SURPRISE, Arizona - Neftalí Féliz es una persona completamente diferente cuando el juego está en sus manos.

Eso es, el juego de video.

El lanzador dominicano de los Rangres es alguien que siempre quiso ser. Y es alguien que nadie pudo haberse imaginado. Féliz es "Nefi", un torpedero del sistema de los Dodgers que batea a la zurda. Va subiendo los circuitos minoritarios. Pero ahora Féliz tiene que encontrar la forma de darles a los botones indicados para que "Nefi" corra en la dirección correcta y para que tire bien a las bases.

Claro, el amigo, compatriota y compañero de Féliz, Alexi Ogando, siempre lo interrumpe para pedir el juego de video prestado.

Bienvenido al mundo de Neftalí Féliz. Es un mundo repleto de sonrisas y juegos de video, sobre todo los que tienen que ver con béisbol.

En esta realidad, Féliz puede comenzar de nuevo el Juego 6 de la Serie Mundial si así lo desea.

El derecho quisqueyano sólo tiene 23 años, y a veces se porta como un muchacho de su edad. En otros momentos, demuestra un juicio sorpresivo. El lanzador ya ha llegado a saber que el béisbol, como la vida, no se trata de diversión y juegos de video. Ha aprendido que hay que tener la frente en alto, aun cuando pierdes.

"Los momentos de la Serie Mundial del año pasado son cosas que nunca se me olvidarán, y están conmigo todo el tiempo", dijo Féliz. "Fue increíble. Fueron 30 equipos que trataban de llegar y nosotros llegamos dos años seguidos. No ganamos, pero fue un gran logro llegar. Fue algo que me cambió la vida, y ahora quiero ganar."

Los Rangers llegaron cerca de ganarlo todo. Tenían una ventaja de 7-5 en el cierre del Juego 6 de la Serie Mundial ante los Cardenales. Féliz retiró a Ryan Theriot antes de permitirle doble a su compatriota Albert Pujols y darle base por bolas a Lance Berkman. Ponchó a Alan Craig para sacar el segundo out y tenía a David Freese en dos strikes.

Texas estaba a un strike de lograrlo. Pero el resto es historia.

Freese le conectó una recta en 1-2 a Féliz para triple, empatando el partido. Los Rangers terminarían perdiendo el juego 10-9 en 11 entradas. Dos días después, San Luis ganaría el Juego 7 para coronarse.

"No puedo explicar por qué pasaron las cosas, pero así es la vida", dijo Féliz. "Tienes que aprender de eso y seguir adelante."

Féliz, quien hizo 22 pitcheos en ese noveno inning, se decepcionó mucho al decírsele que no volvería para el décimo episodio. Ogando, el mejor amigo de Féliz en el equipo, vio la situación y se preguntó si podía decirle algo después del juego.

"Féliz entiende que una carrera puede ser muy larga", manifestó Ogando. "Sólo Dios sabe por qué pasan algunas cosas en tu vida. Entendemos eso. Fue un día horrible. Quedamos bien tristes. Nos dolió."

Después de aquel Juego 6, Féliz confió más en Ogando y en el narrador en español de los Rangers, Eleno Ornelas. Éste último notó un nerviosismo en Féliz antes del dominicano subir al montículo. Durante la transmisión, Ornelas se preguntó en voz alta por qué no vieron lo mismo algunos de los compañeros de Féliz, sugiriendo que alguien debía tratar de calmarlo.

Después del partido, Ogando pensó en decir algo cómico para poner un ambiente más leve durante la comida, pero cambió de idea. Sabía que volver a bromear sobre el tamaño de la cabeza de Féliz no iba a funcionar esta vez.

Todos comieron en silencio. Ornelas se le acercó a Féliz dos veces a ver si el dominicano hablaba con los reporteros, pero el derecho dijo que no en ambas ocasiones.

Féliz estaba en shock. No podía hablar, y en realidad no tenía nada que decir. Finalmente habló con la prensa antes del Juego 7, diciendo que no lamentaba tirarle una recta a Freese.

"Cuando la vida te pone un momento difícil, tienes que superarlo", dijo Ogando. "Le dije que él hizo el intento y que hicimos lo que pudimos, pero que hay que seguir adelante y así tenía que ser."

Féliz nunca había vivido esa clase de bajón. El año anterior había ido a su primer Juego de Estrellas y fue el Novato del Año en la Liga Americana. Los Rangers fueron derrotados por los Gigantes en la Serie Mundial, pero Féliz había elegido enfocarse en los resultados positivos y en el hecho de que no había permitido carreras y salvó la única victoria de Texas en aquel Clásico de Otoño.

"Para mí, el 2011 fue más importante que el 2010", expresó Féliz. "Sí, perdimos, pero llegamos al último juego y llegamos muy cerca de ganarlo todo. Fue más difícil, pero aprendí mucho de lo que se requiere para ganar."

El manager de los Rangers, Ron Washington, fue criticado en ese momento por sacar a Féliz luego del noveno inning, pero fue un movimiento que se vio justificado después. Féliz no estaba en condiciones para volver a lanzar, y ponerlo a pitchar hubiese ido en contra de todo lo que cree Washington, un hombre de béisbol de toda la vida.

En otras palabras, Féliz estaba demasiado conmovido para tirar.

En noviembre, Washington reconoció eso mismo ante los medios de Dallas-Fort Worth, aunque Féliz insistiría después en que sí pudo haber lanzado en el décimo.

Cuatro meses después, Washington cree en Féliz mientras el diestro hace la transición de cerrador a abridor.

"Posiblemente confronte problemas, pero tal vez no", expresó el piloto. "No lo sabemos. Pero vamos a arriesgarnos y, mientras esté en salud, tomará la bola."

Washington cree que a un pelotero le toma cinco años para desarrollarse en Grandes Ligas, para que entienda el juego.

Es una teoría que está en acción con jóvenes en los Rangers como Féliz y el torpedero venezolano Elvis Andrus. Cada uno está llegando a su cuarta temporada en las mayores.

"(Féliz) está madurando", dijo Washington. "Puedes ver eso en la forma en que está trabajando aquí, la forma en que está tomando las cosas en serio. Eso es lo que queremos ver. Si se mantiene en salud, su material mejorará. Estuve observando su ética de trabajo. Estoy complacido con su ética de trabajo."

Continúa la transición del quisqueyano. En su primera apertura de la Liga del Cactus, los Medias Blancas le dieron duro. En su segunda, salió de dos situaciones complicadas ante los Rockies.

En sentido general, lleva 0-1 con efectividad de 7.20 y cinco ponches en cinco innings.

"Aún está aprendiendo a pitchar", dijo el receptor de los Rangers, Mike Napoli. "Pudo tirar el noveno episodio y fulminar con la recta (como cerrador), pero ahora va a ser un ajuste. No va a ser fácil, pero se ha puesto en buenas condiciones y parece que está trabajando duro para ser abridor."

Agregó Féliz: "Estoy agradecido por las oportunidades de lanzar aquí y por el apoyo que me han brindado todos. Han sido los mejores tres años de mi vida."

Entre sus salidas, se le ve a Féliz charlando con sus compañeros y riéndose con Ogando. El juego de video nunca está lejos.

También se le ve cada vez más maduro.

"A veces, las experiencias difíciles en tu vida te ayudan a saber quién eres", expresó. "Tal vez seas mejor la próximas vez que estés en la misma posición."