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KANSAS CITY - Hace 10 meses, Fernando Rodney era un relevista inconforme con su papel en los Angelinos y rumbo a la agencia libre.

Ahora el dominicano está entre los cerradores más dominantes de Grandes Ligas-y cuidado si el más eficiente-con un cupo en el Juego de Estrellas del 2012.

El derecho de los Rays de Tampa Bay está gozando el giro de 180 grados que ha dado su carrera.

"Ha sido sorpresa, tanto para ustedes como para mí", dijo Rodney durante las actividades aquí del Clásico de Media Temporada. "Espero que las cosas sigan fluyendo así. Vamos a ver qué pasa en la segunda mitad."

Si la segunda mitad es como la primera, todo el mundo en el área de Tampa estará bien conforme. Firmado como agente libre por los Rays en el invierno, Rodney empezó la temporada como relevista intermedio para apoyar al taponero Kyle Farnsworth. Sin embargo, ante la lesión de éste último el quisqueyano ha cumplido a carta cabal como cerrador en el equipo de Tampa Bay, salvando 25 de las 45 victorias del club hasta el momento.

"Sin él y lo que ha hecho, fácilmente podríamos estar a 13, 14 juegos del primer lugar", dijo el zurdo estelar de los Rays, David Price. "Habría rumores de cambio y otra reconstrucción. Cuando él está en el juego, creemos que va a cerrar la puerta (a la oposición)."

Efectivamente, Rodney ha sabido sellar los triunfos del equipo de Joe Maddon. El diestro está de 26-25 en oportunidades de salvamento, con una brillante efectividad de 0.75 en 38.2 innings de labor. Y como si eso fuera poco, el dominicano ha otorgado apenas cinco bases por bolas a la vez que ha ponchado a 38.

Con sólo cinco transferencias y 26 hits permitidos, el resultado ha sido rescates más "limpios" que los que conseguía en Detroit, donde salvó 37 juegos en el 2009 pero con muchos corredores embasados. En los predios de los felinos, se decía que en esas novenas entradas Rodney ponía a fumar aun más al manager Jim Leyland, famoso por el cigarrillo.

Pero en Tampa Bay ha sido todo lo contrario, con un comando y un control envidiables.

"La diferencia de este año es que la recta la estoy localizando en las dos zonas, outside, inside the plate (en las esquinas de afuera y adentro)" explicó Rodney. "El cambio siempre ha sido bueno. Creo que ésa ha sido la clave de este año."

Rodney, famoso por colocar la gorra de un lado y por sus "flechazos" imaginarios para celebrar cada salvamento, les ha caído del cielo a los Rays y ha puesto orden en el noveno inning.

"Se siente increíble (contar con Rodney en el noveno)", dijo Price. "Ha hecho tan buen trabajo consiguiendo ese primer out y tirando strikes. No le da base por bolas al primer bateador, ni tira wild pitch.

"Cada situación de salvamento conlleva presión", continuó el zurdo. "Pero él no le pone ninguna presión adicional."

SITUACIÓN DIFÍCIL EN ANAHEIM
Luego de salvar 37 partidos en 38 oportunidades por los Tigres en el 2009, Rodney firmó un pacto de dos años con los Angelinos, con el conocimiento de que sería relevista intermedio y sustituto ocasional del taponero principal, Brian Fuentes.

Hubo altibajos con el equipo de Los Angeles; en ciertos momentos fue el cerrador principal, pero nunca pudo establecerse como tal durante mucho tiempo. El año pasado fue reemplazado en dicho rol de manera permanente por el lanzallamas Jordan Walden, y a partir de ahí terminó su estadía en Anaheim sin destacarse.

A COMENZAR DE NUEVO
Al concluir la temporada del 2011, Rodney decidió que tenía que empezar de nuevo y buscar nuevo rumbo en la Gran Carpa.

"Sabía que tenía la herramienta para echar para adelante", dijo. "Fui a mi país y me dediqué a mi trabajo, esperando una oportunidad. La conseguí y ya ustedes pueden ver los resultados."

Durante sus tiempos en los Angelinos, Rodney expresó que se sentía mejor como cerrador como relevista intermedio. Ahora ha aprovechado al máximo la oportunidad que se le presentó en los Rays.

"Yo quería la oportunidad de cerrar juegos", manifestó. "Yo puse en mente demostrarles que yo puedo todavía hacer ese papel de cerrador, y mira, las cosas han salido bien gracias a Dios. Vamos a seguir así."

A sus 35 años, Rodney está en su mejor momento. Brazo nunca le ha faltado, ya que en el pasado se le ha visto alcanzar las 100 millas por hora en el radar. Pero ahora, con un mejor control y un mejor comando de la recta, más los otros lanzamientos secundarios, el dominicano ha salido de una situación difícil para entrar en el apogeo de su carrera.

"Me siento renovado y he aprendido muchas cosas", expresó. "Vine trabajando y eso me ha dado muchos resultados. Espero seguir así."