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No se puede sostener un debate acerca del premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana sin mencionar a Derek Jeter. ¿Acaso eso no hace que la temporada entera sea aun mejor?

Jeter encabeza la Liga Americana en imparables, está tercero en promedio y cuarto (empatado) en carreras anotadas. Bateó .389 en abril y ha estado sólo dos días en la campaña por debajo de los .300.

Como de costumbre, su defensa en el campo corto ha sido estupenda. Sus Yankees han estado en el primer lugar, solos o acompañados, durante 94 partidos consecutivos. Y ahora que nos encontramos en la recta final, Jeter está bateando .366 en septiembre.

El capitán de los Yankees es parte de lo que luce ser una competencia reñida por el JMV de la Americana. Mike Trout, el venezolano Miguel Cabrera y Josh Hamilton también tienen argumentos.

El caso de Trout es interesante ya que, aunque no subió a Grandes Ligas hasta el 28 de abril, de inmediato puso la chispa en los Angelinos. Los Angeles tiene marca de 68-50 en juegos en los que Trout ha sido titular. El novato encabeza el Joven Circuito en promedio de bateo, carreras anotadas y bases robadas. Se encuentra en el segundo lugar en OPS (porcentaje de embasarse más slugging), en el tercer puesto en porcentaje de embasarse y está empatado por el quinto lugar lugar en triples. También ha brindado una defensa espectacular en el jardín central. Con tan poca diferencia entre los números ofensivos de los candidatos al galardón, ése quizás sea el factor decisivo.

Por su parte, Cabrera encabeza la Liga Americana en OPS y slugging y se encuentra en el segundo lugar en promedio e impulsadas. Está cuarto en cuadrangulares y comparte el cuarto puesto en anotadas con Jeter.

Tampoco hay que olvidarse de Hamilton. A pesar de que bateó apenas .202 en junio y julio, sigue siendo líder en jonrones y remolcadas de la Liga Americana y se encuentra en el segundo puesto (empatado con su compañero en los Rangers, Ian Kinsler) en carreras anotadas y en el cuarto lugar en OPS. Los Rangers también encabezan las Grandes Ligas en carreras anotadas y, con excepción de dos días, han estado en la cima del Oeste de la Liga Americana toda la temporada. Su ventaja en la división ha sido de tres juegos o más desde el 15 de abril.

Los argumentos a favor de Jeter son los siguientes:

• Ha cumplido de manera espectacular con lo que exige su rol en la parte alta del lineup.

• Buena defensa.

• Éxito colectivo.

• Liderazgo.

• Brilla en los momentos de más presión, que en el caso de los Yankees son todos los días.

Sea cual sea el resultado, es divertido que Jeter sea parte del debate. Los escuchas han quedado maravillados por la velocidad de su bate y su habilidad para conectarle a pitcheos ubicados en localizaciones difíciles.

Hubo una época el año pasado en que parecía que ya habían pasado los mejores días de Jeter , y nadie quería ver a una leyenda como él irse de semejante manera. Había logrado demasiado y significaba demasiado para el deporte como para salir del escenario así.

Si alguien clasificara a todos los jugadores de los últimos 100 años en victorias, productividad y "ciudadanía" -- es decir, representar al béisbol como se debe -- Derek Jeter bien podría ser el número 1. El torpedero ejemplifica lo que nosotros, los amantes del béisbol, quisiéramos que todos los jugadores fueran.

Cuando estaba bateando apenas .260 a mediados de la campaña del 2011, era fácil suponer que se trataba del principio del fin.

Jeter nos dijo que confiaba en que aún podía ser productivo y que no sólo estaba en busca de su hit número 3,000.

Tenía razón. En las tres semanas que estuvo en la lista de incapacitados debido a una lesión en la pantorrilla, Jeter viajó a Tampa para trabajar con su ex coach de bateo, Gary Denbo.

En ese tramo, hizo ajustes a la mecánica de su swing y ha bateado .325 desde entonces. A sus 38 años, está disfrutando de uno de los mejores momentos de su carrera.

Jeter es uno de los jugadores de los que casi todo el mundo - compañeros de equipo, managers, personal de la oficina central - hablan con reverencia.

La tensión en el clubhouse de los Yankees el sábado en la noche tras la derrota ante los Orioles era palpable, pero Jeter llegó al día siguiente con una sonrisa.

"No noto estrés alguno", dijo. "Es decir, obviamente estamos disgustados por lo de anoche, pero simplemente llegas al día siguiente y juegas el próximo partido".

Eso es lo que Jeter ha hecho a lo largo de su carrera. El abridor Phil Hughes ha comentado que le ha sido fácil mantenerse sereno, aun en los momentos más apremiantes en la lomita, gracias al ejemplo que ha puesto el capitán.

El zurdo veterano Andy Pettitte ve a Jeter no sólo como un compañero de equipo, sino también como un amigo.

"El es el mismo jugador todos los días", dijo Pettitte. "Sale a hacer su trabajo, conecta hits, se embasa y guía al equipo. Es increíble".