(AP)

En esta situación, lo correcto también es lo que conviene.

Los Gigantes deben ser elogiados y felicitados por su decisión de no incluir a Melky Cabrera en su roster de postemporada.

El dominicano fue suspendido por 50 juegos el 15 de agosto, luego de dar positivo por sustancias para aumentar el rendimiento. Faltando 45 partidos por jugarse en la temporada regular en ese momento, sólo hubiese tenido que cumplir cinco juegos más de suspensión en los playoffs antes de poder volver al plantel de San Francisco.

Sin embargo, el manager de los Gigantes, Bruce Bochy, ya informó que Cabrera no volverá con el equipo este año, aun si San Francisco avanza lo suficiente para que eso fuera posible.

Desde el punto de vista moral, es una decisión sólida. Cabrera hizo trampa y fue atrapado. Ya había bastante consternación cuando se pensaba que podía ganar el título de bateo de la Liga Nacional con promedio de .346, pero se calmó esa situación cuando el propio quisqueyano decidió no aceptar dicha distinción en caso de darse.

Ahora bien, eso no borra lo mal hecho por Cabrera. Aceptar su regreso con los brazos abiertos hubiese enviado el mensaje equivocado a todos el mundo, empezando con el propio jardinero.

Hablando estrictamente del aspecto del béisbol, la decisión fue buena también. Mucha gente pensó que los Gigantes sufrirían ante la ausencia de Cabrera, quien quemó el pitcheo de la Liga Nacional en la primera mitad de la campaña. No obstante, San Francisco ha demostrado que tiene el talento y la determinación de superar esa adversidad.

El récord de los Gigantes sin Cabrera habla por sí mismo, ya que tienen 27-12 desde que fue suspendido el toletero. La tropa de Bochy ya ganó "paseando" el Oeste de la Liga Nacional. Con su gran pitcheo, San Francisco sólo necesita un bateo capaz de apoyar los brazos y, al igual que en el 2010, el equipo luce como un oponente bien difícil para la postemporada.

Es precisamente esa actuación "post-Melky" que hace tan sensata la decisión de no incluirlo en los playoffs.

"Es una decisión que tuvimos que tomar desde ahora, porque Melky hubiese tenido que empezar una rehabilitación y ya hemos decidido desarrollar nuestro roster", dijo Bochy. "Nuestro grupo de jugadores ha hecho un gran trabajo."

De su parte, Cabrera emitió una declaración por escrito en la que expresa su decepción al no ser tomado en cuenta para los playoffs, pero que de cualquier manera estará pujando por los Gigantes en octubre.

"Él lo entiende, sobre todo con la forma en que ha jugado este club en la recta final", manifestó Bochy. "Hemos seguido adelante y vamos a continuar eso."

Además, Bochy indicó que los Gigantes tienen suficiente profundidad en los jardines para lidiar con las lesiones.

"Tenemos un roster bastante amplio y los muchachos han dado la cara cuando ha hecho falta", dijo el capataz. "Creo que esto es lo que más le conviene al club si ves cómo los muchachos han jugado y lo que han tenido que pasar. Estos peloteros han hecho un gran trabajo. Es por ellos que estamos en esta situación."

Siempre se habla de que los peloteros "dan la cara" cuando un titular importante está lesionado-o en este caso, suspendido. Y San Francisco contó con sólidos aportes en el jardín izquierdo de Xavier Nady, el venezolano Grégor Blanco y Brandon Belt, para mencionar a tres.

Uno no tiene que ser fanático de los Gigantes para ver lo positivo en todo esto. Un pelotero que está teniendo la temporada de su vida-incluyendo un premio al Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas-resulta haber usado sustancias para aumentar el rendimiento. Pero en vez de flaquear sin él, el equipo responde con seis semanas de excelente béisbol.

Aún es temprano para saber si habrá un final feliz para los Gigantes del 2012, pero el penúltimo capítulo de su historia ha sido bastante impresionante. La decisión de no contar con Cabrera para la postemporada es la más indicada en todos los sentidos.