(AP)

LAKE BUENA VISTA, Florida -- Cuando Pat Gillick fue anunciado como el único elegido al Salón de la Fama por el Comité de Veteranos, para toda América Latina -- y Venezuela sobre todo -- brilló por su ausencia un nombre sonoro: David Concepción.

El ex torpedero de los Rojos de Cincinnati quedó a cuatro votos de los 12 necesarios -- de un total de 16 con derecho al sufragio -- para ingresar al Salón. Uno de los integrantes del Comité que sí cree que el venezolano debería ser en Cooperstown se trata del inmortal cubano y ex compañero de equipo de Concepción, Tany Pérez.

"Lo sentimos mucho", le dijo de manera contundente Pérez a LasMayores.com aquí en las Reuniones Invernales de béisbol. "En mi opinión claro, pienso y quiero que esté en el Salón de la Fama."

Concepción tiene sus argumentos. De 1970 a 1988, el venezolano fue un pilar de los Rojos, y por supuesto, formó parte de la Gran Maquinaria Roja en Cincinnati que conquistó dos Series Mundiales consecutivas en 1975-76.

Fue convocado a nueve Juegos de Estrellas (siendo nombrado el Jugador Más Valioso de la edición de 1982) y ganó cinco Guantes de Oro en seis años entre 1974 y 1979-justamente los tiempos de gloria de los Rojos.

"Jugó conmigo, era mi compañero", recordó con orgullo Pérez, considerado uno de los grandes líderes dentro y fuera del terreno de aquellas escuadras de Cincinnati.

Con gran alcance y manos seguras en el campo corto, Concepción fue un bateador oportuno con los Rojos, sobre todo en durante los éxitos de octubre del equipo en la década de los 70. Y con 950 empujadas y 321 bases robadas, entre otros números más que aceptables para un torpedero de su categoría en aquellos tiempos, el venezolano para muchos es digno del Salón.

"No es fácil entrar al Salón de la Fama. No llegó, pero avanzó mucho. Cuando vuelva para la próxima, espero que (reciba) los votos suficientes y que esté con nosotros en el Salón de la Fama."