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DENVER - La última vez que los Gigantes estuvieron en Colorado, venían de perder siete de ocho partidos, todos en casa. Su ventaja en el Oeste de la Liga Nacional se había reducido a medio juego sobre los Dodgers.

Había preocupación en los predios de San Francisco.

Esa primera noche en el Coors Field, el manager Bruce Bochy convocó una reunión.

"Es la única que hemos sostenido este año", dijo el relevista de los Gigantes, Jeremy Affeldt.

Era hora de hacerlo.

"Habíamos tenido una difícil serie de juegos en casa y algunos de los muchachos estaban presionándose", dijo Bochy. "Parecía que era el momento para hablar con ellos."

El enfoque de la reunión fue la película "Thunder Road", que se trata de un piloto de automovilismo que tuvo un fuerte accidente y, luego de volver a la pista, tuvo un momento de incertidumbre al ver otro accidente justo delante de él.

"Había perdido toda su confianza", dijo Bochy. "(El actor) Robert Duvall era su compañero de equipo y le dijo, 'Simplemente acelera y rebásalos. Confía en mí."

Obviamente, los Gigantes confían en Bochy.

Con su victoria del martes sobre los Rockies, San Francisco lleva récord de 24-13 desde aquel 3 de agosto. Su ventaja sobre los Dodgers en el Oeste de la Nacional es de seis juegos.

No está nada mal si se toma en cuenta que ese 3 de agosto, los Dodgers-su competencia por el título divisional-adquirieron al derecho Joe Blanton desde Filadelfia. Tres semanas después de eso, Los Angeles conmovió al mundo del béisbol con el mega-cambio con Boston, en el que pasaron a los Dodgers el mexicano Adrián González, Carl Crawford, Josh Beckett y Nick Punto.

¿Y los Gigantes? Firmaron al agente libre Xavier Nady el 5 de agosto, reclamaron al zurdo venezolano José Mijares de Kansas City el 9 de agosto y, seis días después, perdieron al jardinero dominicano Melky Cabrera por una suspensión por dopaje. Mucha gente pronosticó un bajón del equipo de San Francisco.

"(El gerente general Brian Sabean) sostuvo una reunión, pero no fue nada grande", dijo Affeldt. "Nos dijo lo que estaba pasando, y luego Bochy dijo, 'Vamos a seguir adelante.' No hubo reacciones exageradas. Nos dejó en claro que era algo con el que teníamos que lidiar."

Los Gigantes han lidiado muy bien con todo. El día de la suspensión de Cabrera, el 15 de agosto, perdieron 6-4 ante los Nacionales. Pero a partir de ahí ganaron 16 de sus 24 juegos siguientes. En la ruta San Francisco se ha visto bien impresionante, con 20 victorias en sus últimos 27 encuentros fuera del AT&T Park.

Todo comienza con Bochy, el manager a quien no le gusta hacer mucha bulla. Se trata de un piloto que prefiere hablar de la candidatura de Matt Cain para el Cy Young o sobre el potencial de Buster Posey que la idea de que él incida más en el éxito de su equipo que cualquier otro capataz.

"No hago esto por la atención ni los elogios", dijo Bochy. "Estoy aquí para ganar, volver a la postemporada y tratar de conquistar otra Serie Mundial. Este juego no se trata del manager, sino los peloteros y cómo juegan."

Lo que pasa es que Bochy parece sacarles lo mejor a sus pupilos. Y, a pesar de no ser la figura acapara más titulares en el béisbol, lleva la tercera mayor cantidad de tiempo en la cueva (18 años) y tiene la tercera mayor cantidad de victorias (1,440) entre los pilotos activos, detrás de Jim Leyland y Dusty Baker.

Bochy ayudó a la franquicia de San Diego a hacerse respetar, dirigiendo a los Padres durante 12 años. Después del 2006, cuando el entonces presidente de los Frailes, Sandy Alderson, le dijo que era hora de buscar otro hogar, Bochy se unió a los Gigantes.

En su cuarta temporada en San Francisco, el 2010, Bochy llevó a los Gigantes a su primer título de la Serie Mundial desde 1954, cuando el equipo jugaba en Nueva York.

Para Bochy, no siempre es fácil dirigir, pero sí es divertido.

En el 2012, ha tenido que ser creativo en los innings finales, debido a la lesión del cerrador Brian Wilson. En total seis lanzadores de los Gigantes han salvado al menos un partido, incluyendo uno de Wilson antes de éste someterse a una cirugía que puso fin a su temporada.

Entre mayo y junio, el venezolano Pablo Sandoval estuvo fuera un total de cinco semanas. El supuesto as, Tim Lincecum, lleva marca de 8-14. Y a pesar de los esfuerzos continuos de mejorar de parte de los Dodgers, los Gigantes se han mantenido firmes.

"Hay que lidiar con ciertas cosas en la vida", dijo Bochy. "Lo importante no es lo que ha pasado. No puedes cambiar eso. Lo importante es cómo lo enfrentas. Tienes que enfocarte en el futuro y no dejarlo escapar. Tenemos el talento para ganar. Entonces tenemos que asegurarnos de no desperdiciar eso."