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SCOTTSDALE, Arizona - Los Diamondbacks de Arizona empiecen el día con una serie de ejercicios-nada del otro mundo, sino algo para empezar a moverse el cuerpo. Luego los jugadores y los coaches se trasladan a los terrenos de prácticas para trabajar en el corrido de bases, los toques de bola, los tiros en corte, los virajes, posicionarse, etc.

El manager de los Diamondbacks, Kirk Gibson, analiza situación tras situación, instruyéndoles a sus jugadores a dónde ir y qué hacer. Exige que lo hagan rápido, con la intensidad de un partido. Los lanzadores de Arizona han practicado la jugada de cubrir la primera base tantas veces que seguramente la ven en sus sueños.

De hecho, ésa es la idea. Cada equipo de Grandes Ligas practica esto durante los entrenamientos, y cada equipo de Grandes Ligas sabe lo importante que es hacerlo. Sin embargo, hay una diferencia cuando se trata de los Diamondbacks: lo hacen una que otra vez, día tras día.

"La temporada no es el momento para trabajar en eso", dijo Gibson. "Es el momento de estar cómodo haciéndolo. Es un poco monótono. Hay que saberlo completar a nivel mental. Creo que eso es importante, porque vamos a tener que pasar por algunos momentos difíciles durante la temporada."

Arizona se pasa par de horas cada mañana en los fundamentos, luego toman un tiempo para almorzar. Después realizan sus prácticas de bateo y finalmente juegan un partido de la Liga del Cactus. Francamente, creo que a esta altura los muchachos podrían estar cansados ya.

Estaban cansados a esta altura del año pasado, y Gibson no se disculpa con nadie por eso.

"Todo se trata de un ejercicio de lo que quieres poder hacer", dijo el piloto. "Es la ejecución, tanto mental como física. No creo que lo que hago sea irrazonable, y no creo que hagamos mucho más que cualquier otro (equipo). Quizás un poco más. Creo en eso. Creo que nos ayuda. Nos ayudó el año pasado. Nos volverá a ayudar. Cuando lleguemos a la temporada, querré saber cuáles armas tenemos para las situaciones."

Los Diamondbacks, que perdieron nueve de sus primeros 12 juegos de pretemporada, podrían terminar con el peor récord de la Liga del Cactus por segundo año seguido. Es el precio que están dispuestos a pagar, ya que Gibson cree que los entrenamientos son el momento de ponerle atención a los detalles.

"Nos está poniendo a trabajar como cosa loca", dijo el infielder veterano de Arizona, Geoff Blum. "No necesariamente se traduzca a victorias en los entrenamientos, ya que estás esforzándose desde las 9 de la mañana hasta las 12, y luego sales a jugar lo más duro posible. A veces puede bajar un poco el nivel de energía. Yo agradezco el hecho de que él (Gibson) nos lo advirtiera. Ha seguido con lo suyo. No creo que nada de eso nos haga daño. Funcionó el año pasado."

Sí, funcionó el año pasado. Los Diamondbacks tuvieron 12-25 en la pretemporada del 2011, y luego ganaron 94 partidos en la campaña regular. Fue una mejoría de 29 juegos en comparación con el 2010, culminando en un salto del sótano al primer lugar del Oeste de la Nacional en un solo año.

Lo hicieron, en parte, porque se encargaron de todas las cosas pequeñas, esos mismos detalles que habían practicado una que otra vez durante los entrenamientos. Cometieron la cuarta menor cantidad de errores en la Liga Nacional, y permitieron la cuarta menor cantidad de carreras inmerecidas.

Se beneficiaron de grandes temporadas individuales de Justin Upton, Ian Kennedy y varios otros. Pero el hacer las jugadas de rutina fue parte del éxito también.

"El hacerlo con tanta frecuencia nos ayuda a volver a la rutina", dijo el tercera base de los Diamondbacks, Ryan Roberts. "Tienes que tener una repetición y pulir todo, sin importar el tiempo que tienes haciéndolo. Son tantas las cosas para trabajar. Durante la temporada, surgirá mucho más de lo que piensas. Entonces, tenerlo ya grabado en la mente cuando surge, ahí es que quieres estar."

Eso es así para los pitchers también. Gibson exige que sepan tocar la bola, avanzar a los corredores, etc.

"No quiero tener que obviar a mi pitcher en el lineup", dijo el manager. "Si hago bateo y corrido con el octavo bate, quiero que el lanzador sepa empujar, sea tocando o poniendo el bate en la bola. Queremos hacer más cosas, hacer grandes jugadas, y creo que todo eso es parte de ello."

Los Diamondbacks creen que los fundamentos esenciales del juego no han cambiado. El gerente general del equipo, Kevin Towers, quien ha hecho un gran trabajo en rehacer el roster, es un ejecutivo de la "vieja escuela" que confía en los instintos, el juicio y el conocimiento de sus scouts.

Towers y Gibson conformaron un cuerpo de coaches con hombres que en sus momentos eran peloteros bien respetados a nivel de Grandes Ligas-Don Baylor, Allen Trammell, Matt Williams, Charles Nagy, Eric Young. Casi no hay nada que pueda surgir en una temporada que ellos no hayan visto antes.

"Los entrenamientos sí son monótonos", afirmó Blum. "Hay un límite de las maneras en que puedes ejecutar un tiro en corte o una jugada con toque de bola. Ellos quieren que esté grabado en nosotros. En medio del estrés de la temporada, quieres poder reaccionar y nada más. No quieres pensar en lo que haces. Definitivamente, creo que nos ayudó el año pasado."