(AP)

Los Piratas y los Rojos realizaron una serie bien colorida el fin de semana, ya como rivales que luchan por la cima de la División Central de la Liga Nacional.

Cincinnati se llevó dos de los tres encuentros, en los que hubo pelotazos, jugadas cerrados con bastante contacto y una buena cuota de dimes y diretes.

Durante muchos años, Pittsburgh no tuvo suficiente nivel para escenificar una rivalidad relevante con nadie. Pero eso ha cambiado claramente en el 2012. Además de lo que está en juego en términos de las posiciones, se caldearon los ánimos en el Great American Ballpark.

Andrew McCutchen recibió un pelotazo del lanzallamas cubano Aroldis Chapman el viernes, y luego Josh Harrison fue golpeado por un lanzamiento de Mike Leake el sábado. El domingo no hubo más incidentes en un partido dominado por el derecho de los Piratas, A.J. Burnett.

Al hablar de los pelotazos en los primeros dos encuentros de la serie, el coach de la banca de Pittsburgh, Jeff Banister-quien tomó las riendas del equipo al ser expulsado del segundo partido el manager Clint Hurdle-expresó su teoría de lo sucedido.

"Esta es su casa y ellos tratan de intimidarnos", dijo.

Del otro lado, el manager de los Rojos, Dusty Baker, insinuó lo mismo sobre los Piratas al referirse a una jugada en durante el partido del sábado. En el octavo episodio de dicho juego, el venezolano Dióner Navarro conectó un rodado lento por la raya de la primera base. El lanzador de Pittsburgh, Jared Hughes, manejó el batazo y realizó out tocando a Navarro de una manera que recordó más al fútbol americano que el béisbol.

"Eso fue algo para intimidar", dijo Baker.

Después del partido, Hughes afirmó que simple y llanamente quería "asegurarme de hacerle out". El relevista novato también reconoció que estaba enfadado consigo mismo por haber permitido una carrera clave (y al final decisiva a favor de los Rojos) antes de la jugada con Navarro.

"Fue una manera bien frustrante de verlos anotar", dijo Hughes.

El nivel de frustración siempre corresponderá al nivel de pasión. Entonces, se reanudará la rivalidad del 10 al 12 de septiembre en Cincinnati y, en el PNC Park de Pittsburgh, el "último round" será del 28 al 30 de dicho mes.