El factor sorpresa ya no acompañará a los Diamondbacks de Arizona, el equipo que contra todo pronóstico ganó en 2011 su división tras dos campañas seguidas en el fondo.

La sorpresa, esta vez, sería que no revaliden su banderín en el Oeste de la Liga Nacional.

Con el látigo en la mano, el manager Kirk Gibson logró cambiarle el porte a los Diamondbacks, que dejaron de ser unos sumisos rivales.

Ahora, el talante que exhiben es el de un equipo rebosante en confianza. Con unos pequeños cambios, Arizona apunta más alto esta campaña.

Gibson, quien fue laureado como el Manager del Año de la Nacional, ha sido cuidadoso en advertir sobre el riesgo de dejarse llevar por la efervescencia tras una campaña con 94 victorias.

"Tenemos que tratar de seguir en la misma dirección del año pasado, haciendo las mismas cosas, pero con algo más", dijo Gibson. "Lo que hicimos el año pasado fue excelente, pero no nos alcanzó. Tenemos que seguir trabajando para ser los mejores".

Los Diamondbacks sucumbieron ante Milwaukee en la serie de primera ronda de los playoffs, que se fue a un máximo de cinco juegos. El quinto y decisivo se definió con una victoria 3-2 de los Cerveceros tras 10 innings.

"Eso nos sirve como un punto de partida en cuanto a confianza, pero no podemos dormirnos en los laureles creyéndonos que vamos a tener éxito este año simplemente porque lo hicimos el año pasado", dice Gibson.

Los ingredientes del inesperado éxito de los Diamondbacks se basa en una brillante rotación de jóvenes lanzadores, un bullpen más confiable y simplemente una actitud de nunca rendirse que contribuyó a liderar su liga con 48 victorias viniendo de atrás.

Para dar el siguiente paso, Arizona añadió al pitcher abridor Trevor Cahill (canje con Oakland) y al jardinero izquierdo Jason Kubel (agente libre de Minnesota).

Cahill viene de una temporada con foja de 12-14 y 4.67 de efectividad con los Atléticos, pero hace dos años el ganó 18 juegos y su promedio de carreras limpias admitidas fue de 2.97.

El derecho de 24 años se une a una rotación que ya tenía como líder a Ian Kennedy (21-4, 2.88), seguido por Daniel Hudson (16-12, 3.49), Josh Collmenter (10-10, 3.38) y Joe Saunders (12-13, 3.69). Tyler Skaggs y Trevor Bauer, dos notables prospectos, esperan turno en las menores.

La transacción con Oakland por Cahill también sirvió para añadir a Craig Breslow como un segundo brazo zurdo en el cuerpo de relevistas, en el que J.J. Putz se destacó con 45 salvamentos en 49 intentos.

Quizás lo menos esperado fue la decisión del gerente general de adquirir a Kubel.

Después de todo, qué necesidad puede tener un equipo de traer un jardinero izquierdo cuando el que jugó en la posición, en este caso el venezolano Gerardo Parra, obtuvo un Guante de Oro en 2011.

Kubel acumula 104 jonrones en siete años de carrera. Bateó para .273 con 12 cuadrangulares con los Mellizos el año pasado, una campaña en la que se vio limitado a 99 juegos por lesión.

Aparte de su trabajo defensivo, Parra mejoró su rendimiento ofensivo al subir más de 30 puntos porcentuales su promedio al bateo para dejarlo en .292. Los Diamondbacks dicen que el venezolano verá acción con regularidad como suplente en los tres jardines, donde Justin Upton es el fijo en el derecho y Chris Young en el central.

Parra apenas tiene 25 años y no será agente libre hasta 2016, así que no se sorprendan si se convierte en un anzuelo para canjes con equipos necesitados de refuerzos en sus jardines.

Upton, con 24 años, es lo más cerca que tienen los Diamondbacks de un jugador con el perfil de astro. La que se aproxima será su quinta campaña completa y sigue una que sin dudas fue la mejor de su carrera con promedio de .289, 31 jonrones, 88 impulsadas y 21 bases robadas.

La única incertidumbre concierne a la posición de torpedero, donde no tienen definido los plazos para la vuelta de Stephen Drew tras la fractura en el tobillo derecho que sufrió en julio pasado. Willie Bloomquist supo tapar el hueco durante su ausencia y presumiblemente tendría que hacerlo en las primeras semanas.

Aaron Hill (intermedia), Ryan Roberts (antesala) y Paul Goldschmidt (inicial) completan el cuadro interior.

Hill renovó con el equipo y procurará mantener su recuperación tras llegar a mitad de campaña en un canje con Toronto (.225 en 104 juegos con los Azulejos y luego .314 en 33 partidos con los Diamondbacks).

Goldschmidt emprenderá su primera temporada completa en las mayores. Tras ascender de Doble A, el inicialista pegó ocho jonrones y produjo 26 carreras en 48 juegos, y no cometió errores. También se destacó en los playoffs, al convertirse en el segundo novato en la historia en sacudir jonrones en sus dos primeros juegos de postemporada.

Roberts viene de su mejor campaña, luego que tuvo que luchar por ganarse la plaza en el roster como un utility. De titular en la tercera base, Roberts aportó 19 jonrones y remolcó 65 carreras.

Y el receptor venezolano Miguel Montero también redondeó el año más productivo de sus seis en las mayores: .282 de promedio y picos altos en jonrones (18), impulsadas (86) y dobles (39) con su bate zurdo.

"Sabemos que podemos ser mejores y tenemos que jugar", dice Gibson. "Perdimos en la primera ronda de los playoffs y no queremos volver a caer en esa instancia ... El año pasado nadie pensó que llegaríamos lejos y pudimos estar concentrados. Este año también vamos a estar concentrados".