JUPITER, Florida - Hace par de semanas, Mike Matheny convocó al dominicano Maikel Cleto a su oficina para darle la mala noticia de que iba a ser enviado a liga menor.

Pero lo hizo en español.

"Todos mis coaches me vieron y quedaron estupefactos", relató Matheny, nuevo manager de los Cardenales. "Ni siquiera sabían que yo lo hablaba. Creo que pensaban que iba a emplear algo de Spanglish."

Las habilidades bilingües de Matheny, que remontan a sus clases de español en la Universidad de Michigan, son sólo una parte de lo que le ha ayudado a adaptarse tan rápido como dirigente de los campeones. Cualquier duda que pudo haber existido acerca del equipo y su aceptación de Matheny-alguien sin experiencia anterior como manager ni coach a ningún nivel profesional-se han despejado en estos entrenamientos.

"Todos los managers con los que he trabajado-y son muchos-lo primero que tienen que hacer es ganarse la confianza del equipo", dijo el primera base de San Luis, Lance Berkman. "Con Mike, eso fue desde el primer día. Fue un proceso bien rápido porque todos sabemos la clase de persona que es."

Dependiendo de tu punto de vista, Matheny heredó una situación de ensueño o una tarea bien difícil.

Por una parte, tiene un roster listo para competir, un grupo de veteranos que sabe vigilarse a sí mismo.

Pero por otra, está sustituyendo a un futuro Salón de la Fama, Tony La Russa. No cuenta con el coach de pitcheo veterano Dave Duncan, como era el plan original, y tiene en sus manos un club cuyo estándar y cuyas expectativas están por las nubes luego del título de la Serie Mundial conquistado en el 2011.

"Tiene que asegurarse de no ser demasiado exigente consigo mismo", dijo el manager de los Tigres, Jim Leyland. "Va a querer ser muy autocrítico. Yo llevo 21 años haciendo esto y aún hago eso cuando cometo errores. Pero creo que estará bien. Es un tipo muy disciplinado, tiene una gran relación con los peloteros, jugó el deporte como cátcher y tiene una gran ventaja al contar con el mejor receptor (el boricua Yadier Molina) del béisbol. Mientras no se ponga demasiada presión, va a estar bien."

Matheny no llegó a los entrenamientos a ciegas. Sabía que tendría que pasar por un período de ajustes. Y en este juego, los ajustes son diarios. Por ejemplo, el otro día llegó la noticia de que Chris Carpenter estará fuera de manera indefinida por lesión. Entonces, la rotación que heredó Matheny ya no se ve tan formidable como cuando inició la primavera.

Por supuesto, los Cardenales superaron varios obstáculos (el más notable fue la lesión de Adam Wainwright) e hicieron varios ajustes en medio de la temporada pasada para ganarlo todo en el 2011. Tendrán que hacer los ajustes sobre la marcha una vez más en el 2012.

Sin embargo, esta vez no contarán con el mismo nivel de experiencia desde la silla del manager.

Es muy pronto para saber si eso será un obstáculo. Pero sin dudas, las cosas serán distintas en el dugout.

"Hay nuevos retos todos los días", dijo Matheny. "Traté de no llegar con demasiadas expectativas de cómo se verían las cosas. Pero algo que sí quería traer es la persona que soy yo. Posiblemente me parezca a nadie más que hace esto, pero creo en esto y es lo que quisiera vernos hacer."

Algo que sí trae Matheny es una gran presencia. Todos los recordamos como alguien fuerte y resistente. Es un hombre que sufrió un estimado de siete contusiones cerebrales antes de finalmente retirarse como jugador de Grandes Ligas en el 2007.

Pero también exhibe una buena calma, aun con la desconcertante situación del as Carpenter. Ha sido bien amable con los fanáticos, saludándoles, firmando bolas y lo demás. Pero lo más importante es que se ha ganado el respeto de los líderes del club dentro del terreno.

"Tiene una buena cualidad de liderazgo", dijo el jardinero Matt Holliday. "Primero es buena persona, y creo que la gente respeta a alguien que trata al prójimo de la manera correcta. Creo que es buen comunicador, y para un manager creo que eso es importante. Y es humilde. Creo que ha hecho un gran trabajo en eso de facilitar que las cosas sigan por su camino. Somos afortunados de contar con él."

Los días son largos y las decisiones son difíciles, pero los entrenamientos no son la mejor medida para juzgar las habilidades de Matheny como manager. Sabremos mucho más de él durante la temporada regular.

Pero lo que sí se ha despejado es la preocupación de que la decisión poco ortodoxo de contratar a Matheny-en vez de otros candidatos de más experiencia, como por ejemplo el coach de tercera del equipo, el puertorriqueño José Oquendo-creara una situación de tensión en el campamento de los Cardenales.

"La transición va a ser más fácil", dijo Oquendo. "Porque los muchachos que llevan mucho tiempo aquí saben cuál es el programa. Mike tiene una gran habilidad para hablar con los jugadores y ponerles a atención a los pequeños detalles. Comunicamos todo bien. Eso es importante."

Y sí, a veces se comunican en español.

"Lo hace bien", dijo un Oquendo sonriente al comentar sobre el nivel de español que habla Matheny. "Entiendo mucho de lo que dice."

Cuando Matheny llegó al campus de la Universidad de Michagan para su segundo año, el nuevo coach del equipo de béisbol, Bill Freehan-un excelente cátcher que jugó 15 años en Grandes Ligas con los Tigres en las décadas de los 60 y los 70-lo convocó a su oficina y le dijo que hiciera una cita con un consejero educativo de la institución.

"De ahora en adelante", le dijo Freehan a Matheny. "Cada una de tus asignaturas electivas va a ser una clase de español. "

Recordó Matheny: "Eso fue una conversación estilo, 'Sí, señor.'"

Freehan veía en Matheny en ese entonces lo que ven los Cardenales ahora: un líder por naturaleza. Y quería que su pupilo supiera comunicarse con los jugadores latinoamericanos que un día estaría guiando.

Con todos sus peloteros, latinos o no, Matheny quiere desarrollar un nivel de confianza en el que pueda transmitir sus expectativas honestas y que los jugadores puedan comunicar de manera franca cualquier preocupación, sobre todo a la hora de hablar de lesiones, que pueda afectar su actuación."

"Soy una persona optimista por naturaleza", dijo Matheny. "Voy a buscar la parte positiva. Eso es lo que hacía como jugador también. Me encantaba tratar de que los muchachos creyeran en sí mismos. Necesitas ese optimismo, pero también necesitas una patada en el trasero de vez en cuando. Entonces, eso es algo que sé que podré hacer-brindarles esas conversaciones directas."