SAN FRANCISCO - El mánager de los Bravos de Atlanta Fredi González reclamó una mejor educación para los jóvenes peloteros hispanos sobre las consecuencias del uso de estimulantes.

González dijo que favorece penalidades más estrictas --inclusive una suspensión por un año-- para los que sean sorprendidos violando las reglas si continúa la tendencia actual de suspensiones a causa de resultados positivos en las pruebas de dopaje.

El mánager precisó que las pruebas que comprobaron la presencia de testosterona y las consiguientes suspensiones por 50 juegos para el jardinero Melky Cabrera el 15 de agosto y el pitcher Bartolo Colón el miércoles "son negativas para el béisbol".

"¿Cuál es el próximo paso? No sé si serán 100 juegos, o si será una suspensión por un año", dijo González el viernes antes del segundo juego de su serie de cuatro contra los Gigantes de San Francisco, líderes del Oeste de la Liga Nacional.

González agregó que él y todo los coaches fueron examinados durante la serie del fin de semana contra los Dodgers.

Todo jugador se somete a un examen de orina y de sangre al reportarse al entrenamiento primaveral, y todos los jugadores son seleccionados para exámenes de orina adicionales en fechas seleccionadas al azar. El acuerdo laboral más reciente dice que habrá otros 1.400 exámenes aleatorios en 2012-25, incluso hasta 200 durante el período fuera de temporada 2012-13, 225 fuera de temporada 2013-14 y hasta 250 para las siguientes. No hay límite de exámenes para un jugador en un año calendario, y se permiten pruebas de orina y de sangre adicionales por causas razonables.

"Creo que el sistema funciona. Supongo que siendo humanos, la gente lo pone a prueba", opinó González. "En todo aspecto de la vida, ya sea en que uno haga trampa con drogas, con los impuestos, con la bolsa de valores. Somos humanos y tratamos de sacar ventaja en todo. Es una vergüenza".

González, de 48 años y nativo de Cuba, está en su segunda temporada al mando de los Bravos después de cuatro con los Marlins. Pasó seis años como jugador en las ligas menores.

"No sé lo que estamos pensando como industria, o lo que los jugadores están pensando, o todos nosotros, porque a todos nos examinan. No creo que pasen cinco días sin ver que alguien es examinado. No es como si fuera una vez por mes", agregó.

"Creo que los muchachos están jugando al azar y quizás los 50 juegos no son disuasivo suficiente", dijo.

Al viernes, un total de 82 jugadores habían sido suspendidos en el programa de ligas menores y cinco en el programa conjunto de dopaje en las ligas mayores.

González dijo estar preocupado por el número elevado de peloteros latinoamericanos que han sido suspendidos. Cree que se puede hacer más por medio de las academias dominicanas y venezolanas, y también en otros países.

De las suspensiones en las ligas menores, 13 fueron de jugadores en la Liga Veraniega Dominicana y dos de la Liga Veraniega Venezolana.

"Quizás es allí donde está la educación", afirmó González. "Quizás estos chicos ni siquiera saben qué están tomando. ¿Y quién se los da?"