(AP)

A los Dodgers se les acaba el tiempo y el motor de su ofensiva no funciona.

Una derrota ante Barry Zito y los Gigantes el domingo dejó a Los Angeles a 5.5 juegos de San Francisco en el Oeste de la Liga Nacional y a 1.5 de los Cardenales por el segundo comodín.

Naturalmente, no hubo muchas conversaciones en el clubhouse visitante del AT&T Park después del partido del domingo, la quinta derrota de los Dodgers en sus últimos seis juegos contra los punteros Gigantes.

"No estamos echándonos para atrás", dijo Shane Victorino, jardinero central de Los Angeles hasta que vuelva a la acción Matt Kemp. "Tendremos la oportunidad de volver a jugar contra este equipo. Esperamos que la división aún esté en juego para ese entonces."

Victorino se refiere a la última serie de la temporada, del 1ro al 3 de octubre, en el Dodger Stadium entre Los Angeles y San Francisco. El manager de los Dodgers, Don Mattingly, sabe que la ofensiva de los Dodgers tiene que dejarse ver si el equipo azul pretende que su próximo duelo con los Gigantes tenga importancia.

"Se trata de ejecución", dijo el segunda base de los Dodgres, Mark Ellis. "Ellos ejecutaron un poco mejor que nosotros. Tenemos que encontrar la forma de anotar más carreras."

El domingo también era el turno del as Clayton Kershaw, quien fue descartado para su salida debido a una inflamación en la cadera. Kershaw quería poner su cadera a la prueba, pero aceptó las órdenes del manager y los consejos del cuerpo médico del equipo.

"No se puede hacer nada con esto", dijo al respecto Victorino. "Nuestro mejor jugador (Kemp) está lesionado también. No se puede dejar que estas cosas afecten a uno. Claro, uno quiere que los mejores estén ahí, pero hay que seguir luchando."

El domingo los Dodgers se fueron de 8-0 con corredores en posición de anotar. El viernes fue peor, ya que estuvieron de 10-0 en dicha situación.

"No me preocupo por esas cosas", dijo Victorino, quien se fue de 3-0 con una base por bolas el domingo. "Hay que seguir adelante. ¿Quiero dar hit en cada oportunidad? Claro que sí. Pero no está ocurriendo.

"Todo el mundo quiere saber qué pasa, pero no analizo eso todos los días. Somos capaces de anotar cinco, 10 carreras por juego. Somos capaces de ser uno de los equipo contendientes. He estado en peores posiciones que ésta y luego ir a playoffs."

Hace 12 meses, los Cardenales se encontraban en un hoyo mucho más profundo que el de los Dodgers ahora. Todos sabemos lo que hizo San Luis. Los Cardenales tenían 74-67, récord idéntico al de los Dodgers ahora mismo, y estaba a 10.5 juegos del comodín el 5 de septiembre del 2011. Cuatro días después estaban a 7.5.

San Luis tomó vuelo y nunca miró para atrás. Si el último club de Tony La Russa es un modelo para estas situaciones, los Dodgers necesitan hacer algo de ruido y anotar carreras-en cantidades.

"Estos muchachos batearán", dijo Mattingly. "Esa no es la interrogante. Es cuestión de si lo haremos ahora mismo.

"Hemos jugado abajo en el marcador últimamente", continuó el piloto. "Tenemos la clase de ofensiva que debe producir innings de múltiples carreras. La verdad es que somos capaces de tener grandes entradas. No lo hemos hecho, pero somos capaces de hacerlo.

"Hemos contado con suficiente pitcheo para ganar muchos juegos. Pero no hemos anotado las carreras."