(AP)

La diferencia entre el béisbol de hoy y el béisbol de la última década del siglo pasado se puede resumir en pocas palabras:

"Los Rays de Tampa Bay".

Este club es el abanderado de la mejoría en el balance competitivo de Grandes Ligas. Después de una década de esfuerzos fallidos durante la que terminaron en el sótano nueve veces con un promedio de 97 derrotas al año, Tampa Bay se ha convertido en uno de los equipos élite del béisbol.

Los Rays han llegado a la postemporada en tres de las últimas cuatro campañas. Han ganado dos títulos divisionales y han disputado una Serie Mundial. No son, por ejemplo, los Yankees cuando se trata de generar ingresos; por lo tanto han tenido que depender de los valores antiguos del béisbol y convertirse en una franquicia modelo a la hora de buscar y desarrollar talento.

Aun cuando se vieron obligados a reducir su nómina en el 2011 y partieron muchos de sus jugadores, los Rays fueron lo suficientemente buenos, esmerados, astutos y tuvieron suficiente pitcheo cultivado dentro de la organización para capturar el Comodín de la Liga el año pasado.

Los Rays se han convertido en el único equipo en la historia de Grandes Ligas que ha promediado más de 90 victorias en cuatro campañas consecutivas después de 10 temporadas perdedoras.

Todo esto vino a la mente cuando el mánager de los Rays, Joe Maddon, consiguió su victoria #500 con los Rays con un triunfo por 1-0 sobre los Medias Rojas el lunes. Maddon se ha apuntado 368 victorias en las últimas cuatro campañas y fue nombrado Mánager del Año de la Americana en el 2008, año en que Tampa Bay llegó hasta la Serie Mundial.

Maddon, quien es capataz de Tampa Bay desde el 2006, es apropiada y típicamente modesto al hablar del papel que ha cumplido en la mejoría del club.

"En realidad habla de la calidad de los jugadores dentro de la organización, mientras que en las primeras temporadas se veía la falta de calidad", dijo Maddon. "De pronto en el tercer año todo mejoró. Dio la casualidad de que yo estaba en una esquina de la cueva.

"Se trata simplemente de habilidad, el nivel de talento y la importancia que este grupo le da al juego. Todo eso ha ido aumentando cada año. Por lo tanto, con respecto a las 500 victorias, simplemente estoy contento de ser el administrador de este grupo y he cosechado los frutos de su manera de jugar".

Ahora bien, no todo es color de rosa en la franquicia. Los Rays, que no han podido salirse de un estadio que no es un destino popular, no han logrado atraer la cantidad de aficionados al Tropicana Field que su desempeño amerita.

Para producir el tipo de ganancias que los haría económicamente viables a largo plazo, los Rays necesitan un nuevo parque. Lo que esta franquicia ha logrado luce aun más increíble cuando se toma en cuenta que el impedimento principal para generar ingresos aun no se ha resuelto.

Pero en el terreno de juego, los Rays han logrado superar sus desventajas intrínsecas para no simplemente competir, sino ser uno de los mejores clubes en el béisbol. Son un modelo para otros equipos que no tienen los recursos de equipos en mercados grandes pero que de todos modos tienen que competir con dichos clubes.

"Ya lo he dicho: Este es el mejor lugar en Grandes Ligas para un manager y verdaderamente considero que nos hemos convertido en un sitio atractivo para los jugadores", dijo Maddon."Sé que no somos el club que mejor paga, pero como lugar para participar y crecer y sentirte libre como ligamayorista cuando entras al terreno, creo que es un lugar muy bueno para jugar".

Los números siguen corroborando este tipo de comentario. Los Rays de Tampa Bay brillan por mérito propio como una organización que ha superado grandes obstáculos. Pero también representan el balance competitivo que ha hecho que el béisbol sea un deporte más saludable.