(AP)

Existen solamente cuatro peloteros en la historia de Grandes Ligas quienes han superado tanto los 3,000 hits como los 500 cuadrangulares en sus carreras. Esto es como la definición de grandeza al doble.

Tres de esos dos jugadores -- Hank Aaron, Willie Mays y Eddie Murray - ingresaron al Salón de la Fama en su primera oportunidad. Pero el cuarto, el cubano Rafael Palmeiro, tiene en su récord una desafortunada distinción -un examen positivo al uso de sustancias prohibidas en 2005.

Entonces cuando los resultados de la votación al Salón de la Fama 2001 fueron anunciados el miércoles, Palmeiro, lejos de ser elegido a Cooperstown, quedó rezagado en la 16ta posición entre todos los candidatos en la papeleta de votación. En su primera oportunidad para ser elegido al Templo del Béisbol, el cubano recibió apenas el 11 por ciento del apoyo. Con un 75 por ciento de los votos requeridos para la elección, no pareció ser una decisión marginal para los votantes.

El resto de los votantes tomó la decisión apropiada, eligiendo al puertorriqueño Roberto Alomar, considerado como el mejor segunda base de su generación por su destreza acrobática en la defensa y un productivo bate, al Salón de la Fama de Grandes Ligas.

También resultó seleccionado el lanzador Bert Blyleven, quien como Alomar ganó dos campeonatos de la Serie Mundial. Ambos se quedaron cortos el año pasado por muy escaso margen.

Del otro lado del espectro se encuentran dos candidatos quienes han sido ligados directamente al uso de sustancias prohibidas, Palmeiro y Mark McGwire.

Este fue el quinto año de McGwire en la votación. A continuación los porcentajes que el ex cañonero de los Cardenales tuvo en los cinco años que ha aparecido en la votación:

2007: 23.5 por ciento
2008: 23.6 por ciento
2009: 21.9 por ciento
2010: 23.7 por ciento
2011: 19.8 por ciento

La verdad es que la decisión de los votantes no ha cambiado mucho hasta esta elección, cuando el porcentaje de McGwire cayó por debajo del 20 por ciento por primera vez. ¿Qué fue lo que cambio? La duda desapareció, cuando McGwire confesó haber consumido esteroides en una entrevista transmitida a nivel nacional con Bob Costas en enero del año pasado.

Palmeiro, mientras tanto, ha disputado la legitimidad de su prueba positiva al uso de esteroides. El cubano insiste que dicha prueba positiva fue un accidente, el resultado de una inyección de una vitamina contaminada que le dio el dominicano Miguel Tejada, en ese entonces su compañero con los Orioles.

Independientemente si esto sea verdad o no, es obvio que la mayoría de los votantes no están comprando ese argumento como una explicación viable. Lo que agravó esta situación fue la actuación de Palmeiro en una audiencia ante el Congreso en 2005, previo a la prueba en la que dio positivo, en la que amenazadoramente levantó su dedo ante los miembros del Congreso diciendo: "Nunca he usado esteroides, punto".

En relación a la candidatura de Palmeiro al Salón de la Fama, podría darse el argumento en cuanto a que sus números de por vida fueron más un resultado de su consistencia y longevidad que de dominio. Y ese argumento ya se hizo.

Pero cuando Palmeiro recibe solamente el 11 por ciento de los votos para el Salón, te das cuenta que la falta de apoyo no se debe a la durabilidad de su cuerpo, sino a la prueba positiva del uso de esteroides. Para la mayoría de los votantes, esa prueba le quita credibilidad a sus 569 jonrones y sus 3,020 hits. Debido a la ausencia de evidencia que pueda exonerar completamente a Palmeiro, es difícil imaginar que la decisión de los votantes cambiará para darle en futuras votaciones el porcentaje necesario para ser elegido a Cooperstown.

Como votante al Salón de la Fama, contemplando esta candidatura, creo que esa prueba positiva al uso de esteroides es imposible de ignorar. Ahora, los votantes al Salón enfrentan un gran dilema aquí.

Ahora, se necesitan juicios morales, ya sea si nos sentimos cómodos de hacerlos o no. Es obvio que en el caso de la primera aparición de Rafael Palmeiro en la papeleta de votación, el resultado positivo al uso de esteroides fue el factor decisivo para determinar la validez de su candidatura. Seguramente, casos similares se darán en el futuro para los votantes al Salón de la Fama, pero en este caso, el veredicto temprano fue negativo y casi unánime.