(AP)

TORONTO - Carlos Villanueva ha escuchado a los escépticos a la hora de hablar de su capacidad de ser abridor en Grandes Ligas. Al dominicano, agente libre cuando termine el 2012, se le ha cuestionado su habilidad de tomar la bola cada cinco días,--inclusive de parte de su manager John Farrell y su gerente general Alex Anthopoulos en los Azulejos.

El derecho entiende sus preocupaciones, sobre todo dado el hecho de que ha iniciado apenas 53 de sus 298 juegos de por vida en la Gran Carpa. Pero Villanueva también expresó que ya se está cansando de escuchar tales comentarios.

El martes, Villanueva y Anthopoulos tuvieron una charla después de que el ejecutivo dijo lo siguiente a un grupo de reporteros: "No quiero dudar de él, pero también tengo que ser objetivo y realista."

A Villanueva le cayó mal el comentario.

"De verdad no me gusta esa 'publicidad'", dijo el quisqueyano. "Los gerentes generales son influyentes; otra persona podría escucharles y pensar, 'Hey, ellos saben algo que nosotros no'.

"En su mente, es todo o nada", continuó el diestro. "Él no puede decir, 'Voy a darle dinero de abridor a este muchacho', y luego tener las dudas...está bien que tenga sus dudas. Está bien que tenga su propia opinión, porque hay 29 equipos más que podrían tener otra opinión-por eso luchamos para llegar a la agencia libre, a ver qué otra cosa hay por ahí."

Villanueva, de 28 años de edad, dijo que quisiera seguir en los Azulejos, afirmando que ha aprendido mucho del coach de pitcheo Bruce Walton y del coach del bullpen Pete Walker. Además, ha forjado algunas buenas amistades en Toronto.

Pero al fin y al cabo todo dependerá de tener o no la garantía de poder ser abridor desde el principio de los entrenamientos. Villanueva también quiere un pacto multianual.

"Creo que merezco la oportunidad de que alguien me diga, 'Carlos, creemos que vas a prepararte lo mejor que puedas y que vas a tener la suficiente disciplina para tomar la bola 30 veces'", expresó Villanueva. "Estoy muy motivado, no sólo para demostrarle a otra gente de lo que soy capaz, sino también para probarme a mí mismo que puedo finalmente tener la oportunidad de abrir 30 juegos.

"Es importante la seguridad de estar en un lugar más de un año", continuó. "Este es mi sexto año completo y he tenido que hacer el equipo en cada uno de ellos; es difícil. Mentalmente, es una pela todos los años. Sería bueno que alguien se comprometiera conmigo."

En cada una de las últimas dos temporadas, Villanueva salió de los entrenamientos con Toronto como relevista largo, pero terminó en la rotación debido a las lesiones. En el invierno del 2011-12, entrenó para ser abridor, pero afirma que no depende de él tener o no más oportunidades de enseñar lo que puede hacer.

Quería abrir este año, pero la rotación de los Azulejos ya estaba fija. Entonces, al igual que en el 2011, esperó su oportunidad y la ha aprovechado con marca de 8-5 y efectividad de 3.58 en 13 aperturas. Ha ponchado a 8.42 bateadores por cada nueve innings, cifra que lo coloca dentro de los primeros 15 pitchers en la Liga Americana con al menos 60 entradas lanzadas.

"En realidad no es mi culpa", dijo Villanueva al referirse a la poca cantidad de aperturas que ha hecho. "Estaba listo para abrir desde el primer día este año. Pero desde que recibí la oportunidad en junio, me he esforzado en un 100%. Creo que la he aprovechado. Los Azulejos me han tratado bien. No importa cómo hayan llegado las oportunidades...llegaron."

El dominicano sabe que además de la cantidad de juegos que ha iniciado, también hubo preocupaciones-al menos de parte de la gerencia-acerca de su estadía en la lista de lesionados en el 2011.

Después de unirse a la rotación a mediados de la temporada pasada, Villanueva ingresó a la lista de incapacitados con unos dolores en el antebrazo derecho y cuando regresó, volvió al bullpen. El derecho afirma que no es nada que deba preocupar a los otros equipos interesados en sus servicios.

"No veo ningún riesgo ahí" expresó. "De verdad creo que puedo ayudar a un equipo a ganar cada cinco días. Haría lo mejor posible por estar ahí todo el año. La gente cree que se me pueda explotar el brazo. Pues a los pitchers les pasa eso todos los años por cualquier motivo."

Villanueva nunca ha llegado a los entrenamientos como abridor, pero es algo que quiere hacer. Cree que es difícil convertirse en abridor a medio camino, dada la preparación que se necesita para hacerlo. Afirma que es un choque para el cuerpo tener que hacer 90 pitcheos o más cuando eso no es lo que se ha hecho desde el principio.

Al fin y al cabo, lo que quiere Villanueva es ser abridor, sea en Toronto o en otro equipo.

"No podría estar enojado con (Anthopoulos), porque él tiene que proteger sus intereses", dijo el quisqueyano al refierirse a la posibilidad de no volver con los Azulejos. "Pero haré todo lo posible por prepararme para una temporada entera."