(MLB.com)

COOPERSTOWN, Nueva York -- COOPERSTOWN, Nueva York -- La emoción embargaba el habla a Barri Larkin. En contraste, Vicki Santo mantuvo la serenidad durante el homenaje a su fallecido esposo, Ron.

Los máximos honores en el béisbol de las Grandes Ligas, al parecer, dejan siempre una impronta especial en quienes han sido protagonistas de este deporte.

Larkin, ex torpedero estrella de los Rojos de Cincinnati, y Ron Santo, un sobresaliente tercera base de los Cachorros de Chicago y después un querido comentarista del equipo, fueron consagrados en el Salón de la Fama y Museo Nacional del Béisbol de las Grandes Ligas.

Tras enjugarse las lágrimas mientras su hija adolescente cantaba el himno nacional, Larkin comenzó una serie de agradecimientos a gente importante que lo ayudó en su trayectoria, principalmente a su madre, Shirley, y su padre, Robert, que estaban sentados en primera fila.

"Si haríamos algo, lo haríamos bien", señaló Larkin. "Mientras crecía, ustedes me imponían desafíos. Eso fue muy decisivo", apuntó.

Larkin fue cuarto seleccionado en el draft de 1985 con los Rojos y aunque sólo jugó 41 partidos en su primera campaña, terminó séptimo en la votación de 1986 para la elección del Jugador Novato del Año en la Liga Nacional.

Larkin, que jugó todos los 19 años de su carrera con los Rojos, se retiró al término de la campaña 2004 con un promedio de bateo en su trayectoria de .295, 2.340 imparables, 1.329 carreras anotadas y 379 bases robadas.

Por su parte, Ron Santo no vivió la experiencia del día con el que había soñado. Debido a problemas de salud, murió el 3 de diciembre de 2010 a los 70 años. Su larga lucha contra la diabetes le costó la amputación de ambas piernas abajo de las rodillas aunque finalmente falleció de complicaciones por un cáncer de vejiga.

Santo fue miembro de la organización de los Cachorros de Chicago en un lapso que abarcó cinco décadas, como jugador (de 1960 a 1974) y después como un querido comentarista (de 1990 a 2010). La Comisión de Veteranos lo eligió en diciembre, exactamente un año después de su fallecimiento.

Vicki Santo dijo que había llorado bastante cuando practicó el discurso. Sin embargo, Guardó una notable compostura en el momento más necesario.

"Se siente bien, es un final perfecto para una trayectoria notable", señaló Vicki Santo. "Ron dejó un terrible hueco hoy para muchos de nosotros. Este no es un día triste. Este es un gran día. Tengo la seguridad de que Ronnie está celebrando en este preciso momento", apuntó.

En 15 temporadas en las Grandes Ligas, todas salvo una con los Cachorros, Santo fue uno de los principales terceras bases en la historia de las ligas mayores. Acumuló promedio de bateo de .277, conectó 2.254 imparables, produjo 1.331 carreras y bateó 365 dobles en 2.243 partidos.

También era un incansable activista para la recaudación de fondos a beneficio de quienes tuvieran diabetes juvenil. Logró recaudar más de 65 millones de dólares.

En San Luis, los jugadores de los Cachorros rindieron tributo a Santo al golpear sus talones juntos mientras saltaban sobre la línea de la tercera base para dar inicio al partido.