe es un bateador peligroso y Pat Burrell ha bateado bien desde que lo adquirieron. Tienen un mejor equipo ofensivamente de lo que la gente cree".

Los Gigantes batearon apenas .212 en sus cuatro partidos contra Atlanta, anotando sólo 11 carreras.

Dice que el 2010 es el Año del Lanzador, lo cual es obviamente el tema de esta serie y podría hacerlo un enfrentamiento épico. Sólo espero que haya algunos hits y carreras para que la serie sea aún más memorable.