(AP)

TAMPA, Florida -- El gerente general de los Yanquis, Brian Cashman, dijo el viernes que a pesar de los recortes de nómina planificados, Nueva York va a superar los gastos de todos los demás equipos de béisbol.

"Eso no va a cambiar", dijo Cashman. "Todavía somos los Yanquis. Todavía vamos a estar ahí para nuestros aficionados e intentaremos asegurarnos de que cada año sea un año en que tengan la esperanza legítima de que pueda ser una temporada especial".

Los comentarios de Cashman se produjeron un día después de que el director ejecutivo Hal Steinbrenner dijo que planea recortar la nómina del equipo a 189 millones de dólares para la temporada 2014. Steinbrenner señaló que el costo de la nómina esta temporada es de unos 210 millones de dólares.

"Nuestra nómina no tiene por qué estar a este nivel", dijo Cashman. "Miren a los Mellizos de Minnesota. Miren a los Rays de Tampa Bay. Miren una gran cantidad de clubes que están teniendo gran éxito haciéndolo de una manera diferente. Podemos incorporar todas las maneras".

En virtud del nuevo contrato laboral del béisbol, el umbral del impuesto al lujo se ubicará en 189 millones de dólares después de la temporada 2013. Al ubicarse por debajo del umbral, los Yanquis serían elegibles para que les devuelvan parte del dinero de reparto de ganancias.

"Nuestras decisiones de cada año siguen siendo difíciles, no importa lo que ocurra", dijo Cashman. "Creo que es más fácil cuando se tienen parámetros. Era muy difícil cuando era sólo un presupuesto general, y que cambiaba a diario".

Los Yanquis se vieron afectados con un impuesto al lujo de 13,9 millones de dólares la temporada pasada. La nómina final de Nueva York en el 2011 fue de 212,7 millones de dólares para el impuesto al lujo, que utiliza los valores medios anuales de los contratos en la alineación de 40 jugadores e incluye los beneficios. Al usar salarios y cuotas prorrateadas de bonos, los Yanquis se ubicaron en 216 millones de dólares.

El umbral o límite del impuesto al lujo se ubica en 178 millones de dólares este año y el próximo, después se elevará a 189 millones entre el 2014 y el 2016. De manera significativa, se incorporará una prueba de mercado para la descalificación de reparto de ingresos, lo que progresivamente hará que los equipos en los mercados más grandes en el 2014-15 no puedan recibir dinero. Esos fondos van a los equipos que pagan, siempre y cuando se encuentren debajo del umbral de impuestos.

Nueva York, como un reincidente frecuente, pagará una tasa de 42,5% por su monto por encima del umbral del impuesto este año y pagaría a una tasa del 50% si lo supera en el 2013, como es probable. Pero si los Yanquis consiguen mantenerse por debajo en el 2014, su tasa bajaría a 17,5% si superan el umbral en el 2015.

"Es el panorama con el que todo el mundo tiene que operar", dijo Cashman.