MAYAGÜEZ, Puerto Rico - Para Everth Cabrera, el 2010 empezó con altas expectativas y terminó con grandes decepciones en los Padres de San Diego. Pero el nicaragüense nunca ha bajado la cabeza, y por eso sigue poniéndole todo al juego en la Serie del Caribe con los Yaquis de Obregón.

"Me siento contento por estar aquí", le dijo Cabrera a LasMayores.com/MLB.com en el Estadio Isidoro "Cholo" García de aquí. "Estuve jugando dos meses en México y me tomaron en cuenta para venir para acá."

Cabrera es un caso especial para los Padres. En el 2009, luego de ser seleccionado por San Diego en el Draft de la Regla 5 desde Colorado, el joven sorprendió a todo el mundo al adueñarse de la titularidad del campo corto, bateando .255 con porcentaje de embasarse de .342 en los Frailes, además de 25 robos, ocho triples y 18 dobles en 103 partidos.

Eso, combinado con una defensa más que aceptable, lo convirtió en una nueva sensación del equipo, y de paso le ameritó ser premiado como Atleta del Año del 2009 en Nicaragua.

Sin embargo, el 2010 fue otra historia.

Cabrera nunca se recuperó de un lento comienzo con el bate, y para el mes de julio los Padres, en el primer lugar de su división en ese tiempo, no podían darse el lujo de seguir dándole la oportunidad al nica. San Diego adquirió al veterano dominicano Miguel Tejada, quien fue el torpedero regular del equipo hasta el final de la campaña. Incluso, Cabrera se pasó un tiempo en liga menor, antes de terminar la temporada en el equipo grande.

"Eran cositas que... pienso que las lesiones, no sé", respondió el infielder al tratar de comunicar qué pasó la temporada pasada. "No puedo explicar esa parte, me prepare lo mejor que pude...no se pudo.

"Estuve un poco bajo en mi bateo, mi average", continuó Cabrera. "Mejore un poco más a la defensiva."

Ese último comentario refleja la actitud positiva, a pesar de todo, que exhibe Cabrera, quien trabaja fuerte para volver al nivel que tuvo hace dos años en Grandes Ligas con los Padres.

Parte del plan fue su participación en el béisbol invernal, con los Tigres del Licey en la República Dominicana y los Yaquis en la Liga del Pacífico. Con Ciudad Obregón brilló al bate con promedio de .301 en 83 turnos, con porcentaje de embasarse de .404 y ocho bases robadas. En lo que va de la Serie del Caribe, lleva dos hits en ocho turnos, con una carrera anotada.

"Decidí hacer esto (jugar en invierno) para llegar en óptimas condiciones al spring training", afirmó Cabrera con una amplia sonrisa. "Soy una persona que donde hay béisbol, me gusta jugar béisbol. La pelota de invierno es competente, me va a ayudar mucho y estar aquí (en la Serie del Caribe) también."

¿Teme Cabrera que tanto accionar en invierno y a pocos días de los entrenamientos lo puede agotar con un arduo trabajo por delante en los Padres?

"Me dijeron, 'descansa un poco', que tomara un descansito antes de los entrenamientos", relató. "Pero no tomo mucho descanso."

A sus 24 años de edad, Cabrera puede darse ese lujo. Lo que no puede hacer es descuidarse en su desarrollo como pelotero, y para ello, ha decidido comenzar de nuevo y tratar de poner en práctica la misma actitud que lo llevó a dar el gran salto en Grandes Ligas hace dos años. No será nada fácil, sobre todo con un cuadro renovado en San Diego, que adquirió en el invierno a Jason Bartlett para el campo corto y a Orlando Hudson para la segunda base.

"Llego a entrenamientos como llegué en el 2009", aseguró el oriundo de Nandaime. "Llego con esa actitud, mejor todavía, con más hambre y más deseo de hacer el equipo y tratar de hacer mi trabajo... y que (tomen) las decisiones ellos."

UN CLUB SELECTO

Everth Cabrera es uno de sólo cuatro nicaragüenses en rosters de 40 de Grandes Liga ahora mismo, y ha habido sólo 10 ligamayoristas nicas en la historia de la Gran Carpa. Definitivamente, el infielder de los Padres se encuentra en un grupo selecto en ese sentido.

"Es emocionante, es una satisfacción muy grande estar representando a Nicaragua en el béisbol del mundo", afirmó. "Y ser grandeliga es lo más lindo que le puede pasar a un pelotero."

Para Cabrera, ahora el reto es seguir siéndolo.