WASHINGTON -- Con todo y lo emocionante que ha sido la reacción de los Cerveceros en septiembre, el manager Ron Roenicke se ha mantenido cauteloso a la hora de ponderar las posibilidades de Milwaukee de clasificar vía el segundo comodín de la Liga Nacional.

Con su equipo a 2.5 juegos de los Cardenales por el último puesto en los playoffs del Viejo Circuito, Roenicke no puede evitar preguntarse qué pudo haber pasado si los Cerveceros no hubieran empezado tan mal la temporada del 2012.

Milwaukee, que tuvo marca de 40-45 en la primera mitad de la campaña, ha tenido que superar una serie de lesiones, una inconsistencia ocasional en la producción de carreras y un bullpen que en un momento fue uno de los peores de Grandes Ligas. Pero con todo y eso, los Cerveceros han ganado 16 de sus 21 partidos en este mes.

"Uno siempre mira hacia atrás y piensa en esas cosas", dijo Roenicke. "Creo que ha que saber lo que pasó en el pasado para saber qué hacer en el futuro cuando esas cosas vuelvan a ocurrir, porque sí van a volver a pasar. Vamos a pasar por períodos en que el bullpen estará mal o en que no vamos a anotar carreras. Mientras más veces un equipo pasa por eso, más respuestas va a tener para hacer las cosas un poco mejor."

Con 10 juegos restantes en el calendario, los Cerveceros ya no tienen días libres en la temporada regular. Eso magnifica el significado de cualquier dolencia menor que se sufre en el béisbol de septiembre. Por ejemplo, Corey Hart sigue recuperándose de una molestia en el pie izquierdo, mientras que Ryan Braun aún tiene dolores en la ingle. El dominicano Carlos Gómez tiene un problema en el cuádriceps izquierdo y también en el pie derecho.

"Así son las cosas en esta época del año", dijo Roenicke. "Uno quiere hacer todo bien y los muchachos van a estar en el terreno todos los días. Creo que esto ocurre mucho. Septiembre es un mes difícil con ellos a nivel físico."

Los Cerveceros tienen una edad promedio de 28.1 años en su roster-el 17mo equipo más joven de Grandes Ligas-así que Roenicke no quiere esforzar a sus peloteros más de la cuenta.

"Creo que con la posición en que estamos ahora, sabemos que tenemos que jugar un gran béisbol", dijo el capataz. "Eso no significa que tengamos que ganar cada partido. Y tampoco creo que un ambiente de 'tenemos que ganar cada juego' sea bueno para un equipo. Si quedan sólo tres encuentros, tal vez esté bien eso."