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PHOENIX -- Promocionado como el duelo que define la ventaja de local en la Serie Mundial para darle toda la relevancia posible, se supone que el Juego de Estrellas es una cita que nadie se quiere perder.

Pero el clásico de mitad de temporada, que se disputará el martes, ha sufrido una serie de deserciones que hace tiempo no se veía.

Dieciséis de los jugadores escogidos no podrán actuar el martes en Phoenix, entre ellos 13 de los 68 que fueron convocados originalmente.

Las ausencias incluyen a nombres de cartel, menguando el atractivo del duelo en el Chase Field, un estadio con techo y aire acondicionado mientras afuera las temperaturas rebasan los 40 grados (100 F).

Recordatorio: el Juego de Estrellas que se disputó en 1971 contó con 18 peloteros que eventualmente fueron exaltados al Salón de la Fama.

Derek Jeter se convirtió el sábado en el 28vo pelotero que alcanza los 3.000 hits y lo hizo con un jonrón en una tarde de 5-5 al bate para ponerle un signo de exclamación.

Pero el torpedero de los Yanquis de Nueva York recién salió de una lesión en la pantorrilla y prefirió descansar.

Así las cosas, el hombre que acaba de protagonizar el momento más vibrante de la temporada --y la estrella más famosa en el firmamento de las mayores-- no va a estar en el Juego de Estrellas.

"Me parece que está mal que en lo particular Jeter no esté aquí, después de lo que logró el fin de semana", dijo Bill Giles, el presidente honorario de la Liga Nacional. "Creo que eso es un problemita y las Grandes Ligas tiene que estudiarlo".

Pero hay un desafío que disputar y en el mismo participarán figuras de relieve.

La Liga Americana podrá alinear una ofensiva que incluye a José Bautista, Adrián González y David Ortiz.

Receptor de la mayor cantidad de votos, el dominicano Bautista aterrizó en el desierto tras un fin de semana en el que llegó a los 31 jonrones, el primer toletero desde 2007 que se va al descanso con por lo menos 30.

La Liga Nacional ganó el clásico del año pasado y cortó una racha de 12 derrotas consecutivas.

El pitcher abridor de la Americana será Jered Weaver, el derecho de los Angelinos a quien el manager Ron Washington le adelantó la asignación.

"En mi vida pensé que estaría en un Juego de Estrellas y mucho menos como abridor", comentó Weaver, dueño de la mejor efectividad en las mayores con 1.86.

Weaver fue seleccionado el año pasado para lanzar en casa, en Anaheim, pero había lanzado el domingo previo. Cosa curiosa porque ese factor fue el que dejó fuera a Verlander, quien aventaja a Weaver en innings lanzados y ponches.

Su rival de la Nacional será Roy Halladay de Filadelfia. El Cy Young vigente de la Liga Nacional será el cuarto lanzador que abre en el clásico con ambos circuitos, emulando a Vida Blue, Roger Clemens y Randy Johnson.

Otras figuras serán echadas de menos.

 • ¿Quería ver un duelo entre Justin Verlander en el montículo de la Liga Americana contra el vértigo de José Reyes? Pues no se podrá. Verlander, el primer lanzador de Detroit en casi un cuarto de siglo que llega a la pausa con 12 victorias, no puede lanzar tras haber realizado una apertura el domingo. En tanto, el campocorto dominicano Reyes quedó descartado por una lesión.

Pero Reyes se presentó de todas formas: "Esto es algo que disfruto mucho, el estar alrededor de todos los jugadores".

 • Alex Rodríguez y Mariano Rivera, otros baluartes de los Yanquis, también se ausentan. Rodríguez, de hecho, pasará el lunes en un quirófano en Miami para operarse el menisco de la rodilla derecha. Una dolencia en el tríceps provocó la baja de Rivera, el cerrador que se acerca al récord de más salvamentos. Será la cuarta ocasión y segunda consecutiva que el relevista panameño se pierde el clásico por una dolencia.

 • El calendario es el gran enemigo de los abridores. Al que le toca una apertura el domingo, automáticamente queda borrado. El total de afectados fue de seis. Uno de ellos fue Félix Hernández, el venezolano de Seattle que ganó el último Cy Young en la Americana.

Esto se puede explicar como una situación muy fortuita, en vez de atribuirlo a la apatía de los jugadores.

Los cambios han provocado rarezas. Ambos equipos se quedaron sin sus titulares seleccionados en los puestos de campocorto y tercera base. A Jeter, Reyes y Rodríguez se sumó Plácido Polanco, tercera base de Filadelfia.

Pero también rectifica votaciones en las que la popularidad primó sobre la producción. Tal es el caso de Jeter, de quien se debe indicar que cumplía una temporada mediocre hasta su hora mágica del sábado. Pero le ganó la pulseada popular a Asdrúbal Cabrera, el venezolano de Cleveland que tiene números superiores. Cabrera será titular tras la baja de Jeter.

Las bromas y comentarios irónicos están al orden del día ante tantas bajas. Que si se puede armar un equipo de estrellas con los ausentes o que el comisionado Bud Selig andaba por las calles de Phoenix suplicándole a la gente que aceptara invitaciones para jugar en el partido.

Más seriamente, y con tanta gente llamada de emergencia para cubrir plazas, este es un asunto que a la larga puede diluir el caché del Juego de Estrellas. Haber participado en uno ya no será tan relevante.

Tantas bajas han permitido que muchos se bauticen en un Juego de Estrellas, como los venezolanos Pablo Sandoval y Miguel Montero en el equipo de la Liga Nacional. También lo hacen los lanzadores dominicanos Michael Pineda y Alexi Ogando.

"Esto no me lo esperaba, ya tenía arreglado a Disneylandia en Los Angeles. Pero esto no lo me podía perder", indicó Sandoval, tercera base de San Francisco.