(MLB.com)

SAN LUIS -- Temerosos ante la posibilidad de que la lluvia interrumpiera el partido en plena marcha, las Grandes Ligas decidieron aplazar el miércoles el sexto juego de la Serie Mundial entre los Cardenales de San Luis y los Rangers de Texas.

La decisión se tomó cuatro horas y media antes del inicio previsto en el Busch Stadium de San Luis. No llovía cuando se hizo el anuncio, pero el pronóstico del clima apuntaba a fuertes precipitaciones durante la noche. Llovió más fuerte al atardecer.

Texas, que lidera la serie 3-2, tendrá que esperar un día adicional para intentar conseguir su primer campeonato.

El partido se jugará el jueves a las 8.05 de la noche. De ser necesario un séptimo partido, se disputaría el viernes por la noche.

Los abridores del sexto duelo serán los mismos: el mexicano Jaime García por los Cardenales contra Colby Lewis de los Rangers.

"Debido al pronóstico, no había motivo para esperar más", dijo Joe Torre, el vicepresidente ejecutivo de operaciones de béisbol de las Grandes Ligas.

Torre explicó que desde el día previo había informado a los managers Tony La Russa de San Luis y Ron Washington que, si el pronóstico no cambiaba, se tomaría la decisión de aplazar el juego.

El aplazamiento no enfadó a los jugadores.

"Vine al estadio preparado para lanzar y me dijeron que no se iba a jugar", dijo García. "Me sentía bien, pero no pasa nada y esto no me afecta. Creo que es lo mejor. Lo único que debo hacer es prepararme igual para mañana".

"Es una situación mejor para todos", afirmó Elvis Andrus, el campocorto venezolano de los Rangers. "Si mañana va a estar el clima bien y hoy había muchas probabilidades de lluvia, mejor dejarlo así. Es otro día de descanso".

En la decisión se tomó en consideración la última experiencia en que la lluvia afectó el desarrollo de la Serie Mundial, en 2008.

El quinto juego de ese clásico en Filadelfia fue suspendido durante el sexto inning debido a un aguacero, con el duelo entre los Filis y los Rays empatado 2-2. No se pudo completar hasta dos noches después, cuando Filadelfia se impuso 4-3 para conquistar el título.

A raíz de lo ocurrido en 2008, las Grandes Ligas adoptaron una nueva normativa en la que se establece que un partido interrumpido durante su disputa deberá ser reanudado en el preciso momento de su suspensión, en vez de reiniciarlo desde el principio.

"Todos los pronósticos indican consistentemente que va a llover durante el juego", declaró Torre en una rueda de prensa.

Explicó que al conversar con el comisionado Bud Selig le hizo una pregunta explícita: "¿Quiere que se juegue con lluvia?"

Para el astro de los Cardenales Albert Pujols, lo que más hubiese perjudicado a su equipo, en vez de quedarse sin jugar un día, era malograr la tarea de su pitcher abridor.

"Tu no quieres jugar un juego así, donde vas a perder a un iniciador como Jaime García, que es un jugador tan importante", señaló.

Andrus coincidió. "Es una Serie Mundial. Uno no quiere que paren el juego, más que nada por el pitcher. Uno sufriría más por los lanzadores, que son los que tienen que estar calentando".

El aplazamiento también abre la posibilidad de que los Cardenales puedan usar a su as Chris Carpenter con tres días de descanso el viernes para un eventual séptimo partido, coyuntura que no se ha producido desde 2002.

"Carpenter ya me dijo que estaría listo para lanzar", dijo La Russa, enfatizando que no decidirá nada hasta después del sexto juego.

La Russa también bromeó al mencionar que podría utilizar al legendario Bob Gibson.

Washington adelantó que Matt Harrison será el abridor pase lo que pase.

El panorama es más favorable para el jueves y viernes, con cielo despejado.

La lluvia ha causado muchos estragos este año, en el que los 50 juegos aplazados por lluvia constituyeron la mayor cantidad desde 1997. El previo aplazamiento de un juego del clásico también se produjo en San Luis, el cuarto del duelo entre los Cardenales y Detroit.

Esta postemporada tenía otro par de partidos que se vieron afectados por el mal tiempo.

El segundo juego de la serie de campeonato de la Liga Americana entre Detroit y Texas fue pospuesto un día ante un pronóstico agorero de lluvia. Los jugadores se fueron del estadio, pero nunca llovió.

Así mismo, el primero de la serie divisional entre Detroit y Nueva York fue interrumpido tras un inning y medio por culpa de un aguacero. Ese partido en el Yankee Stadium fue suspendido y se reanudó al día siguiente.

El as de Detroit Justin Verlander se vio perjudicado dos veces, en ambos casos al iniciar series. Además del partido en Nueva York, el primer juego del duelo contra Texas fue afectado por lluvia aunque el mismo se pudo completar.

La postemporada de 2011 comenzó una semana más temprano respecto al año pasado, con la idea de que la Serie Mundial no volviera extenderse a noviembre.

Además, las Grandes Ligas confiaba que el ajuste redujera la cantidad de juegos con clima muy frío. Pero no ha sido así. La temperatura osciló los 4 grados Celsius (40 Fahrenheit) cuando arrancó el clásico la semana pasada en San Luis. El martes, el día que los equipos se trasladaron de Texas a San Luis, la temperatura fue de 21 grados (70 F).