Joe Mauer se expresó como alguien que tenía una deuda pendiente y lo hizo con mucha honestidad.

"Tengo una deuda y no soy el único", dijo Mauer, quien apenas vio acción en 82 juegos en 2011. "Si no tienes esa espinita, pues algo está mal. Creo que todo el mundo, incluyéndome, se siente avergonzado de cómo transcurrieron las cosas el año pasado".

El estelar receptor no es el único jugador de los Mellizos de Minnesota deseoso de olvidar la debacle de la temporada pasada, en la que pasaron del primero al último lugar en su división.

Parece increíble, pero así es esto en las Grandes Ligas: todo puede dar un giro súbito, en este caso de ganar 94 juegos a perder 99.

Una novena que se acostumbró a ganar su división, la Central de la Liga Americana, en la última década, se convirtió en el 15to equipo en la historia que de un año al otro transitó de más de 90 victorias a más de 90 reveses.

Zarandeados por una verdadera epidemia de lesiones, los Mellizos se hundieron en el fondo de su división en su segunda temporada en el Target Field.

Apenas era el sexto juego de la campaña cuando el segunda base Tsuyoshi Nishioka, recién llegado de Japón, se fracturó la pierna izquierda al ser arrollado mientras intentaba concretar una doble matanza. Al volver al diamante estuvo lejos del nivel de alguien que venía de ganar un título de bateo en Japón.

Mauer, Justin Morneau y Denard Span, los tres grandes pilares ofensivos, sufrieron diversos problemas físicos.

Danny Valencia y Michael Cuddyer fueron los únicos titulares del día inaugural que no padecieron lesiones.

Paradójicamente, Carl Pavano -- alguien que cuando formó parte de los Yankees de Nueva York estuvo lesionado casi todo el tiempo -- fue el único integrante de la rotación que completó sano la campaña.

En total, los Mellizos debieron recurrir a la lista de lesionados para colocar a 16 jugadores: cuatro lanzadores abridores, cuatro relevistas y ocho jugadores de posición.

Esta pretemporada arrancó con una mala señal cuando el relevista Joel Zumaya se lesionó el codo, dejándole fuera. Pero la realidad era que no tenían expectativas con el apagafuegos al considerar el voluminoso historial de lesiones que han tenido a Zumaya a maltraer desde que irrumpió con los Tigres de Detroit en 2006.

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EL FACTOR MAUER:

La baja de Mauer, el ídolo local, fue la que más dolió. Tras operarse la rodilla en diciembre, el tres veces campeón de bateo y Jugador Más Valioso en 2009 estuvo siempre con la corriente en contra.

Comenzó el año fuera de forma y luego causó baja al acusar "debilidad" en una pierna, una dolencia que sorprendió a propios y extraños. Sus totales ofensivos fueron los peores en sus ocho años de trayectoria: .287 de promedio, tres jonrones y 30 impulsadas.

La vieja expresión de borrón y cuenta nueva adquiere mayor vigencia con estos Mellizos.

Mauer irradia optimismo al afirmar que su condición física es notablemente mejor a la del año pasado: "una diferencia como la noche y el día", dice. Y esto es imperiosamente vital para lo que será el rumbo positivo o nuevamente negativo en la suerte del conjunto.

Si las lesiones tienen piedad, con el inicialista Morneau y el jardinero central Span recuperados de las secuelas dejadas por golpes en la cabeza, Minnesota puede volver a lo alto.

En caso contrario, el manager Ron Gardenhire y Terry Ryan, éste último de vuelta a las tareas de gerente general, deberán plantearse cambios estructurales. Tal vez llegue la hora de que Morneau sea vea limitado al papel de bateador designado y así cederle la inicial a Mauer.

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UN NUEVO DIA:

El cerrador Joe Nathan y el polifacético Cuddyer, piezas integrales en los Mellizos en los últimos años, partieron como agentes libres, el primero con rumbo a los Rangers y el otro con los Rockies. Tampoco está el jardinero Jason Kubel, ahora con los Diamondbacks.

No es la primera vez que el equipo se ve sacudido por un éxodo de jugadores importantes. Algo similar ocurrió en 2008, cuando el as venezolano Johan Santana fue transferido a los Mets de Nueva York y el jardinero central Torii Hunter firmó con los Angelinos.

Minnesota no se clasificó a los playoffs en esa campaña, aunque alcanzó el primer lugar de la división en los dos años posteriores.

La diferencia es que Mauer y Morneau estaban entonces en su mejor momento.

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UNA ROTACION ANONIMA:

Donde no hay cambios manifiestos es en la rotación abridora. Cuatro repiten y Gardenhire definió con anticipación el orden de turnos.

Pavano será el encargado de ser el número uno, seguido por el dominicano Francisco Liriano, Scott Baker, Nick Blackburn y el recién llegado Jason Marquis.

El voto de confianza es tremendo al considerar que la efectividad de los abridores el año pasado fue de 4.58, la segunda peor en las mayores. Pero Gardendire tiene fe al resaltar la veteranía de Pavano y Marquis; el juego sin hits que Liriano lanzó en 2011, y que tanto Baker como Blackburn han tenido momentos de brillantez en sus primeros años.

Matt Capps (15 rescates, pero nueve fallidos) será el encargado de reemplazar a Nathan como cerrador. Es posible que el zurdo Glen Perkins acabe quitándole la tarea.

El torpedero Jamey Carroll, el jardinero derecho Josh Willingham y el designado Ryan Doumit llegaron mediante la agencia libre. Ben Revere, quien cubrió el central tras la lesión de Span, estará en el izquierdo.

Nishioka comenzaría el año con un papel secundario, por lo que Carroll y el intermedista dominicano Alexi Casilla se encargarán de la defensa en el medio del cuadro interior. Valencia, cuyo promedio ofensivo mermó 65 puntos porcentuales a .246 al subir su carga de trabajo tras su año de novato, sigue en la antesala.

"Este año las cosas serán muy diferentes", dijo Liriano, resumiendo la consigna del equipo. "Hay que mantenerse sano y ya veremos que sucede".