Esperan que la paciencia le rinda dividendos
Rockies manejan con cautela regreso de Jorge De la Rosa

DENVER - El zurdo mexicano de los Rockies, Jorge de la Rosa, trató de comportarse de manera natural con el fin de ocultar que un ligamento en el codo de lanzar estaba a punto de reventarse - aunque para hacerlo tuviera que llegar hasta el límite en su segunda apertura de la temporada del 2011.
"Hacía mucho frío en Pittsburgh ese día y sentí algo en el brazo", dijo De la Rosa, quien fue el mejor lanzador de Colorado la temporada pasada en medio de un comienzo lento del equipo. "Dije que se trataba de una ampolla y me sacaron del juego. Les dije que estaría bien, pero no era verdad. Estaba débil. Al día siguiente, desperté con dolores".
De la Rosa hizo ocho aperturas más, pero el 24 de mayo el codo le falló durante una apertura contra los Diamondbacks en el Coors Field. De la Rosa intentó hacerle creer al manager Jim Tracy y al preparador físico Keith Dugger que el problema era en la ingle, pero nadie le creyó. Poco después, De la Rosa se sometió a la cirugía Tommy John.
Ahora De la Rosa, quien ya no tiene que fingir para ocultar un secreto imposible de esconder, podría ser el arma secreta de los Rockies en el 2013. El serpentinero, quien cumplirá 31 años de edad el 5 de abril, está siguiendo un régimen estricto de rehabilitación y se calcula que regrese a Grandes Ligas hasta mayo o junio.
Pero si los Rockies, de quienes se espera se mantengan en la pelea desde el arranque de la temporada gracias mayormente a su joven rotación, logran mantenerse a flote ante su ausencia, De la Rosa podría convertirlos en contendientes en el Oeste de la Liga Nacional.
En el periodo entre el canje con los Reales en el cual pasó a Colorado en el 2008 y el final de la temporada del 2010, De la Rosa tuvo marca de 34-24 con una efectividad de 4.49 y 434 ponches en 436 innings.
Los Rockies lo recompensaron con un contrato de dos años y US$21.5 millones que incluye una opción del jugador para el 2013 valorada en $11 millones y, de ejercerla, el club tendría una opción para el 2014 por la misma suma.
Antes de lesionarse, De la Rosa tuvo marca de 5-2 con efectividad de 3.51 y 52 ponches en 59 entradas labor en el 2011. Aun con los altibajos que son comunes cuando un lanzador regresar tras someterse a la cirugía Tommy John, De la Rosa podría darle a los Rockies la chispa que tanto necesitarán.
"Si algunas cosas salen bien y estamos en buena posición, estás agregando a un lanzador de esta índole y sabes que no tienes que desprenderte de la mitad de los jugadores en el sistema de ligas menores para conseguirlo", dijo Tracy. "El recuperar a un pitcher como él es como si hicieras un canje de peso antes de la fecha límite".
No obstante, los Rockies están dispuestos a esperar el tiempo que sea necesario para que De la Rosa regrese sano.
Afortunadamente, el equipo no cree que la decisión de ocultar la lesión le haya causado daños irreversibles a De la Rosa. Ahora el club se está asegurando de que la actitud que lo llevó a ocultar su lesión no lo entorpezca en su recuperación. El serpentinero tiene órdenes de seguir al pie de la letra el plan conservador que le han establecido.
De la Rosa ya comenzó a tirar su cambio de velocidad en combinación con su recta en el complejo deportivo de los Rockies en Arizona. En su última sesión en el bullpen, lanzó 15 rectas, seguidas por cinco cambios. Descansó brevemente y luego hizo el mismo número de lanzamientos pero los mezcló. De la Rosa repetirá el mismo patrón de ejercicios en su próxima sesión y posteriormente descansará el codo una semana.
A partir del 10 de febrero, De la Rosa comenzará a aumentar el número de lanzamientos hasta llegar a 75. Se espera que para mediados de marzo empiece a enfrentarse a bateadores. Cuando terminen los entrenamientos, De la Rosa le estará lanzando a jugadores de ligas menores. Dugger dice que, si todo sale como previsto, De la Rosa podría comenzar una rehabilitación de 30 días en ligas menores a finales de abril o principios de mayo.
Esta vez, De la Rosa entiende que no es buena idea tratar de desafiar a una lesión. "Es difícil porque cuando lanzo en el bullpen me siento bien", dijo De la Rosa. "Sé que no me puedo apresurar. Tengo que asegurarme de estar completamente sano".
Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación de Major League Baseball ni sus equipos.
