MILWAUKEE -- La felicidad es para el dominicano Rafael Furcal algo tan simple como otro viaje placentero por avión. Esa travesía festiva sellaría lo que ha sido el recorrido de toda una vida beisbolera para el paracorto de los Cardenales. El retorno de Milwaukee a San Luis para el primer partido de la Serie Mundial del 2011 a celebrarse en el Busch Stadium sería uno de sus vuelos más alegres del año.

Los Cardenales de Furcal tienen ventaja de 3-2 en la serie a siete juegos sobre los Cardenales de San Luis con miras al sexto encuentro de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, a celebrarse el domingo en el Miller Park.

Una victoria más les daría a San Luis el 18vo gallardete de la Liga Nacional en la historia de su franquicia y le permitiría a Furcal, quien ha intervenido en la postemporada en nueve ocasiones, acudir a la Serie Mundial por primera vez en su carrera.

"Sé que todo pelotero en el mundo quiere ir a la Serie Mundial", aseguró Furcal, de 33 años de edad. "Nos estamos enfrentando a uno de los mejores equipos de la Liga Nacional. Los Cerveceros jugaron pelota muy buena a lo largo de todo el año y vamos a pelear con ellos hasta el final".

Ya el recorrido del 2001 ha sido de muchos contratiempos para Furcal.

Sorprendió a unos cuantos cuando llegó a San Luis en julio pasado proveniente de Los Angeles, argumentando que pasaría por alto su cláusula contractual de que no podía ser canjeado sin su autorización por considerar que el entonces discreto equipo de los Cardenales le daría una mejor oportunidad de ganarse un anillo. Varios meses antes, declaró a periodistas que cubren a la novena de Los Angeles que consideraba retirarse luego del partido en el que se fracturó un dedo pulgar.

Los Cardenales, que tenían marca de 57-50 que significaba el sexto mejor registro de la Liga Nacional cuando adquirieron al dominicano en un canje por el jugador de cuadro de las ligas menores Alex Castellanos, no estaban seguros de cuál sería el Furcal que se aparecería a sus puertas.

Después de todo, Furcal apenas había promediado .197 en 87 cotejos con los Dodgers debido a dos largas pasantías por la lista de los inhabilitados por su fractura de pulgar y una lesión en los intercostales.

La lista de recursos del dominicano aún era encabezada por velocidad y poder al tope de la alineación, así como un brazo fuerte desde el medio del cuadro, pero también cargaba con un largo historial de permanencias en la lista de lesionados.

Furcal se perdió 52 juegos con los Dodgers en el 2010 debido a un esguince en el tendón de la corva izquierda y por rigidez en la parte inferior de la espalda, pero el año previo había intervenido en 150 desafíos, incluyendo 141 en el campo corto. En el 2008 dejó de participar en 125 encuentros debido a una lesión en la espalda.

"Todos conocíamos de su talento y nuestros observadores aseguraron que estaba saludable", subrayó el dirigente de los Cardenales, Tony La Russa.

Los Cardenales salieron avante al jugársela con Furcal. Tuvieron marca de 15-13 en agosto y rugieron a paso de 18-8 en septiembre para superar a los Bravos de Atlanta en la batalla por el comodín de la Liga Nacional. Furcal promedió .240 en agosto, su primer mes completo con su nuevo equipo, y bateó parea .175 en septiembre.

El paracorto quisqueyano conectó para .227 con dos triples en la reciente Serie Divisional frente los Diamondbacks de Arizona. Su porcentaje en los primeros cinco juegos de la actual Serie de Campeonato es apenas de .174, pero ha contribuido cantidad a su equipo a la defensiva.

"Siento que ahora mi cuerpo está al ciento por ciento", afirmó Furcal. "Estoy viendo la pelota muy bien y todo está saliendo a pedir de boca. Estoy bien emocionado de estar aquí y de ser parte de este equipo en la postemporada".

A lo largo de los meses cruciales, han mejorado tanto la salud como la resistencia de Furcal. Su objetivo es el mismo: el título absoluto de la Serie Mundial.

"He participado muchas veces en la postemporada, un nivel en el que cada participante espera ganar cada juego", precisó Furcal. "Todo el mundo quiere ganar. En lo que a mí concierne, bien sea en el plato o a la defensiva, siempre doy lo mejor de mí. Siempre he sido de esta forma".

A veces Furcal ha forcejeado.

Cometió cinco errores en seis juegos en una etapa crucial del mes de septiembre, pero La Russa nunca le perdió la fe. Después de darle un día de descanso al veterano por considerar que Furcal "se estaba castigando demasiado a sí mismo", el piloto de los Cardenales lo insertó de nuevo en la alineación.

No solo quería el dirigente de San Luis contar con el bate y la defensa del experimentado pelotero, sino que aspiraba a disponer de su estilo de juego, caracterizado por un altísimo nivel de energía.

No necesitaron de mucho tiempo los Cardenales para descubrir que una cosa es jugar contra Furcal y otra totalmente diferente es contar con él en su propio elenco.

"Lo que uno no sabe [desde la acera contraria] es el entusiasmo con el que él encara la competición", explicó La Russa. "Rafael es uno de esos tipos que se emociona con la oportunidad de ganar, es expresivo sobre ello y todo esto se contagia entre sus compañeros".

Lo que tampoco sabían los Cardenales era el impacto positivo que tiene Furcal en los vestidores de su equipo. De manera afectuosa ha sido llamado payaso, echador de broma y estridente por sus compañeros Cardenales. Randy Wolf, abridor zurdo de los Cerveceros que estuvo con Furcal por dos temporadas con los Dodgers, lo conceptúa como uno de los mejores compañeros con las que ha jugado en las Grandes Ligas.

"Mantiene relajado a todo el mundo, pero no está bromeando cuando se desempeña en el diamante", aseguró Wolf. "He competido con él y contra él por bastante tiempo. Juega fuerte a la pelota y créanme, no es nada fácil lanzarle".

Fue el siempre contento Furcal el hombre que acuñó la frase "viaje feliz" como una forma de celebrar las victorias de su equipo en las jornadas correspondientes a la salida de gira. Y los Cardenales han ganado en 16 de las citas previas al momento de subirse a un avión, incluyendo la victoria por 7-1 sobre los Cerveceros en el quinto juego de la Serie de Campeonato. La última vez que no disfrutaron de un "viaje feliz" data del 3 de agosto después de perder por 10-5 en el Miller Park.

"Es bien difícil estar de mal humor cuando uno está cerca de Rafael", subrayó el segunda base de los Cardenales, Nick Punto. "Todo en él es vertiginoso y estridente. Aporta una energía buena. Me di cuenta de eso cuando jugaba contra él. Se notaba el impacto que tenía entre sus compañeros".

De manera que si todo sale de acuerdo al plan de Furcal, el viaje por avión a San Luis, bien sea el domingo o el lunes, será el mejor que todos los Cardenales puedan haber experimentado. De hecho, para Furcal el "viaje feliz" supremo todavía está en el porvenir. Sería en su 34to cumpleaños el 24 de octubre, el día que está programado el quinto juego de la Serie Mundial. Es el mismo día en el que los equipos volverán al parque de la Liga Nacional para la porción final de partidos del Clásico de Octubre.

"Me he enfrentado a los Cardenales por muchos años", recordó Furcal. "Esta es una novena que juega pelota fuerte y hay que hacerlo también así sólo para poder competir contra ellos. Estoy realmente feliz de estar aquí y de formar parte de este equipo".